martes, 30 de junio de 2009

LA RED Y LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA

Por José Díaz Cervera


Deseo, antes que nada, reivindicar la pluralidad ideológica de esta instancia que ha tenido la virtud de aglutinar alrededor de la literatura a un grupo de personas de edades y formaciones muy diversas.

La Red Literaria del Sureste ha sido un ejercicio de tolerancia que, hay que confesarlo, a veces se ejerce trabajosamente y en otras ocasiones se malentiende. A pesar de eso la Red va.

En el trabajo crítico y en la reflexión, el abanico se abre a intereses y preocupaciones muy diversas que hacen de nuestra agrupación una rara amalgama que se equilibra a través de algo que es casi impensable en nuestros tiempos: la buena fe.

La participación política y hasta la manifestación abierta de las simpatías y antipatías partidistas son un rasgo de esta organización cultural.

Personalmente yo sólo quiero dejar sentado que, en mi caso como en el de muchos compañeros de la Red, la participación en actos proselitistas de algún partido político no es una opción y que, por lo tanto, a pesar de que en la Red tenemos militantes de distintos institutos políticos, ella no puede identificarse con partido alguno.

Personalmente también quiero manifestar que, como escritor, no puedo prestarme al acarreo político partidista, mucho menos en un momento en el que en nuestro país hay un repudio generalizado a los políticos y a los partidos. La Red debe mantener distancia de esas circunstancias, pues ello le garantiza el compromiso crítico que la legitima.

Desde esta humilde trinchera de palabras, hago votos para que la Red que he ayudado a construir no se convierta en sucursal de ningún partido político ni en una informal instancia gubernamental. Espero que, así como Jorge Cortés participó haciendo uso de sus libertades políticas y de su albedrío en un acto proselitista a favor del PRI, haya en la Red la misma tolerancia para quien decida hacerlo abiertamente en otras instancias políticas.

La Red, como tal, no es perredista ni prisita ni panista, aunque algunos de sus miembros, a nivel individual, puedan serlo abiertamente. No es por candor que me permito hacer este planteamiento, sino porque la independencia y la autonomía nos ponen en una posición menos vulnerable ante el inevitable comercio que nuestra organización está teniendo con los hombres del poder.

El futuro es nuestro, el futuro es hoy; por lo tanto, el presente y el mañana son de la Red Literaria del Sureste.

Sin perder la fuerza


Por Hortencia Sánchez

El martes por la noche encamine mis pasos al festival convocado por la celebración de la Semana de la Diversidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti y Transexual e Intersexual. Cuando llegue al remate de Montejo había poca gente reunida, algunos puestos que ofrecían antojitos, refrescos y en unas mesas personas integrantes de la UNASSE; creo que era la mejor propuesta de las que ahí se ofrecían, ya que te entregaban diversos folletos que tiene que ver con la protección y libertad de derechos sexuales.

Tenía muchísimo tiempo que no presenciaba un espectáculo travesti, ya que el último que vi fue en un local en el centro, creo que se llamaba Disco Charros, o algo así.
Decido asistir a esta celebración porque creo importante respetar y fomentar la diversidad, la tolerancia, la convivencia, y observo a los presentes, un público variado, de distintas edades y preferencias.

Inicia la verbena con la presentación de Mammie Blue, quien, entre vacilada y vacilada, da la bienvenida, agradece y presenta a quienes participan. Un joven de piel obscura, de figura frágil y hermosos ojos, inicia su coreografía, baila con buen ritmo. Me agrada mirar a estos varones que, al estar vestidos de mujeres, muestran una musculatura envidiable, no tienen grasa, no pancita, pero sobre todo no pierden la fuerza que acompaña a su sexo.

Después aparece Cher, representada muy bien. Me atrae mirar el placer que le provoca a quien está en escena mostrarnos un cuerpo bien hecho, pechos duros y pequeños que se muestran provocativamente. Un traje que permite mirar sus nalgas y largas piernas; sonríe, se relame los labios, goza con nuestras miradas, desaparece atrás del escenario.

