lunes, 30 de noviembre de 2009

Presentación de la Revista Bilingüe JALAL


El Instituto de Cultura de Yucatán

a través de

Patrimonio Cultural y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas,

invita

a la presentación del número 5 de la revista bilingüe JALAL.

Sala de Arte del Teatro Mérida, a las 20: hrs.,
martes 1º de diciembre del 2009.

Modera: Vicente Canché Móo

Presentan: Jorge Luis Canché Escamilla
Miguel May May

John Lennon en sus propias palabras


Por Conrado Roche Reyes

“Me gustó George Harrison en cuanto le vi. Tenía quince años, pero miraba de frente y no se sintió especialmente cohibido por tener que pasar un examen. Le dije que tocara una canción y lo hizo, sin más. Vi que sabía lo suficiente, incluso más que yo, para ser el guitarra solista. Cuando George terminó de tocar volvió a mirarme y yo le dije tan solo: Bien, te quedas”.

Eso fue todo. Ya era uno de los nuestros.




El primer concierto en el que intervino George como guitarrista lo dimos en 1958, un mes y medio después de la muerte de mi madre. En este tiempo estuvimos ensayando, aunque yo me sentía especialmente deprimido. Me mantenía en pie la rabia con que lo hacía todo. Esa rabia no me hacía ser muy simpático, pero no tenía otra cosa tras la cual ocultarme. Puesto que ya no estudiaba en la Quarrybank Grammar School, decidí cambiar el nombre del grupo y olvidarme de lo de The quarrymen. Finalmente opté por el diminutivo por el cual me llamaban, Johnny, y busque un nombre que sonara bien al grupo. El primero que me gusto fue The Moondogs, aunque no sería el único ni el definitivo. Como Johnny and the Moondogs nos movimos bastante. Un tal Nigel Whaley nos hacía de manager y nos buscaba actuaciones siempre en lugares de los alrededores. El 16 de enero de 1957 se había inaugurado en Liverpool un club llamado The Cavern, que era ya el sitio más privilegiado para tocar. No era más que un pequeño antro, una “caverna”, como rezaba su nombre, pero sintetizaba algo así como la máxima ansiedad para los nuevos grupos. Era la Meca de Liverpool, un primer paso para que te vieran.

Con George Harrison en la guitarra, el grupo comenzó a sonar realmente bien. Paul era bueno en el bajo y mantenía bien el ritmo, y yo quedaba libre para cantar sin dejar por ello de tocar una guitarra. La mayoría de grupos llevaban entonces dos guitarras, una para el ritmo y otra para las partes solistas. Seguíamos cambiando bateristas. Los últimos fueron un tal Johnny Hutch y otro llamado Tommy Moore. Durante la parte final de 1958 y casi todo 1959 alternamos lo de Johnny and the Moondogs con otros nombres tales como Long John and the silver Beatles, Silver Beatles y si hacía falta para alguna actuación, no dudábamos en recuperar el primero, The Quarrymen. A veces actuábamos Paul y yo formando dúo, y nos hacíamos llamar Nurk Twins”.


Por esto!, 14 de noviembre de 2009.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Revista Archipiélago


Plática con Joaquín Bestard


La Facultad de Ciencias Antropológicas, por medio de La Licenciatura en Literatura Latinoamericana invita a participar este martes 1° de diciembre, a las 12.00 del día en la conversación: "Maximito en Bestardillas; conversando con Joaquín Bestard", para platicar en una charla informal y con un público dispuesto que podrá escuchar al autor y preguntarle al personaje /autor –el Maximito Koyoc, de la novela 101 años Koyoc –personaje que persigue al autor y atrapa su propia vida cotidiana.


Algunos conversadores serán Margaret Shrimpton y Daniel Torres, quienes preparan un libro en torno a la obra de Joaquín Bestard que incluye ensayos escritos por académicos de la UADY, así como otras instituciones, Rosely Quijano miembro de la Red Literaria del Sureste, Juan E Chavez escritor egresado de la Licenciatura en Literatura Latinoamericana, Rafael Gómez Chi, periodista egresado de la Licenciatura y estudiantes de cuarto año Claudette Cutz , Raúl Lara, Rodrigo del Río, Rodrigo Yuani Chacón.


Sobre el AUTOR:
Joaquin Bestard nació en Mérida, Yucatán en 1935. Se le conoce por sus novelas, cuentos y obra periodística donde ha creado personajes y lugares que atrapan cálidamente a sus lectores. Algunos conocen su impulso por la Literatura porque impartió durante tres años el Taller Literario Ya´ax-Che en la Facultad de Economía y el Taller Kuúxeb en la Biblioteca Central por más de 10 años. Ha publicado con las editoriales Joaquín Mortiz, Maldonado Editores, UADY, ICY, UNAM.

Ha ganado diversos premios y reconocimientos nacionales e internacionales, incluyendo el premio nacional de novela INBA en dos ocasiones. Por su trayectoria como escritor y difusor de la cultura local a través de su obra, el septiembre pasado recibió la medalla Eligio Ancona, máximo reconocimiento que otorga el Estado a través de la Universidad Autónoma de Yucatán. En Octubre, la Facultad de Ciencias Antropológicas le otorgó un reconocimiento especial a su trayectoria literaria y su dedicación a la cultura y las letras, en el marco de las celebraciones por la XXXIX Aniversario de la Facultad.


Actualmente, Joaquín Bestard publica en la sección de Cultura del periódico Por esto! Y en el suplemento El Unicornio. Este sábado escribió: http://www.poresto.net/cgi-bin/news.cgi?f=18907

Si quieren revisar su obra, se encuentran las siguientes en la Red de Bibliotecas de la Universidad :

El tambor de los desahuaciados
Los tiempos dorados de tránsito
De la misma herida
Sol de la guacamaya de fuego
NeurosisOcasos de un amor de cobre
La calle que todos olvidas
En la piel del agua
Balada de la Mérida Antigua

Los pájaros negros del señor
La obsesión de Germán Ortega
Viejo cocodrilo ¡llora!
Caballo que huele a viento
La tierra silenciosa: cuentos mexicanos
Ciento y un años, Koyoc
Tipos y tópicos de Nazario Tulum
Cuadernos del Taller Literario (1983-1984), (1986), (1987)

Presentación del libro “Escuela Racionalista, doctrina y método” de José de la Luz Mena


Por Conrado Roche Reyes

En ocasiones, muy contadas por cierto, el insomnio puede ser un buen aliado. Tal es el caso de esta noche. Con gusto escribo sin revolcarme en el lecho (hamaca) lo que fue la presentación del libro “Escuela Racionalista, doctrina y método”, que recoge el pensamiento en el maestro José de la Luz Mena, dentro de la colección Ilustres Maestros de Yucatán. El acto se efectuó en el Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, a las 7 p.m.

Presentaron el libro el Lic. Faulo Sánchez, director del espacio a que me refiero. Mismo que hizo una glosa de la obra del maestro Mena. Don José de la Luz –dijo Faulo-, fue el gran impulsor de la escuela racionalista y estamos hablando del siglo XIX. Alimentado por el pensamiento anarquista del español Ferrer, propugnó por efectuar un cambio total en el método de enseñanza imperante. Atacó –Mena- la educación tradicional e impuso en su escuela y en su método, el método que él llamó “nuevo”.

Antes, el alumno era un simple receptor y memorizador de conceptos. El propugnó por todo lo contrario. El niño, debe de ser un actor, no un simple espectador de la vida. Impulsó la acción. Como vemos, adelantándose a su época, ya que sus teorías son hoy más vigentes que nunca –que no en la praxis-, decía el maestro que la escuela no era el espacio físico de la misma, sino el alumnado; es más, había que sacar al escolapio de la escuela, que con muchas trabas fundó en Izamal, a la que llamó “Perseverancia”, el maestro innovador hace la diferencia entre la nueva y la vieja escuela, opuestas. Afirmaba que la vieja evita la convivencia entre los sexos, domestica al alumno, lo convierte en un ser dependiente, reprime los instintos, actividades y tendencias congénitas de los niños, es dogmática, se limita a las cuatro paredes del aula, es clasista, etc., la nueva promueve la educación mixta, alienta la libertad, la espontaneidad, la iniciativa, el carácter del educando, es científica, desarrolla la capacidad de análisis y razonamiento del niño, tiende a la igualdad de todos sus integrantes, en una palabra: el que debería ser el centro y rector de la escuela racionalista, es el estudiante, siendo el maestro un simple y gran observador, para así darse cuenta de las inquietudes de éste y canalizarlas, su sistema era materialista y naturalista.

El profesor Orlando Rodríguez, con quien me unen lazos ideológicos y convergentes, centró más su intervención en el rechazo a todo dogmatismo religioso. Dijo que la escuela que el maestro Mena, esto es, Racionalista, no propugnó por el concepto de escuela laica. Expresó que la teoría pedagógica que él impulsaba, era atea. Por lo que chocó con la escuela socialista, la educación socialista, aunque no dejó de reconocer que sin los antecedentes anarquistas, la influencia de Salvador Alvarado y otros, su proyecto no hubiese fructificado, contó anécdotas como la de comenzar el estudio de las matemáticas con lo más difícil: los quebrados o fracciones. Su texto fue tan exitoso que fue adoptado por las autoridades educativas. Expresó –al igual que Faulo- que la nueva educación se basaba en: el taller, las artes, oficios, ciencias naturales y de último, lo del aula. Acostumbraba llevar a los niños a talleres, fábricas, granjas, etc. La llamada escuela activa.

Finalmente, el Lic. Carlos Bojórquez agradeció la asistencia al acto, y se ofreció un refrigerio. Saludamos a Rodrigo Ordóñez, presidente de la red literaria, Lic. Jorge Mejía, Alma, Cristóbal, Jorge Cortés, Jorge Canché, Enrique Martín.

