sábado, 5 de junio de 2010

Concierto Internacional de Jazz

Por Conrado Roche Reyes

Playa del Carmen


Día siguiente. Bajo; dos vodkas con jugo de naranja (pedí “china”. Por suerte el mesero es de Tekax, Manuel) el famoso “desarmador” que mitigó la horrenda cruda. Desayuné. De entre los huéspedes resaltaba un buen número de chavitos/as quienes iban en una excursión. Yucatecos, de alguna universidad popof (su aspecto lo denotaba). Hacían gran alharaca y no tenían una gota de alcohol en el cuerpo aún. Sin mamás ni papás. Intuyo por su edad, que serían alumnos ya de Licenciatura. Nada más una especie de guía o maestra no muy mayor que ellos. ¡Qué cuerpazos! La –llamémosle maestra— la más buenona y con el bikini más pequeño de todas. Con un pequeño brazalete de plástico anaranjado que me identificaba como huésped del hotel, por cierto tenía yo en mi reserva “todo incluido”. Hacerme eso a mí, fue: panza abierta a Pantagruel; garganta profunda a Allan Poe, manos libres a Barrabás.

Acudí entonces a la playa. Para no participar en los juegos y diversiones inducidas por “el grupo de animación” del hotel, me eché boca abajo en la arena. Como una hora después, decidí meterme al mar. Cientos, miles de “severendas” nalgas. El paraíso para un buen vouyerista (yo). De pronto, uno de los chavos se dirigió a mí. “Vamos paisano, intégrate al grupo. Vamos a jugar vólibol, yucas contra huaches”, me iba a negar, mas los cuerpazos y los bikinicitos de las chavitas (en playas yucatecas jamás se pondrían uno así, estaban prácticamente desnudas), ahí estoy jugando vólibol, “jala sopa”, carreras en kayak –pasé más tiempo con la cabeza bajo el agua— y el infalible concurso de tequilazos. Terminado este show, me escabullí y me tiré a la piscina. Serían ya como las 4 de la tarde.

Lo de la playa comenzó al mediodía. Al rato, llegan en tropel, como ganado al corral, los chavos. Se divertían de lo lindo. Entre idas y venidas a la barra. ¡Qué buenas estaban! A eso de las seis, con sol radiante todavía, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, al restaurante. Ellos en mesas de más o menos 10 ó 15 (serían unos 30 en total). Ya más que medio pedos –más ellas—, éste que escribe, solitario y circunspecto en otra cercana. La música ambiental fue interpretada a viva voz por ellas. Ignorante y retrógrada, y no tenía idea de qué cantantes se trataba, pero las niñas se sabían al chile las letras.

Por el estilo, imagino a Arjona, Juanes, Lafourcade y otros, incluso “El Tri”. Para entonces, la mayoría de las chicas se habían puesto “pareos” o batas transparentes por la presencia de muchos viejos, gabachos con sus esposas. La única que no lo hizo fue la maestra, luciendo su esplendoroso cuerpo. De vez en cuando, de lejos, alguno/a me dirigía la palabra. Las muchachitas iniciaron un coro: “¡Queremos camarón. Queremos camarón!”. Entonces le digo –inocente— a Manuel from Tekax, que les llevase lo que pedían. Soltó la carcajada y me descubre algo nuevo: “¿no sabe qué es el camarón?”. Ante mi respuesta –el marisco-, se río más.

“No, el camarón es el miembro viril” (dijo otra palabra que comienza con V y termina con A. así de gruesas. Una o dos ya habían sido llevadas a su cuarto por las asistencias. “Son jóvenes”, me comentó la maestra sin que le pregunte y así, pasaron horas. Poco a poco nos fuimos retirando a nuestros aposentos. Yo tenía que ir al concierto de Jim Perry en “Playa Mamitas”, a una cuadra. Un duchazo. Al lado escuchaba el jaleo de la chaviza, ya que varios/as estaban en mi mismo bloque.

Noche perfecta. Estrellada. A unos metros del mar, enorme escenario. Una multitud, aquí sí de casi puro extranjero. La música comenzó. Las cabezas del público se movían rítmicamente. Una excelente banda acompañó el jazz con mucho de soul de Perry y McKnight, un agasajo de contratiempo. Inflexiones funky. Rico y sabroso. Lo único que no deseaba ver era paisanos “platenses”. Sin embargo, me topé con dos o tres. Todos con una especie de televisor en la frente que decía: “¿A quién podré joder?” Los excursionistas llegaron y disfrutaron. Ya en estado grave. Resumiendo al personal diría que los gabachos fueron los más atentos a la música. Las gabachas, como siempre, medio bailando.

Los más silenciosos y solemnes: yucas platenses. Los más ridículos: los huaches (sólo hablaban de fut y gritaban ¡vivas!). Las que más se soltaron el chongo, más se… destramparon: las chavitas del hotel.

Terminado el muy buen concierto, me recogí en mi habitación y caí como tronco. A eso de las cuatro de la madrugada, tocan a mi puerta. “¿se le ofrece algo? ¿Una toalla?”. Pensé: “Mare, en este hotel sí que están pendientes”, creyendo era una camarista. Los golpes siguieron. Entonces abrí y… la teacher. Rezamos un rosario de 38 misterios. Al día siguiente, maleta en mano (se retiraban los chavos) me crucé con ella y como si hubiese pasado el hombre invisible. Ni me miró. Ces’t la vie.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León