Quien continúa con el festejo es un joven vestido de Madonna, músculos bien marcados, mirada penetrante, movimientos intensos. Escucho los comentarios de algunas mujeres: Está bien bueno, se me antoja.

Cierra la presentación un joven de complexión pequeña, pero de energía contagiosa. Imita a la Trevi. El público se emociona, corean con él, tal pareciera que la cantante real se encuentra entre el público. Siempre me ha llamado la atención la Trevi, entre su mezcla de mujer brava, un poco loca y mucho frágil, quien cautiva con su presencia sumada a los escándalos que añaden fama a su personalidad contrastante.

Termina la primera parte del evento para continuar con un desfile de modas. En lo particular los desfiles no son de mi agrado, lo contemplo un rato y me alejo con mi hija que, al igual que yo, ha saludado a muchos buenos amigos.

Me quedé con las ganas de escuchar algún tipo de información que sirviera para hacer la reflexión de porque es necesario hacer días especiales para llamar la atención sobre algún grupo en particular, escuchar sus problemáticas, sus luchas, los obstáculos que habrá que vencer para continuar buscando los espacios de expresión.

El sábado 27, a las 17:00 horas, realizarán una marcha del parque de Mejorada a la Plaza Grande. Espero andar por ahí para saludar y apoyar a muchos de mis muy queridos amigos.




Por esto!, sábado, 27 de junio de 2007.

El canto de los grillos


Por Manuel J. Tejada Loría


Era motivo de orgullo encontrarse con un escritor yucateco en los temarios de bachillerato. Lo es todavía. Juan García Ponce es una referencia obligada de los escritores contemporáneos. Su novela Crónica de la intervención aparece entre las novelas más influyentes de los últimos años. El crackero Jorge Volpi reconoce su valía, su enorme influencia.

Conocido por su libro La casa en la playa o El gato, Juan García Ponce supo sacudirse su aristocrática condición, el provincianismo, las mafias municipales y tantos etcéteras que a veces vuelven tenebroso este oficio; sobre todo mandó al carajo todo lo que se interponía con su escritura y con el acto más liberal de su existencia, la lectura.




Precisamente, a través de ella entabló amistad literaria con Robert Musil, Marcuse, Klossowski y otros autores a quienes también tradujo, con lo que mostró su interés de compartir sus lecturas; era su forma de decirnos (como en su momento Alfonso Reyes con los griegos) “miren lo que nos están diciendo”. Con esto, García Ponce ya estaba del otro lado de la albarrada.

Nacido en 1932, cuando Juan dedicó su vida a la escritura se vivían tiempos de efervescencia en la literatura mexicana, sobre todo en la capital. Fue testigo y parte de un proceso literario que hoy tiene en acomodo a varias figuras como a Carlos Fuentes. La pregunta surge necesaria: ¿en qué medida salir del terruño se convierte en un factor clave para los escritores?

Varios de nuestros autores pertenecientes a la tradición literaria vivieron este proceso de distanciamiento con Yucatán –llamémosle exilio voluntario–, ya sea por trabajo o cuestiones personales, pero se fueron e hicieron buena literatura. Pensemos en Mediz Bolio, en Ermilo Abreu, en Clemente López Trujillo, no sé en cuántos otros. Y ahora, no es tan distinto: Raúl Renán, Agustín Monsreal, Cáceres Carenzo, Jorge Pech…

Juan García Ponce viajó al DF y le fue muy bien. En su autobiografía podemos dar cuenta de ese proceso de génesis literaria. Ahí detalla su exploración por distintos géneros. No quería encasillarse sino que buscaba el medio idóneo para lo que tenía que decir. El teatro fue una de sus primeras expresiones. Su obra, El canto de los grillos, prácticamente lo catapultó a los círculos literarios y fue en ese momento cuando su nombre, Juan García Ponce, comenzó a tener peso.



De izquierda a derecha Juan García Ponce, Fernando García Ponce, Juan José Gurrola, Manuel Felguerez, José de la Colina, José Luis Cuevas y Juan Martín.