Loable tarea esta de divulgar la labor de los grandes maestros en Yucatán, y que curiosamente, muchos de ellos ejercieron su apostolado en Izamal, tierra de hombres ilustres. Leeré con sumo interés el libro, que el Lic. Bojórquez tuvo a bien obsequiarme y por supuesto, lo comentaré a futuro. Noche agradable, palabras agradables y gente agradable. ¿Qué más se puede pedir? Ahora sí, a ver si consigo hacer “chichís”. Mérida, 3 a.m., 14 de noviembre.

Por esto!, 18 de noviembre de 2009.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Arthor Gordon Pym: La novela que Poe no quería escribir

Por Miguel Ángel Civeira



Ponencia leída en el marco de las Jornadas Literarias en homenaje a Edgar Allan Poe




Edgar Allan Poe (1809-1849) es mejor conocido por sus relatos y sus poemas que por su única novela concluida[1], La narración de Arthur Gordon Pym de Nantucket, compuesta entre 1836 y 1838. Por diversos motivos, ésta es una obra atípica para Poe y el mismo hecho de que haya sido escrita es resultado de una serie de improbabilidades. Y es que Arthur Gordon Pym es la novela que Poe no quería escribir.

Revisando la obra de Poe podemos encontrar una constante: su brevedad. Poe había dicho que un poema largo que era “una llana contradicción de términos”[2] y asevera en su Filosofía de la composición:



“Si una obra literaria es demasiado extensa para ser leída en una sola sesión, debemos resignarnos a quedar privados del efecto, soberanamente decisivo, de la unidad de impresión; porque cuando son necesarias dos sesiones se interponen entre ellas los asuntos del mundo, y todo lo que denominamos el conjunto o la totalidad queda destruido automáticamente.”[3]



Teniendo tales prejuicios contra la narrativa extensa, ¿qué lleva a Poe a aceptar el reto de componer una obra de largo aliento? La respuesta es simple: dinero. Poe, digno representante del romanticismo tardío, siempre tuvo toda clase de problemas en su vida personal, a los que se sumaba su perenne bancarrota.


Hacia finales de 1836 Poe trabajaba en la Southern Literary Magazine, propiedad de Thomas W White, con quien tenía constantes confrontaciones, las cuales finalmente llevaron al despido del autor. Es probable que Poe hubiese presentido el fin de esta relación profesional, pues fue por esos días que comenzó a escribir los primeros capítulos de Arthur Gordon Pym.


Ya antes había intentado en varias ocasiones vender un volumen de cuentos a diversas casas editoriales, que rechazaron sus textos por considerarlos “demasiado cultos y místicos para el gusto de las masas”. La editorial Harper and Brothers en particular, le dio el sabio consejo de escribir una sola historia conexa que apelara mejor al gusto del público norteamericano… Algo que en nuestros días equivaldría a aconsejarle “¿Por qué no escribes algo tipo El Código Da Vinci? Eso vende”.


Por aquella época el público no demasiado educado tenía gusto por historias sensacionalistas de aventuras marítimas en tierras lejanas, cargadas de violencia y exotismo[4]. Poe escogió, pues, hacer su versión de tales historias. Así tenemos que Arthur Gordon Pym (cuyo mismo nombre nos recuerda al de su creador) de Nantucket[5], deseoso de salir en busca de aventuras, se embarca como polizón, con ayuda su mejor amigo, Augustus Barnard, en la nave del padre de éste, que se dirige a los mares del Sur. Así comienza una serie de aventuras para Arthur, a cual más grotesca e increíble, hasta el enigmático y perturbador desenlace de su odisea.


Pero Poe, al igual que Pym, no tenía ni idea de por dónde lo llevarían sus aventuras. En Filosofía de la composición, el autor bostoniano declara que:


“Un plan cualquiera que sea digno de este nombre ha de haber sido trazado con vistas al desenlace antes que la pluma ataque el papel.”[6]



Éste no es el caso de Arthur Gordon Pym: la novela está llena de inconsistencias y errores de continuidad, como el del perro Tiger que aparece y desaparece, el papel en blanco que después tenía una carta falsificada, el cambio repentino de una narración regular al símil de una bitácora, o el testimonio que Augustus le relataría a Arthur “muchos años después”, a pesar de que Augustus muere unos días más tarde. Es más, uno no puede evitar imaginar a Poe, quien toma con muy poca seriedad este proyecto, improvisando los vericuetos que tendría la anécdota: “Es la historia de un muchacho que se embarca… y luego… eh… naufraga… y después… lo rescatan… y… ah… hum… eh… ¡Naufraga otra vez!”.


La poca o nula planificación del autor da por resultado que la novela sea por momentos una parodia de humor negro del género (como un Quijote macabro), un intento de hacer un relato de viajes verosímil, una historia sobre el paso de la adolescencia a la edad adulta y una novela de fantasía y ficción especulativa.


En cuanto al aspecto paródico, tenemos al protagonista, un muchacho que ha tenido una vida bastante acomodada, pero que, como se revela desde las primeras páginas, sueña con tener aventuras en alta mar, sobrevivir a naufragios y ser capturado por salvajes. Arthur logra todo esto, sólo para darse cuenta de que no hay nada de romántico y sí mucho de horrible en tales experiencias idealizadas por la misma literatura sensacionalista cuya popularidad Poe quería aprovechar.


Relacionado con este aspecto está el del ritual de paso: Arthur deja atrás sus concepciones infantiles y románticas del mundo y conoce su lado oscuro y cruel, al tiempo que desarrolla virtudes típicamente viriles, como la valentía y la amistad, en un escenario alejado de la seguridad hogareña.


En enero y febrero de 1837 fueron publicadas, respectivamente, la primera y segunda entregas de Arthur Gordon Pym en la Southern Literary Messenger, pero el despido de Poe provocó que no hubiera más entregas publicadas en dicha revista. En ese entonces estaba claro que Arthur Gordon Pym era una obra de ficción escrita por un tal “Mr. Poe”. Pero en mayo del mismo año, cuando ya había asegurado que Harper and Brothers publicaría su novela y anunciado que la misma estaba “casi lista”, Poe resuelve dar un giro imprevisto y, para aprovechar la sensación que en esos días causaba la expedición antártica de Jeremiah N Reynolds, decide enviar a su héroe al Polo Sur y hacer pasar la obra como la vivencia auténtica del verdadero Arthur Gordon Pym.


Para lograr este propósito, Poe inserta una nota preliminar en la que explica que él no es más que un humilde escritor que ayuda a Pym a organizar las notas y recuerdos de su viaje. Asimismo, para dotar a su relato de verosimilitud, el autor inserta aquí y allá, material “prestado” (a menudo descaradamente fusilado) de crónicas de viajes auténticos[7].


Pero al final, Poe deja de lado esta pretensión de veracidad y hace derroche de su prodigiosa imaginación para describir una terra ignota cercana al Polo Sur, habitada por gentes y criaturas por demás extrañas. Poe imagina un océano de blanco lechoso, un ave que emite el desconcertante grito tekeli-li, una raza de hombres negros con dientes de ébano para los cuales el color blanco es un tabú, una criatura blanca de grandes zarpas bermejas y una corriente de agua cuya maravillosa descripción incluyen Borges y Bioy Casares en sus Cuentos breves y extraordinarios:


"No era incolora ni era de un color invariable, ya que su fluencia proponía a los ojos todos los matices del púrpura como los tonos de una seda cambiante. Dejamos que se asentara en una vasija y comprobamos que la entera masa del líquido estaba separada en vetas distintas, cada una de tono individual y que no se mezclaban. Si se pasaba la hoja de un cuchillo a lo ancho de las vetas, el agua se cerraba inmediatamente, y al retirar la hoja desaparecía el rastro. En cambio, cuando la hoja era insertada con precisión entre dos de las vetas, ocurría una separación perfecta que no se rectificaba en seguida".


Arthur Gordon Pym no tuvo el éxito comercial que esperaba Poe, ni tampoco tuvo éxito crítico. El mismo Poe diría de ella que era “una novela muy tonta”. El libro fue desdeñado por los estudiosos durante más de cien años, hasta que el crítico Patrick Quinn la sacó del olvido con un ensayo publicado en 1952, colocándola entre los clásicos de la literatura estadounidense.


¿Cómo es posible que una novela hecha con tan poco cuidado, con tan poco interés, se haya convertido en un clásico? ¿Cómo es posible que esta obra se haya convertido en una de las más influyentes de su autor?[8] Estas interrogantes tienen dos respuestas. La primera es que, en cada uno de las cuatro formas antes mencionadas que toma la novela, ésta es excelente. Cuando es una parodia de humor negro, es ingeniosísima; cuando es una historia de ritual de paso, es muy profunda; cuando es una aventura fantástica, es simplemente maravillosa.
Por otro lado, quizás la grandeza de Arthur Gordon Pym no se encuentra en su unidad como novela, sino en la genialidad que el autor alcanza en determinados pasajes. Si en algunos momentos se evidencia un Poe que no sabe bien qué quiere hacer con el texto, en otros queda de manifiesto el genio que nos dio El entierro prematuro, El pozo y el péndulo y La máscara de la Muerte Roja.
Episodios así son aquél angustiante en el que Arthur permanece encerrado bajo cubierta, solo, a oscuras, famélico y febril, ignorante de la masacra que ocurre allá en el mundo exterior; aquél en el que los sobrevivientes de un naufragio se ven obligados a recurrir al homicidio y canibalismo, para descubrir después que tenían un almacén de comida a su alcance; aquel momento en el que Arthur y su amigo Peters son enterrados por los negros bajo toneladas y toneladas de tierra[9]; y aquél en el que los personajes atisban esperanza en la visión de un marinero que los saluda desde un buque que se acerca, sólo para descubrir que la tripulación de aquel barco estaba muerta y que el aparente saludo del marinero no era más que el aleteo de una gaviota picoteando la carne de un cadáver.


