sábado, 13 de marzo de 2010

Arte en la sangre

Por Conrado Roche Reyes

En la familia miya por ambos lados hace que existe una predisposición natural hacia lo no muy normal. Mi chicha materna tocaba el piano las melodiyas de sus tiempos. Aunque rara vez lo haciya, lo haciya muy bien. Zarzuelas y operetas, así como algo del incipiente movimiento de nuestra trova. Mi madre ejecutaba también el piano, pero ella música más del tiempo de Guty, Palmerín, etc. Fue buena pianista, y además tocaba la guitarra (por más esfuerzos que hizo para enseñarme, nunca le agarré el feelin, no le di la intención que debe llevar nuestra hermosa trova).


Mis cuatro hermanas de mayor a menor, fueron pasando por la academia de piano de Don Pepe Rubio, a la vuelta de la casa. Unas más, otras menos, pero se echaron el libro de ejercicios del buen pianista Czerny. Cuando menos, la que menos gusto tenía, aprendió a tocar la Sonata para Elisa (parelisa) de Beethoven.

Las mayores, además tocaban muy bien la guitarra, cantando melodías extrañísimas para entonces pero que hoy son de cajón para todo músico de peña que se precie. Ambas se dedican profesionalmente al teatro. Una como directora y la otra como actriz, por cierto ambas han sido homenajeadas con breve espacio de tiempo entre una y otra por su vida dedicada al teatro.

Su servidor, un tiempo me dediqué a la música, aunque en la actualidad tengo como único oficio el de escribir.

Mi padre fue poeta y humorista. Sus versos fueron musicalizados por Manolo López Barbeito. Fue miembro fundador y presidente de la sociedad artística Ricardo Palmerín, promotora y preservadora de la canción yucateca autentica. Tuve-o tengo- un tío, por rama paterna, que es un genio para hacer parodias a canciones famosas. El famoso poeta Manuel Roche, de hace un millón de años. Carlos Lico, era mi primo, alcanzó lo máximo de la fama dentro de la música popular. El fenomenal poeta Miguel Ángel Menéndez, era mi tiyo. Al igual que mi tiyo Edmundo Bolio, gran orador y que hizo de la política e historia un arte.

Hablaré ahora de un pariente de en el pueblo de Izamal, quien era un apasionado del teatro, la actuación en concreto. No se perdiya una función de cualquier companiya que llegase a Izamal, para entonces los mejores exponentes del teatro o espectáculo, iban a los pueblos. Este pariente suplicaba que le dieran la oportunidad, de aunque sea salir de extra, el papel más pequeño lo haciya feliz. En ocasiones saliya de poleciya nada más atravesando el escenario. El pobre era extremadamente nervioso. Por tal razón, el diya que le dijieron que iba a decir cuatro palabras, se entusiasmo hasta el paroxismo. Se trataba de una escenificación de una obra de misterio. El debiya salir vestido de negro y con aspecto cadavérico y pronunciar su parlamento con la voz más cavernosa posible: “Aquí las velas están” y hacer mutis siempre sombrío. Se pasó todo el diya frente al espejo ensayando. Lo tenía perfectamente practicado. En fin, llegó la noche del estreno. Teatro lleno. La trama transcurría normalmente con el público en ascuas. Mi tiyo esperando el momento de salir a escena. Ahora-le dijo el director-, pero el pariente literalmente temblaba de los nervios. No queriya salir. Con el candelabro que requería su parte agarrado, maquillado, etc., fue empujado por el director. Él, en vez de aquel tétrico andar que ensayo cientos de veces, corrió hacia la primera persona que se le cruzó en el camino y aventando el candelabro dijo rápidamente: “aitan las velas” y salió despavorido.

Tuvo otra oportunidad, siempre con una obra de suspenso. Aquí debería decir junto al actor principal y otro tirado en el suelo muerto: “Oh, un cadáver”. Nada más. Tres palabritas. La misma historia. Ensaya y ensaya. Al tocarle su turno y decirlas, además con aspecto de asombro, pues así lo requería su papel, el pariente sale a escena y pronuncia en efecto tres palabras: “¡Puta, un muerto¡”.

2 comentarios:

Preste Juan dijo...

Ha sido muy emotivo leer los datos y las aventuras de su familia. Y también muy divertido.
Un respetuoso saludo.

Rbk dijo...

No sabía que estaban los textos de Conrado Roche en la red. Enhorabuena, hay algo de humoristico (mucho ¡) y reflexivo (bastante más ¡) en lo que le he leído a tarvñes de P. Esto.
Saludos.

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León