“El canto de los grillos” es una obra espléndida en la medida que conjuga crítica y creación. En ella damos cuenta de una sociedad conservadora, cuyos valores se encuentran cimentados en la fe y las buenas costumbres. Es también una confrontación entre el pasado (representado en la tía Evenilde) y el presente (con los sobrinos); lo es también entre la visión de provincia y la capital.

Juan García Ponce retrata con fidelidad el arraigo de ideas y valores propios de una sociedad estática, reflejados en una familia burguesa que se encuentra al borde del colapso por mantener creencias contradictorias, ante un presente que exige mayor apertura en todo sentido. Y sin embargo, el final parece ser un agrio diagnóstico de la realidad.

Esta obra en tres actos le valió en 1956 el Premio Ciudad de México. En ese entonces, creó expectativas que Juan García Ponce cumplió de manera cabal aunque vertiéndose principalmente en narrativa y ensayo.

Sería un gran acierto llevar a escena El Canto de los grillos. Se estaría trayendo de vuelta la necesaria reflexión de mirar cuánto hemos cambiado como sociedad, o si todavía sigue escuchándose tanto golpe de pecho y de moralina, como si fuera el tedioso canto de los grillos que al anochecer nos invade, ensordece e idiotiza sin remedio.



Por esto!, sábado, 27 de junio de 2009.

lunes, 29 de junio de 2009

Buena iniciativa de los jóvenes


Por Conrado Roche Reyes


Con enorme satisfacción me he enterado de la propuesta cultural surgida entre varios jóvenes que hacen literatura de una especie de curso, sin la solemnidad acostumbrada en este tipo de casos, de juntarse y revalorar, mediante la lectura y análisis de autores yucatecos, en mesas de trabajo, coordinados en esta ocasión por el escritor, poeta, dramaturgo y director teatral Raúl Cáceres Carenzo, uno de nuestros valores que han trascendido las fronteras de nuestro Estado. No estuve en dichos cursos o como se les pueda denominar, pero por quienes participaron en el mismo, jóvenes cuyos trabajos he tenido oportunidad de leer, se trata de algo que va más allá de los ya manidos cursos, mesas de trabajo, foros, etc, en los que siempre aquellos eran coordinados por las mismas personas durante casi 12 años. Es revitalizante el hecho de que el maestro Cáceres, a quien conocí hace muchos ayeres en los grupos teatrales en que mis hermanas, amantes de la escena a morir, es su pasión y parte de sus vidas, fueron dirigidas por el poeta trotamundos, es decir, Raúl.

En esta ocasión fueron leídos —lo que es de agradecer— textos de los consagrados Antonio Mediz Bolio, Juan García Ponce, Ernesto Albertos Tenorio, Clemente López Trujillo (bajo cuyas órdenes obtuve el primer trabajo de mi vida cuando era muy joven en la Hemeroteca del Estado) y Carlos Medina Moreno.

Según sé, este primer intento fue dedicado primordialmente al ensayo, género por demás difícil y del que me declaro francamente incompetente. Demasiada imaginación inunda mi cerebro, para profanar género de tal seriedad.

Las sesiones de trabajo eran impulsadas por —pienso yo— el Lic. Jorge Cortés Ancona, y el Dr. Carlos Bojórquez Urzaiz, así como el Maestro Roldán Peniche Barrera, y el escritor y mentor —mirándolo bien, todos los antes mencionados lo son— José Díaz Cervera. Estamos hablando de maestros y jóvenes egresados de la licenciatura correspondiente. Enhorabuena, entiendo que se presentaron varios trabajos entre los asistentes sobre el género y temática, y autores escogidos por el propio Carenzo.

Hechos como este nos reconcilian con el oficio de escribir, ya que todos los participantes tienen algo, mejor dicho, mucho por expresar, sin exclusiones ni elitismos manidos, ya casi —recalco, casi— superados.