No obstante, quizá la mayor muestra del genio de Poe se encuentra en las últimas palabras de la novela. Este final, tan misterioso y desconcertante, es uno de los momentos más poderosos de toda la literatura de Poe. El mismo autor debió darse cuenta de que esas líneas eran tan perfectas que continuar la historia trivializaría la obra completa. Se han propuesto muchas interpretaciones de este pasaje: alegóricas, religiosas, filosóficas, o racionalistas. En lo personal considero que la imagen literaria es suficientemente poderosa como para prescindir de cualquier explicación, que incluso mermaría la fuerza de la obra.


Pero Poe tenía un problema: se suponía que Arthur Gordon Pym era un personaje real y que había vivido para regresar a casa y contar sus aventuras. ¿Cómo conseguir que esta ilusión no se rompiera sin echar por la borda el momento mejor logrado de toda la novela? Poe, en una demostración más de su nula planificación, resuelve insertar al final una nota en la que explica que Pym había muerto, de forma súbita y por demás oportuna, debido a un accidente, sin haber terminado de lo que había ocurrido después del clímax de su narración. Me permito cerrar este breve ensayo con dicho momento climático:


"Y entonces nos precipitamos en los brazos de la catarata, donde se abrió un abismo para recibirnos. Pero he aquí que surgió en nuestra ruta una figura humana amortajada, de proporciones mucho más amplias que las de ningún habitante de la humanidad. Y el tono de la piel de esta imagen tenía la blancura perfecta de la nieve…"


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NOTAS:


[1] Poe sí comenzó a escribir otra novela, la inconclusa El Diario de Julius Rodman, que se comenzó a publicar de forma seriada en los números de enero a junio de 1840 de la Burton’s Gentleman’s Magazine.


[2] Citado por J Gerald Kennedy en su introducción a la edición de Arthur Gordon Pym de Oxford University Press (1994).


[3] Philosophy of Composition, ensayo publicado por primera vez en la Graham’s Magazine en 1846.


[4] Los infames Penny dreadfuls en Inglaterra y las Dime novels en EUA, de que tanta popularidad gozaron y que son los antecedentes de la literatura pulp.


[5] Punto de partida de otra gran obra de la literatura estadounidense, Moby-Dick (1851), de Herman Melville.


[6] Philosophy of Composition.


[7] Tales como Narrative of Four Voyages (1832) de Benjamin Morrell.


[8] Arthur Gordon Pym inspiró, entre otras obras, el poema de Baudelaire Viaje a Cythera (incluido en Las flores del mal, 1857), y dos secuelas no oficiales: La esfinge del hielo (1897) de Julio Verne, y En las montañas de la locura (1936) de HP Lovecraft.


[9] El ser enterrado vivo es un temor que obsesiona a Poe y que se presenta constantemente a lo largo de toda su obra: El entierro prematuro, La caída de la casa de Usher, Berenice, El barril de amontillado, etcétera.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Homenaje a Edgar Allan Poe en imágenes


Martes 17 de noviembre



José Francisco Castillo Baeza durante su ponencia en la Facultad de Economía



Raúl H. Pérez Navarrete durante su intervención



Judith Buenfil sobre el doble, el vampiro y el relato policiaco en Poe




El maestro José Ramón Enríquez durante su charla Edgra Allan Poe y el simbolismo frances, en el Teatro Mérida


Jueves 19 de noviembre



Ricardo Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafel Gómez Chi en la mesa panel Pasión y racionalidad en la obra de Edgar Allan Poe

martes, 24 de noviembre de 2009

Un país sin distintivo



Por Jorge Cortés Ancona

Desde sus años de lucha independentista los países de nuestro continente se llamaban a sí mismos “americanos”. Hidalgo exclamaba “¡Viva la América, por la cual vamos a combatir!”; Morelos se dirigía a los “amados americanos y compatriotas míos que militáis bajo los estandartes vencedores de este Ejército del Sur”, y Simón Bolívar iniciaba su Convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá diciendo de modo literal: “Después de quince años de sacrificios consagrados a la libertad de América”.

De igual manera nombraron esta tierra y su gentilicio tantos pensadores y luchadores políticos de nuestra historia compartida desde México hasta el Cono Sur. América en singular, con sus divisiones según la región geográfica: Norte, Centro, Sur. Pero un pueblo decidió arrogarse el nombre de América y por su preeminencia como destino de europeos y asiáticos terminó siendo llamado así por casi todo el mundo. Estados Unidos de América, nombre propio que obedece a una condición jurídico-política, tal vez muy práctica en el momento de constituirse como nación independiente, pero que a la vez daría lugar a una falta de identidad en cuanto a la nomenclatura.




Algunos ciudadanos de ese país propusieron llamar ‘Columbia’ a su patria, considerando —quizá por crasa ignorancia histórica aún existente— que Cristóbal Colón (Christopher Columbus, en inglés) descubrió Estados Unidos, que es decir “América”. (Y para marcarnos como traspatio se ha dado por llamar a este continente “Las Américas”, como se ve en nuestro conocido parque meridano).

Dicha ausencia de nombre le hace decir a Edgar Allan Poe, en la nota LVI de su Marginalia, que “no debería vacilarse en escoger el nombre de ‘Apalacha’”. Porque “en primer término es distintivo; ‘América’ no lo es, y jamás lo será (…) ése no será nombre, en la medida en que se necesita tenerlo, a menos que lo arrebatemos a las naciones que lo emplean actualmente. Sudamérica es América, e insistirá en seguir siéndolo”.

Las dos razones siguientes que aduce Poe son contundentes en su verdad histórica y en su expresión. Vale la pena citarlas literalmente: “‘Apalacha’ es un nombre indígena, y nace de uno de los rasgos más distintivos y magníficos del país” y “empleando esa palabra honramos a los aborígenes, a quienes hasta ahora hemos despojado, asesinado y deshonrado despiadadamente”.

Una no muy usual manifestación de respeto a los pueblos originarios de Norteamérica en boca de uno de los mayores literatos que haya habido. Expresar esa triste verdad en la primera mitad del siglo XIX era un acto de valor, así se tratara de un hombre de la parte norte de los Estados Unidos. ¿Había expresiones equivalentes en el México en esa época, no digo preocupados por los indígenas de las épocas Prehispánica y Colonial sino por los contemporáneos de ese “hasta ahora” que emplea Poe?

Las dos razones finales de su propuesta obedecen a motivos literarios y fonéticos: provenir de una sugestión de Washington Irving, autor que había puesto a los Estados Unidos en el mapa literario de la época, y “la más importante de todas” para Poe, que es la “música de la palabra ‘Apalacha’; nada podría ser más sonoro, más líquido o más rotundo, mientras su longitud tiene dignidad suficiente”.

Qué hermoso hubiera sido vivir junto a nuestro vecino llamándole Apalacha y no Estados Unidos; llamar a sus ciudadanos con el gentilicio “apalachanos” y no con la imprecisión de “norteamericanos” o la trabante fonética de “estadounidenses”. Pero no cabe duda de que la memorable frase de don Porfirio hubiera perdido contundencia si hubiéramos tenido que decir “Pobre de México: tan lejos del cielo y tan cerca de Apalacha”. Como que no, ¿verá’?


Por esto!, sábado 21 de noviebre de 2009.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Finalizan las jornadas de homenaje a Edgar Allan Poe, en el Teatro Mérida (200 años de su nacimiento)



Por Conrado Roche Reyes

Cuando un tema es interesante, el público acude en mayor número a las charlas o conferencias. Y qué tema más interesante, más apasionante que la vida y obra del gran escritor norteamericano Edgar Allan Poe, uno de los máximos representantes de la poesía estadounidense a la par que Walt Whitman.

Con un Teatro Mérida pletórico de gente, se llevó a cabo este evento para finalizar las interesantes “Jornadas de Homenaje a Edgar Allan Poe”, organizadas por la Red Literaria del Sureste que preside Rodrigo Ordóñez y que constituyeron un éxito. En primer termino, intervino Ricardo Tatto para hablar acerca de temas y obras poco conocidas del gran poeta, como un ensayo filosófico de tema cosmogónico, la novela “Eureka”, a la que en su momento, el autor consideró algo así como un descubrimiento de la importancia semejante a la Ley de la Gravedad. “Policiano”, extrañamente y atípica en la obra de nuestro personaje, obra de teatro traducida por Alberto Chimal, así como una novela de folletín. Muy interesante y de gran importancia el tema seleccionado por Tatto.

El Lic. Jorge Cortés Ancona, subdirector de Literatura del ICY, trató temas como criptografía. Habló de la vida y obra de Poe en general y, particularmente, una obra con temática –extrañamente en un personaje como Poe- de decoración de interiores titulada “Filosofía del moblaje”. También expresó el interés que tuvo por su país, al que hizo intentos reales por cambiarle el nombre por Appalachian, así como la sucesión literaria y cultural de los norteamericanos que tenían con Inglaterra, resabios de colonialismo y el típico complejo de conquista similar al que padecimos en México respecto a España.


Ricardo Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés y Rafael Gómez Chi.



Miguel Angel Civeira centró sus comentarios sobre la excelente novela “Arthur Gordon Pym”, una de las mejores del poeta. Hace un análisis de dicha obra, señalando sus enormes méritos literarios, así como sus defectos y virtudes. Incluso Verne y otros autores escribieron continuaciones de dicha novela.

Cabe señalar el interés del público, ya que en la sesión de preguntas hubo participación activa. El moderador de la mesa fue Rafael Gómez Chi. También debemos señalar que durante estas jornadas “poeanas”, se discutió, debatió, analizó la obra de Allan Poe en varios recintos como la Facultad de Economía, de Antropología, el Colegio de Bachilleres de Kanasín.

