jueves, 16 de septiembre de 2010

Canto a un héroe yucateco

Por Jorge Cortés Ancona

Aunque cada 13 de septiembre el héroe Juan Crisóstomo Cano y Cano (1815-1847) recibe un homenaje luctuoso en el Parque de la Colonia Alemán, de esta ciudad, poco es lo que se ha escrito sobre él. Al igual que otros defensores de la patria frente a la invasión norteamericana, ha sufrido de una apreciación indebida, que es la de haber caído en una guerra tan llena de errores y de traiciones, tan vergonzosa que hasta recordarla parece una afrenta a nuestra Historia. Por ello fue necesario alentar la leyenda de los Niños Héroes para endulzar un poco el escaso heroísmo.

Pero los militares que como Cano y Cano cumplieron con su deber merecen ser reconocidos. Existen, entre otros textos, una biografía escrita por Carlos Echánove Trujillo, quizá la más completa que hay sobre el prócer yucateco, y un soneto de Justo Sierra Méndez que lo honra. Es a este último texto al que quiero referirme, en función de las cualidades como poeta de uno de los mayores intelectuales y hombres públicos que ha dado México.

Sierra Méndez tenía una gran virtud lírica, capaz de refinar la expresión de los hechos históricos, que en sus textos se aligeran del ditirambo previsible, de la obligada oración exaltadora, que parece hecha a base de clisés. Como que era un hombre con una amplia conciencia histórica tan consustancial a él mismo, que le permitía incluso expresarla con soltura en la versificación.

En este soneto en alejandrinos (es decir, de catorce sílabas) acota entre paréntesis que Juan Cano murió en Chapultepec en 1847 y arranca con vigor bélico para luego referirse al ideal que lo impulsaba en un país entonces a punto de caer en ruinas por el mal gobierno: “Era un león, soberbio de orgullo y de bravura; / su yucateca sangre, roja, rebelde y fiera / daba calor en su alma a la inmortal quimera / de hacer una gran patria de un pueblo sin ventura”.

La desesperanza de un tiempo lleno de corrupción no fue obstáculo para el cumplimiento de su deber, como expresa Sierra: “De la invasión sajona la trágica aventura / lo halló sin esperanza en la conciencia austera; / mas al deber fue recto y al pie de su bandera / cayó como árbol roto por la tormenta oscura”.

La referencia a los jóvenes cadetes no podía faltar en esos tiempos porfirianos en que se alentaba su imagen histórica y recurre al recurso retórico de la paradoja para convertir en suceso positivo póstumo lo que fue una desgracia en vida: “Cayó entre héroes niños sobre sangrienta charca; / allí, no lauros, flores segó la negra Parca: / quien así cae, triunfa y a la victoria pisa”.

Y de la acción militar heroica, de la muerte, pasa al individuo, completando una conformación romántica de héroe que se ríe de la vida y no se doblega ante lo inevitable. Su sintaxis es rara en el primer verso del terceto: “El, que la fuerza bruta, fue, al sucumbir, más fuerte; y conservó en sus labios exangües la sonrisa / de un mudo, eterno y frío desprecio de la muerte”.

Justo Sierra Méndez dominaba el arte del soneto y también el de resumir una situación histórica en pocas palabras, como esa frase brillante de “hacer una gran patria de un pueblo sin ventura”. Inmortal quimera realmente, sueño perpetuo, tal vez posible.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León