Esperamos que continúe este ejercicio tan alentador, incluyendo a autores, como dice acertadamente Manuel Tejada, no tan conocidos como los anteriores, cuyos textos —hablo de los investigados en la Casa de la Cultura del Mayab- son, podríamos decir, inéditos, conocidos nada más por los especialistas. Yo sugeriría en próximo evento tan trascendente, como lo es la lectura y análisis literarios, incluir a gente como Jesús Amaro Gamboa, nuestro más conocedor e impulsor del habla yucateca. O al poeta, gran poeta José Salomón Osorio, quien en ocasiones firmaba sus versos como “Ruy de Luna”. Es llamado el Poeta de Dzemul, desconocido, y casi nunca convidado a estos relevantes actos. Y, así como ellos, a Edmundo Bolio Ontiveros, Miguel Angel Menéndez Reyes (ambos tíos míos —el nepotismo, qué se le va a hacer-) o al historiador Miguel Civeira Taboada. Y, posteriormente, a los más cercanos cronológicamente hablando. Aquí no menciono nombres porque es demasiado cercano; eso, lo dejo a consideración de ustedes.

Jóvenes, les reitero mi más sincera felicitación y agradecimiento por echar a andar trabajos y reuniones de este tipo. Sigan así. Ese es el camino. Lo digo, además, por las dedicatorias que algunos de ustedes han tenido a bien plasmar en sus libros en que, invariablemente, me dicen —lo cual me causa enorme emoción— “con respeto y agradecimiento por abrirnos brecha”. Palabras más palabras menos.




Por esto!, viernes 26 de junio de 2009.

Por la defensa de la cultura de Yucatán

Por Jorge Cortés Ancona

Candidatos Angélica Araujo Lara y Rolando Zapata Bello
Compañeros integrantes de la Alianza por la Cultura y las Artes
Amigos dirigentes e integrantes del Sindicato Único de Filarmónicos de Yucatán
Compañeros artistas e intelectuales de las tres generaciones aquí presentes:


Hace seis años se vivían condiciones de incertidumbre para los trabajadores de la cultura de Yucatán. Por decisiones oficiales y sin dar explicaciones convincentes, se habían disuelto los consejos de artes. La Banda Sinfónica del Estado, con sus setenta años de existencia, había sido desintegrada. Se había despedido de modo infamante a los directores de la Compañía de Danza Contemporánea y de los coros de Yucatán; el séptimo Festival Internacional de Coros fue suspendido; los Festivales de Danza Contemporánea Avant Garde y Oc Ohtic estaban a punto de ser suprimidos.

Se había ejercido una fuerte discriminación contra los artistas visuales yucatecos en la Primera Bienal Nacional de Arte. Se retiraba casi todo apoyo a la música popular interpretada por yucatecos; sobre la Orquesta Típica Yukalpetén se cernía un injusto final. Las puertas se cerraban literal y simbólicamente, y parecía que el hecho de que un artista fuera yucateco era para los administradores de la Cultura de ese momento un hecho vergonzoso.

El panorama era altamente desalentador: músicos despojados de su trabajo y el despido de más del 50% de los trabajadores de la cultura, cuando la política oficial de ese entonces decía ser de lucha contra el desempleo. Gente que vio dañada gravemente su salud no sólo por haber perdido su trabajo sino sobre todo por la descalificación artera de la que era víctima. Se sufría de una ausencia de apoyo institucional y de una falta de interés y respeto hacia los grupos independientes.
Mientras, en contraparte, ocurría el incremento desmesurado de sueldos de los directivos (que en tan sólo el lapso de un año, ya habían rebasado el 100 % de sus sueldos iniciales). La distribución y planeación del presupuesto cultural se diluía en viajes nacionales e internacionales de unos cuantos administradores de la cultura en busca de artistas foráneos, quienes ante todo -por tal condición- habrían de percibir sueldos superiores a los de los artistas locales.

Lo más triste es que todo esto era justificado no sólo por quienes carecían de arraigo en Yucatán, sino sobre todo por funcionarios culturales que habían vivido toda su vida en nuestra tierra y no tenían escrúpulos para presentarse ante los medios de comunicación a difamarnos y degradarnos.