No pudo haber mejor manera de conmemorar el 200 aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe, en lo personal uno de mis preferidos, por sobre modas y modismos, que esta jornada de homenaje a Edgar Allan Poe es un acierto de la Red Literaria del Sureste, que cada día nos deleita el espíritu con cada evento que organiza, especialmente a quien selecciona la temática a desarrollar y al compañero Rodrigo Ordóñez, su presidente.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Segunda etapa de la Revista JALAL, Revista Cultural Bilingüe del municipio de Halachó


Por Jorge Luis Canché Escamilla


Nuestra cultura Maya ofrece tanto y poco de ella se conoce, me refiero en particular a las nuevas generaciones, preocupa tal el distanciamiento con ella que amanera de ejemplo se tiene que: los nombres de muchos de sus lugares no puedan ser pronunciadas con propiedad, como si fuera la primera vez que tienen un encuentro con dichos nombres. Más preocupante resulta el dato de que: en dos generaciones más, la lengua Maya pueda desaparecer como tal. Por eso resulta tan significativo el esfuerzo que realizan diversas instituciones y organizaciones para preservar su existencia, conocimiento y razón de ser. Como plausible lo es también el hecho de que en diversas comunidades y municipios, se tengan a personas que con verdadera devoción y compromiso con su tiempo y cultura, realicen diversas acciones y actividades para evitar la desaparición de la Cultura Maya en este espacio geográfico en donde se desarrolló su existencia.

Entre estos últimos se encuentran los jóvenes maestros rurales halachoénses Miguel Ángel Kú Mis y Vicente Canché Moo, quienes han venido desde tiempo atrás -2008- editando JALAL (Carrizo), Revista Cultural Bilingüe. En su primera etapa contó con cuatro números, contando con el apoyo para su edición de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). La gran aceptación que ha tenido la revista entre los ciudadanos del municipio de Halachó y sus comunidades, ha motivado a Miguel Ángel y a Vicente a continuar buscando apoyos para continuar con su loable proyecto, el cual sometieron a un concurso logrando por tan significativa contribución a la preservación de la cultura, un dictamen favorable de la CDI, para editar cinco números más del JALAL. Todo ello sin duda, debido a que la revista además de cumplir el servicio de ser un órgano de divulgación, se ha constituido también, en un recurso educativo para la enseñanza y aprendizaje de la cultura maya y su lengua. El proyecto presentado resulta un tanto más ambicioso ya que pretende abordar el quehacer del Camino Real, dentro de la cultura maya, que va de Yucatán desde Umán hasta Castamay, Campeche.


Vaya nuestras felicitaciones a ambos promotores y defensores de la cultura en referencia, por la recién presentación del número cinco de la Revista JALAL del municipio de Halachó, deseándoles desde luego una vida más prolongada a su proyecto, con la seguridad que en el camino encontrarán los apoyos necesarios para hacerla más duradera. Es nuestro mejor deseo.

La presente colaboración tiene como fin, dar a conocer tan significativo acontecimiento y reconocer el trabajo que Miguel Ángel y Vicente realizan en su espacio por la cultura maya y desde luego valorar el compromiso que han asumido en este su quehacer generacional. Es por ello que a continuación, se da conocer los comentarios que realizan en la editorial – en maya: U t´aan máax beetik- de este # 5 de JALAL, Revista Cultural Bilingüe, la cual dice:

“Itzamna, deidad maya inventor de la escritura y de los libros, conduce por un “Noh-bej” cultural a l revista JALAL (Carrizo) y la bendice con la tinta de su pincel de cerdas de jabalí. Solo así es comprensible el dictamen favorable de la Comisión para el Desarrollo de los pueblos Indígenas (CDI) que permite la edición de los siguientes cinco números de este documento, así como la participación generosa de los creadores mayas y colaboradores diversos, que desean andar el mismo camino y recibir las misma consagración. El panorama actual de la literatura indígena es prometedor y no hay autor que señale lo contrario. Al respecto Donald H. Frischmann dice que se vive “un nuevo amanecer para las letras mexicanas y las universales”, mientras que Carlos Montemayor señala que “este despertar de los intelectuales indígenas y de la escritura de sus lenguas es uno de los hechos culturales de mayor de mayor relevancia en el México de fines de los S. XX y principalmente XXI”. Desde luego, en Yucatán sería incomprensible esta etapa favorable en torno a nuestra escritura materna de no ser, de acuerdo con Francesc Ligorred Perramon, por la edición de la revista literaria Yikal Maya Than, que desde 1939 a 1955 se convirtió en el experimento más fructífero que se ha hecho para recuperar las tradiciones mayas, así; así como por el impulso alizado por ilustres personajes de la talla de Alfredo Barrera Vázquez, Carlos Montemayor, Roldán Peniche Barrera, Román Piña Chan, Alfonso Villas Rojas, Moisés Romero Castillo, Ramón Arzápalo Marín entre otros. Por su parte Alejandra Pellicer señala que “en la actualidad el pueblo maya posee, más que ningún otro grupo étnico de nuestro país, una tradición de escritura”. Y no es para menos, pues en los últimos 25 años en la península de Yucatán incontables y valiosos son los trabajos de María Luisa Góngora Pacheco, Jorge E. Lope, Miguel Ángel May May, Santiago Domínguez Aké, Feliciano Sánchez Chan, Briceida Cuevas Cob y Gerardo Can Pat (+); así como de Ana Patricia Martínez Huchím (quién edita desde hace tres años la revista electrónica K´aaylay que acopia y difunde valiosas voces mayas”, Jorge Cocom Pech, Hilaria Maas Collí, Gregorio Vázquez Canché, Marisol Ceh Moo, maría Elisa Chavarrea Chin, Vicente Canché Moo (….) en este contexto la revista JALAL se complace en presentar este volumen dedicado a la literatura maya. No es nuestra intención ser experto en la materia ni profundizar en su estudio histórico, más bien pretendemos ofrecer textos representativos en torno a la temática..(…) Esperamos sea de su agrado el nuevo diseño de la revista, las fotografías de Fátima Tec Pool y los textos de nuestros colaboradores. Con todos ellos estamos eternamente agradecidos”.

De nuevo nuestras felicitaciones a Miguel Ángel Kú Mis y a Vicente Canché Moo, por está nueva edición de la revista JALAL, ¡bienvenida! Y en hora buena, ¿no cree?

Mérida Yuc. Méx. A 21 de noviembre de 2009

La búsqueda prohibida


Las aventuras de Arthur Gordon Pym


Por José Castillo Baeza


Hace algunas semanas, en una conferencia sobre cine y literatura, el doctor Eduardo de la Vega afirmaba que aproximadamente un 40% las películas que se filmaron en el siglo XX encontraban un motivo en la literatura.

Casi en todas las décadas del siglo pasado, se produjo por lo menos una película que basa sus motivos en algún texto de Edgar Allan Poe. En 1929, Jean Epstein rodó el que quizá sea el primer filme basado en un texto del escritor norteamericano: La caída de la casa Usher. A partir de aquel momento, una lista más o menos larga compone el espectro de películas que tienen alguna base en los textos de Poe. Durante la década de los sesenta, el director Roger Coman filmó una serie de películas entre las que destacan El péndulo de la muerte, El cuervo y La máscara de la muerte roja.

¿Qué es lo que hay en las narraciones de Edgar Allan Poe que un gran número de cineastas han puesto sus lentes en las páginas de este escritor? Particularmente nos llama la atención el caso de la única novela que escribió Poe —homenajeado en estos días a través de unas jornadas de literatura organizadas por la Red literaria del sureste y el ICY—, y que encuentra su versión cinematográfica en la película La Búsqueda prohibida (1993) del director noruego Peter Delpeut. Las Aventuras de Arthur Gordon Pym fue publicada por entregas en 1837, aunque posteriormente vio la luz como libro. La novela cuenta las travesías de Gordon Pym, un viajero procedente de Nantucket que se embarca clandestinamente en un ballenero llamado Grampus. Su amigo Augustus lo esconde en la bodega del barco y éste zarpa hacia mar abierto.

El narrador es el propio Arthur, quien desde un momento presente está contándonos todo lo que vivió; a veces en forma de relato, a veces en forma de diario personal en el que se va describiendo qué sucede cada día del viaje. A bordo, el personaje sufrirá una serie de calamidades como el hambre, la sed, tormentas, un motín, naufragios y, poco a poco, esta serie de hechos se mostrarán cada vez más irreales hasta rozar los límites de lo fantástico.

Luego del naufragio del Grampus, Gordon Pym y Peters, un marinero de los que organizaron la rebelión a bordo, serán los únicos sobrevivientes. Luego de experimentar incluso el canibalismo y estar a merced de tiburones hambrientos, son rescatados por un barco que lleva por nombre Jane Guy, cuyo capitán se dirige a la Antártida con el fin de explorar este continente. Justamente de aquí partirá la película La búsqueda prohibida (traducida también como La orilla del fin del mundo) donde el final abierto que deja en su narración Gordon Pym (la novela termina cuando el personaje, único sobreviviente de la tripulación del Jane Guy, navega hacia el sur hasta que una cortina blanca se devora todo el espacio, insinuando la figura de un ser “blanco como la nieve”), es llenado por el realizador noruego quien ofrece una explicación “lógica”, o al menos, una explicación a secas de lo que sucede.

La película es un falso documental, donde aparece J.C. Sullivan, único sobreviviente del Hollandia, barco que desapareció en el Polo Sur a principios del siglo XX. Este carpintero quien además cuenta con las grabaciones de la expedición narra el terrible viaje. Es interesante cómo la idea de que esta película adopte la forma de un documental, otorga otro tipo de sensaciones al lector, pues el documentalista trata de indagar la verdad sobre los sucesos que le relata el personaje. Decíamos que el filme ofrece una interpretación del final de la novela de Poe, pues el sobreviviente da a entender que el lugar a donde llegan es una especie de pasaje que conduce ¡al Polo Norte!. Sin embargo, tampoco se llega a aclarar del todo el misterio de la Antártida, porque Sullivan, al igual Gordon Pym, muere sin poder contar qué es lo que realmente sucedió al final del viaje, cuál es el misterio que realmente guarda la Antártida. El tono de la película es periodístico, indagatorio; un falso documental que, sin embargo, tiene por debajo, todos los elementos que Poe sembró literariamente en la novela, puesto que busca disfrazar de explicación documental su propia fantasía.