Las razones sin peso suficiente para justificar los despidos, los proyectos que se habían suprimido y la ausencia de rumbo en materia administrativo-cultural ponían en evidencia el atropello a los derechos de los artistas locales y el deterioro de la actividad artística en el Estado. Por causa de esa desazón e incertidumbre no parecía haber voluntad para desarrollar opciones con miras al adecuado desempeño profesional de los artistas de Yucatán.

Esa situación propició que un grupo de creadores y ejecutantes de diversas disciplinas culturales nos reuniéramos para tratar de conocer los motivos por los cuales se descalificaba, nulificaba y desmantelaba la estructura cultural que existía en el Estado, sin tomar en cuenta los años de trabajo y esfuerzo que se habían requerido para consolidarla.

Se trataba de un grupo que tenía y sigue teniendo pluralidad ideológica, integrado por Graciella Torres, Néstor Rodríguez Silveira, Cristóbal Ocaña, Manuel May Tilán, Gildo González, Patricia Ostos, Ricardo Andrade Jardí, Amanda Quezadas, Carlos Gutiérrez, Jorge Buenfil, Claudio Pasos, Eduardo Lemus y un servidor, Jorge Cortés Ancona.

Contábamos con el apoyo de Erika Torres desde el Distrito Federal. Rodolfo Cobos nos brindó amable e incondicionalmente un invaluable apoyo en el espacio cultural bajo su cargo, y en este recinto, gracias al SUFY, tuvimos también las puertas abiertas para llevar a cabo muchas de las largas y frecuentes reuniones de la Alianza por la Cultura y las Artes. Por eso la carga simbólica que tiene la reunión de esta noche en el local social de este sindicato de trabajadores de la música, encabezado ahora por Fernando Ruz, a quien agradecemos su hospitalidad y apoyo para el logro de esta cálida convivencia (que por cierto sobrellevó la guerra sucia que acostumbran los desesperados enemigos de la democracia).

La pregunta acuciante que nos hacíamos era: ¿hacia dónde se dirigía la política cultural del gobierno de Yucatán? Estábamos convencidos –y lo seguimos estando- de que el diálogo y la apertura son herramientas para solucionar cualquier clase de problemas en materia de promoción y difusión de la Cultura. Que la crítica es indispensable para mantener el rumbo firme y para corregir los errores, y que teníamos que ser respetuosos para exigir el mismo respeto a nuestros interlocutores en toda discusión.

No considerábamos negativo aceptar la participación e ideas de quienes deseaban aportar algo a nuestro desarrollo cultural, pero sí considerábamos un grave error desplazar a nuestros artistas para favorecer de buenas a primeras a otras personas que no conocían nuestra tierra y mucho menos manifestaban alguna afinidad hacia ella.
Compartíamos la aspiración hacia niveles de excelencia pero no a costa de dejar una estela de destrucción y abandono, sino por el contrario: la meta eran esos mismos niveles de excelencia, pero ante todo construida sobre los firmes cimientos de nuestro proceso histórico-cultural yucateco.

Teníamos claro que en todo proceso de cambio gubernamental es normal que se den los consiguientes cambios administrativos. El problema no era dejar de ocupar un determinado puesto público sino el de ser despedido con sujeción a juicios de valor que rebajaban la calidad del trabajo cultural realizado, con ofensas que eran indignantes y que eran vertidas por los altos funcionarios de entonces.
Se necesitaba poner un alto a todas estas medidas arbitrarias que afectaban negativamente al pueblo yucateco en materia de identidad cultural y respeto a la dignidad humana. Los creadores y ejecutantes de diferentes áreas artísticas e intelectuales nos vimos obligados a unir nuestros esfuerzos para proponer proyectos más coherentes que elevasen de verdad la calidad del arte y la cultura en Yucatán, y también en defensa de los intereses laborales de los trabajadores del ámbito cultural. Esta fue una actitud democrática de varias gentes conscientes de la importancia de las artes y de nuestra cultura, con lo cual queremos decir que los integrantes de la Alianza por la Cultura y las Artes no fuimos los únicos, pero sí demostramos ser constantes y leales en la búsqueda de un proyecto cultural incluyente.

En las semanas más álgidas de ese 2003 nos tocó vivir días de tensión y para algunos de mucho llanto. Se nos hacían acusaciones infundadas, recibimos insultos; hubo funcionarios culturales que concurrían a los medios para ofendernos y calumniarnos. Sostuvimos dos reuniones con el entonces Gobernador Patricio Patrón Laviada y entre lo poco que se logró en dichas reuniones podemos mencionar los foros de discusión y análisis de las condiciones prevalecientes en Artes Visuales, Música, Artes Escénicas y Literatura.

Recurrimos al diálogo racional para salvar los dos Festivales Internacionales de Danza Contemporánea. Varios de los miembros hicimos un viaje a la capital de la República, viaje costeado por nosotros mismos, donde pudimos expresar nuestra indignación y nuestras propuestas en reuniones en espacios culturales como los talleres de Coyoacán y ante diversos medios de prensa, radio y televisión. ¿Por qué hablar de todo esto en esta noche? Porque lo que aquí enunciamos mucho tiene que ver con los cambios que ahora vivimos en nuestro Estado, porque ahora las puertas están abiertas para todos los que quieran participar en el desarrollo cultural de Yucatán; porque ahora se respeta la dignidad de los artistas yucatecos sin que de ningún modo se denigre a quienes vienen de fuera y han decidido trabajar junto a nosotros. Ahora, con el Gobierno de Ivonne Ortega Pacheco se considera con orgullo ser yucateco y se alienta toda actividad en la que se procure estudiar, conservar y difundir la tradición artística y literaria de nuestra tierra.

La integración de todos permitió una enriquecedora condición interdisciplinaria, que nos permitió cotejar lo que ocurría en cada área. Las discusiones fueron fructíferas, a la vez que analizamos el marco jurídico que rige nuestra vida cultural y propusimos cambios para adecuarlo a las condiciones actuales. Y gracias a ello, mediante la vía del diálogo y de la racionalidad, de la discusión fundada en motivos, con pleno respeto para nuestras contrapartes y con fundamentos legales, tuvimos la oportunidad de resolver algunos de los problemas que parecían irresolubles.

Se ejerció la crítica tratando de contener las pasiones dando curso a la sinceridad. Cuando hubo que elogiar lo que consideramos positivo de esas medidas culturales lo hicimos; cuando señalamos lo que considerábamos un retroceso o una mala planeación, también lo manifestamos. Las pruebas pueden verse en nuestros escritos públicos y en nuestras declaraciones ante los medios. Y miramos con satisfacción que varios de los compañeros de la Alianza por la Cultura y las Artes siguen manteniendo viva esa voluntad crítica respecto a las instituciones culturales de Yucatán.

Hoy estamos reunidos con dos candidatos a diputados federales que son sensibles a las actividades de la cultura y las artes. Rolando Zapata Bello, con una trayectoria de décadas como orador y declamador, miembro de una familia ligada al teatro y a la literatura, con experiencia en la administración cultural; y Angélica Araujo Lara, profesional de la más artística de las carreras técnico-científicas que es la arquitectura, y quien muy significativamente incorporó en primer plano las actividades culturales a su campaña política. Tanto Rolando como Angélica gozan de la amistad de numerosos artistas e intelectuales yucatecos, y han demostrado que tienen propuestas concretas para el desarrollo de la cultura nacional, y en especial la de Yucatán.

Estamos seguros de que estarán atentos a todo lo que acontezca en el ámbito de las artes, la literatura y el patrimonio cultural yucateco, y que tendrán una participación activa en su fortalecimiento a través de propuestas viables. Ambos han demostrado una voluntad de diálogo y una actitud de tolerancia y respeto en sus respectivas carreras políticas que nos hace pensar que habrán de defender todo aquello que contribuya al mejoramiento de la vida social y cultural de México y de Yucatán.