Por esto!, sábado 21 de noviembre de 2009.


sábado, 21 de noviembre de 2009

La racionalidad en Poe


Por Jorge Cortés Ancona

Hay un estereotipo hacia el escritor por el cual se le concibe como un ser sometido al arrebato de la pasión y que escribe doblegado a los dictados de su sensibilidad y de sus emociones. Esto conlleva naturalmente a considerar la literatura como un espacio alejado de toda racionalidad, de toda voluntad de orden.

Un paradigma de esta actitud encarnaría en el escritor norteamericano Edgar Allan Poe, en tanto que fue un hombre atormentado por problemas personales desde su infancia y consumido por el alcohol. Un hombre que representaría el poder creativo de un escritor bajo los efectos de algún estimulante tóxico. Para justificar toda acción de crear libremente, lejos de la racionalidad, aparece el bostoniano como una imagen inmediata de ejemplaridad. Con esta actitud se santifica a Poe, más o menos del mismo modo en que se ha hecho con Van Gogh, como un ser lleno de sufrimiento, victimizado, que pudo hacer su obra a pesar de los pesares mentales. Sin embargo, la obra de éste abunda en apelaciones a la lógica, en la atención a saberes que siempre han nutrido la literatura aunque las obtusas visiones artepuristas no las quieran ver. Esos saberes que son las matemáticas, la química, la astronomía y tantas más.

De muchas maneras aparece esto en sus cuentos, donde una lógica impone sus rigores para crear un todo congruente hasta el desenlace. También en su concepción poética, en la que hace evidente un proceso de creación textual, donde cada paso está motivado por una razón indispensable para la concreción homogénea del texto y la producción eficiente de un efecto lírico. En su Filosofía de la composición, donde aborda en específico el proceso de gestación y elaboración del poema El cuervo, señala que “ningún detalle de su composición puede asignarse a un azar o una intuición, sino que la obra se desenvolvió paso a paso hasta quedar completa, con la precisión y el rigor lógico de un problema matemático”.

Queda al aire si se trata de una provocación a los críticos luego de haber concluido el texto, bajo la consigna del “crea y luego explica” y la ventaja que significa analizar en pasado su propio poema, pues la manifestación consciente de lo que éste implica es completamente válida, racional, coherente, en el análisis de las partes y del todo. Cuestión de proporciones medibles, de ritmos que como tales implican regularidades numéricas, sintácticas y sonoras. Regularidad planificada bajo un impulso donde por supuesto cumplen su papel de sustancia plena la emoción y la sensación.

La obra de Poe abunda en apelaciones al orden, a la lógica de los entramados y las acciones, al acto de pensar. “Resulta evidente que el mero acto de redactar tiende en gran medida a la racionalización del pensamiento. Toda vez que me siento insatisfecho de lo vago de alguna concepción mental, apelo inmediatamente a la pluma, para que me ayude a lograr la forma, importancia y precisión necesarias”, dice en una de las notas que conforman su Marginalia. El acto de la escritura como una ordenación mental, una práctica que libera el pensamiento para permitirle componer y construir. La concepción mental que se vuelve un todo al materializarse en la escritura.

“No creo que ningún pensamiento, que merezca este nombre, se halle fuera del alcance del lenguaje”. Pero también lamenta que haya esas fantasías vaporosas nacidas en el sueño y tan difíciles de aprehender en la vigilia. Aunque Poe expresó su dificultad para corporizar dichas imágenes, lo que conocemos de su obra lo contradice: quizá muchas de las visiones se desvanecieron, pero aún reverbera una fantasía encauzada a través del poder de las palabras y de la racionalidad de la escritura.

Por esto!, viernes 20 de noviembre de 2009.

viernes, 20 de noviembre de 2009

La dictadura de la música



Por Jorge Cortés Ancona

¿Qué produce ese embeleso de la música, que para muchos es más placentera que la experiencia erótica? Vemos gente por las calles, de todas las edades, cargando audífonos que les dejan los ojos entornados. Moviendo las manos, mientras caminan, en una mímica que les deja una sonrisa bobalicona. Están en su momento de soledad, construyendo una tremenda barrera frente a los demás.

Vaya, la música sí me gusta, pero no como para perder el piso ni para desgarrarme la garganta con berridos ni para pagar fortunas por un concierto. La música se me hace algo demasiado etéreo, efímero, una entidad informe, y son melodías muy específicas, casi como análogas a un relajante chorro de agua, las que me gustan.

Pero la música impone su dictadura y en las carteleras es la manifestación que anuncia con más pompa. Es la prioridad y las demás disciplinas quedan como sus criadas, cuidando sus pequeños reductos. “Es que la música es lo máximo”. Y por eso se le paga al músico, pero no al poeta, ni al pintor, ni al actor. Arte es música. Y el arte se remoja en la música. Varias veces con acierto: los poetas simbolistas con la música de las palabras (el verlainiano De la musique avant tout chose, la música ante todo), Kandinsky con su analogía de la pintura abstracta con la música, “Las músicas dormidas”, de Tamayo, las catedrales vistas como sinfonías de piedra.

Hay quienes tienen que realizar cualquier trabajo con una imperante presencia musical. Sean albañiles o escritores, oficinistas o meseros, no se hallan a sí mismos si no tienen el taladro armónico que les sacuda el equilibrio. Están frente a una computadora realizando seis acciones simultáneas, de las cuales la de oír música es la que sirve de eje. Cuánto estudiante está colgado de sus aparatos reproductores como condición indispensable para que pueda realizar sus tareas o memorizar las lecciones del día. Lo único que se aprehende y se aprende en ese caso es la música (¡y la educación…!).

Admiro a quienes pueden hacer su arte sin depender de la música, a quienes pueden llenar los espacios de tiempo y de lugar sólo con movimientos, palabras, trazos, conceptos. Que no se amarran a los ritmos sonoros que parecen ser la agarradera de la vida. Cuánta música por buena que sea, por no encontrarse en los lugares donde debe estar, se convierte en muralla para la verdadera comunicación.

A menudo he criticado la estridencia que reina en tantas cantinas desde la más encopetada hasta la más pobretona. Un modo de evitar que las conversaciones fluyan, de distanciar y aislar a quienes están a escasos centímetros unos de otros. Música que puede apoyarse o no en imágenes televisivas. Cuando lo hace, abundan los cuerpos en movimiento, la sensualidad incorporada al ritmo de la música. Todo revolviéndose en un batidillo que se impregna en la mente para siempre.




Música, música, como obligado medio para adormecer. Se toma muy en serio aquello de que calma a las bestias. Conozco muy bien el papel liberador que ha tenido la música en varias épocas; su fuerza para integrar pueblos y generaciones. Su condición productora de alegría y de nostalgia, de excitación y energía. No la rechazo, la busco cada vez que puedo, pero se está abusando de ella y no creo que eso resulte algo promisorio para tener conciencia de tanta realidad.

Por esto!, 14 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

Poe: 200 años en el imaginario colectivo

Por Rodrigo E. Ordóñez Sosa

A 200 años del natalicio y 160 años de su fallecimiento, el escritor norteamericano Edgar Allan Poe permanece vigente en la conciencia literaria y en los medios masivos de comunicación. Sus aportaciones, los misterios en torno a su muerte y los cuestionamientos en torno a la universalidad de su obra siguen atizando a sus defensores y detractores en un combate que dialoga no sólo con los creadores de hace un siglo, sino hasta con los críticos literarios modernos.



El escritor nació en Boston el 19 de enero de 1809 y murió en Baltimore el 7 de octubre de 1849. Entre sus aportaciones se encuentran la creación del relato corto, la creación del género detectivesco, modernizar el género gótico con sus cuentos de terror así como contribuyó a la novela de ciencia-ficción con varios de sus cuentos.

El padre de la poesía simbolista francesa, Charles Baudelaire, tradujo sus escritos y lo difundió en los círculos literarios europeos. Principalmente, impactó la forma de concebir el amor como un tributo a la muerte, sus relatos detectivescos, sus poemas impregnados de remordimiento, melancolía, de asesinos y seres sobrenaturales que deambulan en el alma.

Siempre que releo las obras de Poe, la primera imagen que me remite su biografía y sus escritos es el cuadro de Francisco de Goya titulado “El sueño de la razón produce monstruos”. Sumido en el papel, deshebrando cada una de las visiones que lo asolaban en las horas de insomnio, en el sopor etílico y en sus reflexiones en torno al remordimiento.

A propósito de las reacciones que ha desencadenado el escritor en los principales autores canónicos, la Red Literaria del Sureste y el Instituto de Cultura de Yucatán iniciaron el pasado martes 18 de noviembre las jornadas literarias en homenaje al escritor, con el objetivo de debatir las aportaciones de su obra. En la Facultad de Economía inició el evento con una mesa panel denominada “Edgar Allan Poe en los Medios Masivos de Comunicación”, a cargo de los escritores y analistas José Francisco Castillo Baeza, Raúl Pérez Navarrete y Judith Buenfil.

En esa mesa se discutió sobre la influencia que ha ejercido en los medios impresos, como son los cómics, la televisión, los grabadores como Gustave Doré y en las series televisivas. Los escritores destacaron que una de las principales características del autor son sus imágenes en sus textos, narraciones cargadas de efectos visuales y que han contribuido a formar todo un legado en los medios masivos de comunicación.

Por su parte, en el Teatro Mérida en la Sala de Arte el maestro José Ramón Enríquez durante su ponencia “Edgar A. Poe y su Influencia en el Simbolismo Francés” destacó la controversia en torno a la figura de Poe, diatribas que se han vertido como la del crítico literario Harold Bloom o Jorge Luis Borges así como refirió a sus defensores como Julio Cortazar, quien tradujo su obra como lo hizo Charles Baudelaire a mediados del siglo XIX.

Asimismo, el miércoles en la mañana en el COBAY del plantel Kanasín la ponente Alma Concepción Córdoba Ayala ofreció a los alumnos una conferencia sobre los aportes de Poe a la Literatura, una semblanza de su vida así como acompañó su presentación con la proyección de la película “Historias de Terror”. Mientras que en la noche en la Sala de Arte del Teatro Mérida se proyectó la película “La Máscara de la Muerte Roja” con los comentarios de Miguel Ángel Civeira sobre la influencia que ha ejercido Poe en el cine, la fascinación de sus historias por los directores, casi desde la aparición del llamado Séptimo Arte.

El jueves 19 de noviembre en la Facultad de Antropología Carlos Castillo, en coordinación con la maestra Margaret Shrimpton, harán una lectura bilingüe del Cuervo así como una mesa panel titulada “La Experiencia del Lector Contemporáneo ante la Obra de Poe”, a partir de las 12:00 hasta las 14:00 horas. Los alumnos discutirán las aportaciones y cómo percibimos hoy en día sus relatos de terror y las ramificaciones en los diversos géneros literarios.

Las jornadas literarias concluirán con una mesa panel titulada “Pasión y Racionalidad en Poe” a cargo del maestro Jorge Cortés Ancona, Ricardo E. Tatto, Miguel Ángel Civeira y Rafael Gómez Chi, donde se examinará la importancia de su creación literaria, sus obras excepcionales y la precisión matemática con que escribía sus textos.

Edgar Allan Poe es un escritor relevante en la Literatura hoy en día, porque pese a que muchos no han leído sus poemas, cuentos o novelas, tienen, sin saberlo, conocimiento de esos relatos, debido a la utilización que la televisión, los cómics o películas han hecho de sus relatos. Sus aportaciones y críticas, los debates candentes en torno a su figura, su alcoholismo permanecen vigentes así como la forma en que hizo del escritor un oficio remunerado, mal o bien pagado, pero que permitió a los artistas una forma de continuar luchando por renovar la estética y diversificar las posibilidades de la palabra escrita.

Por esto!, jueves 19 de noviembre de 2009.

martes, 10 de noviembre de 2009

Homenaje a Edgar Allan Poe



Martes 17

Edgar Allan Poe en los Medios Masivos de Comunicación


Participan Judith Buenfil, Raúl Pérez y José Francisco Castillo
Facultad de Economía de la UADY
13:00 horas

Martes 17

Edgar Allan Poe y el simbolismo francés


A cargo del Mtro. José Ramón Enríquez
Sala de Arte del Teatro Mérida
20:00 horas
Entrada libre

Miércoles 18

Proyección de película “La máscara de la Muerte Roja”


A cargo de Miguel Ángel Civeira
Sala de Arte del Teatro Mérida
20:00 horas
Entrada libre

Jueves 19

Mesa panel “Pasión y Racionalidad” en la obra de Edgar Allan Poe


Participan: Miguel Ángel Civeira, Ricardo E. Tatto, Jorge
Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi.
Sala de Arte del Teatro Mérida
20:00 horas
Entrada libre

El original de Laura




NUEVA YORK.- La editorial Alfred A. Knopf Inc. ha publicado The Original of Laura, fragmentos de una novela que Vladimir Nabokov dejó incompleta a su muerte, y que su hijo Dmitri decidió publicar en contra de los deseos de su padre. Nabokov imagina la muerte de su protagonista, un escritor y neurólogo llamado Philip, como un ejercicio de auto eliminación llevado a cabo desintegrando parte por parte de su cuerpo, empezando por su dedo gordo. “Es la más grande fantasía de un escritor quien quiere ejercer un control completo sobre la narrativa de su propia vida”, señala Michiko Kakutani para The New York Times. La historia de este personaje fue realizada por el escritor como borrador en unas pequeñas tarjetas, en las cuales trabajó arduamente durante sus últimos meses de vida en un hospital en Suiza; dejó instrucciones precisas a su esposa Vera que su novela debería ser quemada si permanecía incompleta al momento de su muerte. Vera Nabokov, quien salvó Lolita de ser quemada por su autor, no pudo publicar esta obra debido al amor incondicional que le profesaba a Vladimir. Después de años de posponerlo, Dmitri decidió que su padre, quien murió en 1977, no se hubiera opuesto a la publicación de The Original of Laura una vez que “Laura ha sobrevivido al paso del tiempo todos estos años”. El libro tiene 278 páginas, cada una incluye reproducciones de las tarjetas que pueden reacomodarse al gusto del lector, ya que nadie conoce el orden correcto de las mismas.

Tomado de www.diariolatempestad.com

lunes, 9 de noviembre de 2009

"Dios es cruel porque el hombre lo inventó": Saramago


Han pasado apenas dos semanas desde que el 19 de octubre llegara a las librerías "Caín", la nueva novela del Nobel de literatura portugués José Saramago, y la polémica está servida. El libro levanta ampollas en su país natal, donde un eurodiputado conservador llegó incluso a pedirle que renunciara a su nacionalidad, y la conferencia episcopal tampoco ha permanecido inmune ante la particular ironía del escritor. "Tengo 86 años y poca vida por vivir, pero la usaré para ensanchar la acción pública de mi obra", afirmó. Cuando Dios decidió quemar Sodoma porque los hombres "tenían gustos sexuales muy suyos", pactó con Abraham que si encontraba a diez inocentes salvaría la ciudad. Pero Dios la quemó, "no se enteró de si había diez u once", ni siquiera se dio cuenta de que olvidaba a los niños, inocentes todos de ese "pecado". Por eso, "Dios no es de fiar".

Curtido en estas situaciones, Saramago no pierde la calma y afirma, con voz pausada y firme, que entender "Caín" no es incompatible con ser creyente. "Yo entiendo que una persona crea, pero que no cierre los ojos", dijo hoy durante la presentación de su libro en la madrileña Casa de América. "La fe pertenece a otro dominio de la mente" en el que no se mete. "Yo uso mi razón, mi lógica".

Al hablar por primera vez de la novela en Peñafiel, una pequeña localidad del norte de Portugal, el autor de "Ensayo sobre la ceguera" describió la Biblia como "un manual de malas costumbres", y no sentó bien. Pero lo cierto es que en el texto sagrado del cristianismo hay "una crueldad infinita, no faltan los incestos y las carnicerías" y se pueden contar más de un millón de asesinatos.

"La historia de la humanidad es, en el fondo, la historia de la muerte", afirma el Nobel. El problema es que "nosotros hemos inventado a un dios a nuestra imagen y semejanza, no al revés, y por eso es tan cruel, porque nosotros somos crueles y no sabemos inventarnos algo mejor". El hombre inventó a dios y luego se esclavizó a su ley, defiende el portugués.

A lo largo de las casi 200 páginas de "Caín" (Alfaguara), Saramago propone un viaje en el tiempo recorriendo Antiguo Testamento de la mano del primer fraticida. Y lo hace partiendo de una pregunta: ¿Qué diablo de dios es éste que para enaltecer a Abel desprecia a Caín? Porque, a juicio del escritor, Dios es el verdadero "autor intelectual" del crimen.

Tratada por reconocidos genios de la literatura como Lord Byron o John Steinbeck, la historia de Caín, que mató a su hermano Abel porque Dios no aceptó su sacrificio y fue condenado por ello a vagar eternamente, ha desatado un sinfín interpretaciones.

Desde las más estrambóticas que lo tachan del primer vampiro hasta las más racistas, que abogan por que el estigma con que Dios marcó su frente se fue extendiendo de generación en generación hasta oscurecer todo el cuerpo de los malvados "cainitas".

En la novela de Saramago, Caín se convierte en un guía privilegiado que aporta su particular lectura sobre los principales episodios bíblicos, desde el sacrificio de Isaac por Abraham, la ira de Moisés en el monte Sinaí o el Diluvio Universal. A ojos de Caín, Dios se presenta como un ser caprichoso y tirano, que en realidad revela una visión demoledora y trágica del ser humano que lo inventó.

No es la primera vez que Saramago emplea su pluma para abrir el debate sobre los dogmas religiosos. Ya lo hizo hace casi 20 años con su polémico "Evangelio según Jesucristo", y la airada reacción del gobierno, que vetó su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, hizo que el Nobel se instalara como protesta en la isla española de Lanzarote, donde reside en la actualidad.

Sin embargo, a sus 86 años el escritor se ha planteado muchas veces por qué escribe y para qué, y tiene muy clara una cosa: "Yo no escribo para agradar, tampoco para desagradar; yo escribo para desasosegar", sostiene. "No estoy intentando salvar a la humanidad, ya es bastante salvar mi propia conciencia", explica. Pero el objetivo de su escritura es sacar de su "aborregamiento" a la sociedad actual.

Confiesa que le sorprende el revuelo generado por "Caín" en Portugal y que no entiende la reacción de la Iglesia, que es "como los perros de Pavlov", responde inmediatamente al estímulo sin ni siquiera haber leído el libro. Sin embargo, Saramago está en una etapa muy fecunda -hace apenas un año que publicó "El viaje del elefante"- y no piensa detenerse.

"Tengo 86 años y poca vida por vivir, pero la usaré para ensanchar la acción pública de mi obra", afirmó. Y, contra su costumbre, adelantó el tema sobre el que girará su próximo libro, en el que arremeterá contra la industria del armamento para seguir "desasosegando" a sus lectores.

DPA


Tomado de www.diariolatempestad.com

domingo, 8 de noviembre de 2009

“La Ironía Política en Yucatán” de Hiram A. Fernández Victoria

Por Jorge Luis Canché Escamilla

Debo en principio manifestar un sincero agradecimiento a Hiram A. Fernández Victoria por la amable invitación para participar como comentarista en la presentación de su libro: “La Ironía Política en Yucatán” editado por la Compañía Editorial de la Península (CEPSA) y compartir desde luego la misma actividad, con la Dra. Genny Negroe Sierra distinguida investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán y Directora de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY y desde luego de nuestro insigne amigo Roger Peniche Aznar.

Dentro del corte del humor, Hiram ha ido tejiendo cada uno de sus versos satíricos semana tras semana publicados en el Diario por Esto! bajo los seudónimos de Tales de Mercado y Leominio Arrigunaga Uicab. Ahora ven de nuevo luz pública en una selecta compilación en la que se dejan ver los diversos acontecimientos de la política y de sus personajes que se dieron durante el año 2006 bajo la mirada de la ironía y de una sátira sutil, según nos hace saber en la introducción el mismo autor.

El humor es una característica del ser humano, pero a todo esto ¿que es el humor? Pili Monje, en su investigación orientada al humor del trabajo literario de Gloria Fuertes nos dice que: “Con la palabra humor nos referimos, de una manera general, y en un sentido ampliamente admitido, a todo aquello que hace reír”.

María Moliner, en su Diccionario de uso del español, lo define, en su acepción número 4, de la siguiente manera: “(con referencia a las personas y a lo que dicen, escriben, dibujan, etc.): Cualidad consistente en descubrir o mostrar lo que hay de cómico o ridículo en las cosas o en las personas, con o sin malevolencia.

Humor, palabra de origen culto, se originó pues, como consecuencia de los humores corporales. La palabra fue adoptada por razones etimológicas de diferente etiología, y, posteriormente, los adjetivos y sustantivos derivados de la misma doctrina humoral fueron adaptados a la literatura que se originó a consecuencia de dicha patología médica, pero sin que, desde hace siglos tuviera que ver ya nada con ella.
Tanto para la Real Academia Española (RAE), como para María Moliner y para los demás diccionarios de lengua española, la palabra específica para expresar el concepto de “manera graciosa o irónica de enjuiciar las cosas”, o “la aptitud para ver o mostrar las cosas por su lado gracioso o ridículo”, no es humor, palabra -como hemos visto- plurisignificativa, sino su derivada: humorismo.

La RAE define humorismo como “manera de enjuiciar, afrontar y comentar las situaciones con cierto distanciamiento ingenioso, burlón y, aunque sea en apariencia, ligero. Linda a veces con la comicidad, la mordacidad y la ironía, sin que se confunda con ellas, y puede manifestarse en la conversación, en la literatura y en todas las formas de comunicación y de expresión.”

Vemos en esta definición la confrontación del concepto de humorismo con otros con los que tiene rasgos comunes, pero de los que se distingue, como comicidad o ironía. De hecho, son aún más las palabras que pertenecen a este campo semántico, en el que entran todas las formas de lo risible. La “terminología del humor” -tomada esta palabra como matriz y en su sentido amplio y vulgarmente aceptado-, es extensa, y la definición de los conceptos básicos difícil. Conceptos tan dispares como comicidad, humorismo, burla, ironía, caricatura, broma, sátira, se interrelacionan y son considerados a veces como sinónimos.

Las aproximaciones teóricas que se han hecho para intentar clarificar el fenómeno del humor son muchas, desde perspectivas y enfoques distintos, con resultados distintos. Parece como si Jardiel Poncela tuviera razón al decir que el humor es indefinible. Para él, como se ha repetido muchas veces, definir el humor es como “pretender atravesar una mariposa con un poste de telégrafos”.
Bien, siendo entonces el humor inherente al ser humano, es claro que pueda expresar con gran naturalidad su humorismo en las diferentes culturas existentes en el tiempo y espacio que ha dado la humanidad. Por eso no es nada raro que desde tiempos remotos a este espacio geográfico peninsular se le considere lleno de humorismo festivo y de gran sorna para encarar los diversos eventos socioeconómicos y políticos que se le han presentado desde su existencia.
Testimonio de ello puede ser encontrado con sumo detalle en la Historia de la Literatura en Yucatán de José Esquivel Pren, obra monumental de 18 tomos editado por la entonces Universidad de Yucatán hoy Universidad Autónoma de Yucatán en 1981. En está obra, el humorismo yucateco es abordado en diferentes momentos y en diferentes tomos propios del siglo XIX y XX, siendo citados en ellos los personajes que hicieron con su obra la fama del cual hoy nos merecemos y que debemos preservar. Les comento que cuando leí del humorismo en Yucatán, hace un tiempo ya, comprendí y entendí nuestra forma de ser.

La relación y trato con la gente que llega al terruño y que expresa sus impresiones favorables hacia nuestra gente, corrobora sin duda esa expresión que hiciera Don Marco A. Almazán a fines de los sesentas –al comentar sus impresiones al hacer su arribo a Yucatán- y que comentara con entusiasmo el Lic. José Esquivel Pren en su obra ya citada, en la cual expresa lo siguiente: “Y es que en Yucatán todo el mundo es humorista; unos en mayor grado que otros, desde luego; unos a sabiendas y otros sin saberlo. Puedo afirmar que el sentido del humor flota en el ambiente……Como lo he dicho en varias ocasiones ahora me honra repetirlo, estoy seguro de que los yucatecos son humoristas y disfrutan y gozan del humorismo, porqué son gente buena y noble, limpia de cuerpo y de espíritu. Los malvados nunca ríen ni hacen reír: se lo impide su podredumbre. El alma del yucateco es diáfana. Por eso destila bonhomía, euforia, contento, jocosidad, alegría”.

¡Ojala! sigamos dignificando está hermosa apreciación que se tiene de nosotros, aún hoy día.

Lo anterior da lugar a significar el presente trabajo que hoy nos presenta Hiram Fernández quién haciendo acopio de su paciencia, observación, seguimiento de los acontecimientos diarios de la vida política del país y en particular de la entidad nuestra, señala como presto sereno, la actuación que van teniendo los protagonistas de la política nacional y local a través de un humorismo que le es propio como yucateco. Es con el verso satírico, epígrafes y el auxilio de octosílabos, conque expresa sus críticas agudas que causan hilaridad, atención y desde luego reflexión. La burla, el choteo, la ironía cuando se realiza con los fines que caracteriza a los versos satíricos, genera atención, irritaciones y seguramente algunos enojos. Más si estos, se hacen con sutileza y abordan los temas con jocosidad festiva dentro de la realidad existente, tal como lo percibe la sociedad; entonces, estará cumpliendo el fin que persigue el autor de ser catalizador de los aconteceres sociales y de recibir, desde luego, atención alguna por parte de sus lectores. Es importante que esto sea así, que sea percibido como una crítica social desde una óptica de acontecimientos que la sociedad percibe y que no siempre tiene oportunidad de reflexionar por los avatares diarios de su existencia. Pero, ¡qué si los tiene pendiente!, por eso es oportuna una obra como la que hoy se presenta.

Felicitamos el humorismo de Hiram A. Fernández Victoria en está su ópera prima que hoy nos trae con gran entusiasmo, deseamos que continúe con esa tarea que ha asumido dentro del quehacer de la sátira social y esperamos pronto nuevas entregas.
Texto leído en la presentación del libro de Hiram Fernández Victoria el 26 de octubre de 2009.

El nuevo orden mundial

La primera década del siglo XXI vio un auge y popularización del cine documental sin precedentes. Antes, los documentales eran exhibidos fuera del circuito comercial y se consideraban productos culturales dirigidos a un público iniciado y selecto. Esta noción cambió en la década que está viendo su final, en gran parte gracias al trabajo del cineasta Michael Moore.



Moore logró hacer documentales ingeniosos, reveladores, críticos y que al mismo tiempo llamaron la atención del público en general. Sus documentales sirvieron para crear consciencia sobre diversos temas. Moore influyó definitivamente en la forma de hacer cine documental, sobre todo en Estados Unidos, en los años que siguieron a los estrenos de Masacre en Columbine y Farenheit 9/11. Muchos documentales siguieron la fórmula de Moore: uso del humor y el ingenio para revelar información importante y generar consciencia. El resultado fue la popularización de este cine, como queda patente en el festival de cine documental, Ambulante.



Este mes tenemos dos piezas claves del cine documental hecho en la última década. Desde el final de la Guerra Fría en 1991, el mundo tiene un nuevo orden inédito, el de una sola y única superpotencia: los Estados Unidos de América. El llamado "Imperio Americano" se basa en dos principios: 1) El capitalismo salvaje 2) El intervencionismo militar. Y ésos son los temas que abordan estos documentales:



Martes 10 de Noviembre, 8:00 PM

“La Corporación”




(“The Corporation”, Canadá, 2003) de Mark Achbar y Jennifer Abbott, con entrevistas a Noam Chomsky y Michael Moore




Distinciones: Ganadora de 11 premios en festivales internacionales, incluyendo el de Sundance y el de Amsterdam.



Apasionante, polémico e influyente documental que analiza al mayor poder de nuestra era: las corporaciones. El film, de manera entretenida, inteligente y hasta divertida, cuestiona los efectos de las corporaciones en la sociedad y el medio ambiente y revela los crímenes que cometen estas instituciones contra poblaciones enteras, perpetuando un sistema de desigualdad. Desde el estreno de este documental, varios movimientos de conciencia social han surgido a su alrededor.






Martes 24 de Noviembre, 8:00 PM


“Por qué peleamos”




(“Why we fight” Estados Unidos, 2005) de Eugene Jarecki, entrevistas a Gore Vidal, John Eisenhower y John McCain



Distinciones: Ganadora del Gran Premio del Jurado en el festival de Sundance y otros 3 premios en festivales internacionales.


Este alarmante documental cuestiona y analiza un aspecto básico del nuevo orden mundial: el imperialismo militar norteamericano. Revela cómo una colusión entre el gobierno y la industria armamentística ha llevado a los Estados Unidos a guerras innecesarias y con falsos pretextos, además de que denuncia los crímenes que este país ha cometido contra el mundo, con el pretexto de la lucha por la libertad.






Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Miguel Civeira.

Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas / Eventos gratuitos

sábado, 7 de noviembre de 2009

Presentación del libro “Expresiones de la ilustración en Yucatán” de la Dra. María Cristina Torales Pacheco en Prohispen


Por Conrado Roche Reyes

Pese al tiempo tan malo que tuvimos el día de ayer con barruntos de tormenta durante varias horas en las que por momentos el chipi-chipi, la llovizna, aguacero total, parece que los dioses acordaron suspender el chaparrón justo media hora antes del evento en el que se presentaría el libro “Expresiones de la ilustración en Yucatán”

–Ya de entrada, por el título, debe de ser un texto sumamente interesante, ya que dicho periodo ha sido poco explorado a pesar de la enorme importancia que dicho pensamiento filosófico ha tenido en la historia del avance y progreso del bienestar y liberación del hombre en el devenir histórico: Nada menos que impulsó e idealizó todos los movimientos democráticos revolucionarios- cuyo paradigma es la revolución francesa- entre nuestros historiadores e intelectuales.

Por lo que consideramos de enorme importancia del valor y reto que suponemos habrá supuesto para la autora, doctora María Cristina Torales Pacheco, el haberse atrevido con verdad, a escribir y abordar tal temática que supone un fenomenal trabajo de investigación.

La presentación estuvo a cargo de la Dra. Stella González Cicero y el doctor Pedro Bracamontes y Sosa. Ambos tuvieron coincidencias en sus respectivas exposiciones. Resaltaron la importancia de los vascos de Yucatán, quienes agrupados en una sociedad cultural, fueron los primeros hombres en nuestro estado que difundieron las entonces novísimas ideas libertarias -en todos sentidos: ciencia, arte, economía, política, etc.- que los grandes pensadores europeos proponían como solución a los vicios y males que flagelaban a la sociedad de entonces. Las asociaciones vascongadas locales recogieron dichas ideas y propugnaron su difusión en tiempos convulsos y de gran malestar social en todo el mundo. Ellos fueron quienes difundieron y defendieron las dos primeras y grandes revoluciones mundiales: la de Francia y la de Estados Unidos, basadas ambas en los postulados de la ilustración. Al mismo tiempo y muy lejos, en el Bajío, otro grupo de gente se reunía para estudiar y analizar las bondades de esta teoría. Los encabezaba el cura don Miguel Hidalgo y Costilla. No tenemos noticias de si hubo entre los grupos de la Ilustración en Yucatán y los de otras latitudes, acercamiento o comunicación.

En fin, un libro que leemos con sumo interés. La autora agradeció al público y a Prohispen su apoyo en esa noche inolvidable para ella. Y agradeció particularmente a Margarita Díaz de Ponce, presidenta del Patronato Prohispen las facilidades. El espacio, por cierto cada día más agradable, más relajante, estuvo lleno a toda su capacidad. Entre el público se encontraban prominentes miembros de nuestra sociedad. Posteriormente se sirvió un exquisito ambigú –salmón, langostinos, etc., rociados con finos vinos.

El libro es editado por la fundación “E. Arocena”, y lleva en la contraportada el logo de la Universidad Iberoamericana. Muy bien y dignamente en presentación, sobrio y a la vez atractivo al lector.

Felicitamos calurosamente a la Dra. Torales Pacheco por tan importante logro. Y agradecemos también las atenciones de la guapa directora editora. Ya sabemos que Prohispen es una institución que tiempo ha comprendió la labor informativa, y proporciona y facilita el trabajo periodístico. Eso es hacer y difundir cultura. Cuestión que deberían imitar ciertos espacios públicos. Hacemos extensivos nuestros parabienes a todos y cada uno de quienes laboran en el patronato Prohistoria Peninsular A.C.



2009-11-06

viernes, 6 de noviembre de 2009

Las huiras de la Sierra Papakal

¿Debe traducirse sólo a un “español neutro”?



Terminó foro de expertos en Buenos Aires


Dpa


Buenos Aires, 5 de noviembre. ¿Es posible traducir utilizando un “castellano neutro”?, ¿es viable escapar a los modismos –la mayoría de ellos de España– que abundan en las traducciones de autores que escriben en otras lenguas?

En torno a esas preguntas se reunió un amplio grupo de especialistas, que participaron en el encuentro binacional España-Argentina de traductores literarios.

El foro, que terminó este jueves en Buenos Aires luego de tres días de debates, conferencias y talleres, exploró la necesidad de utilizar una suerte de “modelo estándar” para trasladar al español los textos escritos en otros idiomas, sin necesidad de que queden las marcas de las variantes locales de cada país hispanoparlante.

El principal obstáculo para alcanzar esta meta es la complejidad del lenguaje literario, cuyos matices sólo pueden explicarse de una lengua a otra haciendo uso de expresiones muy regionales, a diferencia de los textos sobre economía, tecnología o leyes, cuyos términos pueden estandarizarse con más facilidad. El español Miguel Sáenz afirmó que el lenguaje no cotidiano de la literatura es lo que hace necesario recurrir a palabras e ideas muy típicas de cierto país.

En el mismo sentido se expresó la argentina Patricia Willson, quien señaló que “el problema de las variantes dialectales para representar el habla de los personajes no es de la traducción, sino de la literatura en general”.

Hay casos, ejemplificó, en los que se produce un hueco muy difícil de cubrir, como la alternancia entre el voseo del habla rioplatense y el tuteo que se utiliza para representar las voces que dialogan en un supuesto francés en la obra 62: modelo para armar, de Julio Cortázar.

El tema del “castellano neutro” dividió opiniones. Varios especialistas, Sáenz entre ellos, encomiaron la riqueza de la diversas variantes lingüísticas del español, pero también elogiaron el habla sin acento ni regionalismos que se logra alcanzar, por ejemplo, en la Organización de Naciones Unidas, y manifestaron que el proyecto de utilizarla en la traducción no tiene nada de utópico.

Tomado de lajornada.unam.mx

jueves, 5 de noviembre de 2009

John Lennon. En sus propias palabras




Por Conrado Roche Reyes


Las siguientes son declaraciones hechas por el músico inglés en diferentes momentos de su vida. “La gente como yo, es consciente de su genialidad a los ocho o diez años. Siempre me he preguntado: ¿Por qué nadie me ha descubierto todavía. Es que en esta escuela nadie se da cuenta que soy el más inteligente. ¿Es que también los profesores son idiotas?. Los conocimientos que tenían me resultaban totalmente inútiles. En el bachillerato estaba totalmente desorientado. Solía decirle a mi tía: ”Te vas a arrepentir de haber tirado mis poesías. Cuando sea famoso…”, pero ella siguió tirándolas. Nunca la perdonaré por no tratarme como un genio cuando era pequeño. Para mí estaba clarísimo.¿Por qué no me metieron a la escuela de arte. ¿Por qué no me educaron? Me obligaban a ser un gañan como ellos. Yo era distinto, siempre lo fui.¿Por qué nadie se dio cuenta? Un par de profesores sí se dieron cuenta y me animaron a hacer cosas: pintar, dibujar, expresarme. Pero la mayor parte del tiempo querían que fuese una mierda de dentista o profesor”. “Eso es lo que me ha llevado a ser lo que soy. La gente tiene que llegar a decirlo, porque nos encanta. Y si nadie lo dice, pues tú lo gritas: ¡mírame, soy un genio!.¿Qué tengo que hacer, hijos de puta, para probarles quien soy yo y de lo que soy capaz de hacer?.Que no se les ocurra criticar mi obra. No tienen ni la más puta idea”.

“Yo quería a mi madre. No sé hasta que punto llegó a ser una obsesión, como dijeron después los críticos. Sí, le puse Julián a mi hijo por ella. Sí, escribí dos canciones de mi primer álbum sin los Beatles en su memoria,”Mother” y “My mummys dead”. Pero era un sentimiento filial, y un reconocimiento. Ella lo pasó mal. Se enamoró y fue abandonada, tuvo un hijo y no pudo estar a su lado. O sí pudo, no lo sé. Lo cierto es que trabajaba fuera, y yo no tuve más remedio que quedarme con tía Mimi. Después, en el peor momento, cuando yo tenía 17 años y me encontraba en el punto más complicado de mi vida, murió. Siempre la he recordado. FUE UNA MUJER atrapada por su tiempo. NUNCA PUDO DIRIGIR su destino. El destino la dirigió a ella.

Me hubiera gustado darle el éxito que tuve unos pocos años más tarde. Decirle, toma, es tuyo, Gracias. Ahora disfrútalo un poco.

De tía Mimi en cambio, hay menos que decir. Era una mujer de su casa, activa, unas veces rigurosa y severa, y otras tierna y encantadora. Su mundo se ceñía a un orden natural que iba adherido a ella como una marca indeleble. La limpieza, las horas de las comidas, el respeto y el buen orden, la educación. Tía Mimi era la presencia, mamá la ausencia. Tía Mimi representaba el LARGO brazo de la normalidad que me atrapaba siempre y me hacía refrenar mis ímpetus, y mamá la espera. Tía Mimi me decía buenos días cada mañana y mamá hasta pronto, cada vez que se iba. El tiempo formaba una larga serie de pequeñas islas entre las visitas de mamá. Sin embargo, todo lo que había en mí continuaba siempre dentro de mí. ¿Cómo explicarle a una madre que aparece y desaparece, lo que te pasa?.¿Cómo explicárselo a mis primos, a mis pocos amigos del colegio sin que se rieran? Claro que escribía poemas. Claro que me puse a tocar la guitarra como un loco cuando descubrí la música y pude agenciarme una con la que practicar.

“Eran mis válvulas de escape. Y nunca dejaron de serlo”


2009-11-05
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