Ahora, a seis años de distancia, estamos seguros de haber hecho lo correcto; que era necesario levantar la voz para frenar los atropellos. Estamos concientes de que entre la comunidad artística hay una diversidad de concepciones estéticas e ideológicas, que hay diferencias de propósitos entre los grupos, pero que podemos coincidir en un objetivo común, que es el de estar contribuyendo con armonía, tolerancia y buena fe al desarrollo cultural de Yucatán, dentro de un desarrollo integral de toda la sociedad.

Rolando y Angélica: con el espíritu que ha animado a la Alianza por el Arte y la Cultura, y con la venia de la entusiasta comunidad artística y cultural aquí reunida, les queremos agradecer su presencia en esta convivencia cultural y manifestarles nuestro deseo de que mantengan su voluntad de mantener viva y en movimiento perpetuo la cultura de nuestro querido Yucatán.

(Discurso pronunciado el pasado 24 de junio en el local social del SUFY).


Por esto!, viernes 26 de junio de 2009.

domingo, 28 de junio de 2009

Tripodología felina

Por Manuel J. Tejada Loría

Se coincide con lo que Don Conrado Roche dijo en su artículo “Para leer con diccionario” publicado en estas mismas páginas. Resulta molesto encontrarse con palabras muy rebuscadas o domingueras cuando se lee un buen texto. Y en efecto, ahora es recurrente el uso de vocablos técnicos o teóricos que han sido adoptados por el lenguaje popular; adoptados y adaptados, porque no siempre quieren decir la misma cosa.

No obstante, lo más importante de un mensaje que es ofrecido a un público general para su lectura es que logre comunicar algo. Por eso el exhorto que Don Conrado realizó fue más que prudente, muy necesario. A final de cuentas, es la utilización del lenguaje lo que logra la diferencia entre un buen texto y otro regular, lo que permitirá de igual manera, una óptima comunicación.

En la medida que el tiempo lo permite (el periodismo siempre a contrarreloj) uno intenta encontrar las palabras precisas para decir algo. En lo personal incluso cuento mis palabras a sabiendas de que la dinámica de un periódico, más que extensión, exige síntesis. Y sin embargo, uno a veces no puede evitar equivocarse y por más que se intente no siempre se encuentra la palabra adecuada.

Así me explico —justifico y me disculpo— que la semana pasada haya utilizado la palabra semiótica en el artículo que titulé “Persona, personas”. Incluso, hasta ahora no encuentro una palabra que pueda explicar lo que refiero. La misma palabra semiótica es un préstamo que los académicos e intelectuales de las ciencias sociales le hicieron a la Medicina, de donde originalmente proviene el término, y que se refiere a la observación de los síntomas que el cuerpo presenta ante una enfermedad. En las ciencias sociales (también en la literatura) se utilizó de la misma forma, sólo que en vez de observar al cuerpo humano, se enfocó en la sociedad entendida como un cuerpo que también presenta síntomas, signos posibles de ser interpretados. Como haya sido, uno toma para bien esta retroalimentación y desde luego escucha los consejos de los que tienen más experiencia en este oficio de la escritura.

Se agradece entonces, los comentarios de Don Conrado, por cierto, muy distintos a los del destacado académico e intelectual, analista del discurso y literato de alto vuelo de cuyo nombre no quiero acordarme, quien se dirigió a mí, visiblemente indignado porque en el mismo artículo que mencioné líneas arriba había cometido dos errores muy graves.

Uno de ellos, un pleonasmo en el primer párrafo (es decir, fui repetitivo en un concepto); y otro —el principal— que se refería a ese “tono académico” con el que comienza el artículo y que por lo mismo, me impedía el lujo de cometer errores de esa índole, refiriéndose desde luego al “pleonasmote” como él lo llamó.

Qué pena no poder encontrar las palabras adecuadas, eso nos confirma que hay un largo camino que me falta por recorrer. No obstante, algo tengo por seguro: si quisiera hacer un texto científico, buscaría ser publicado en revistas especializadas, como donde publica asiduamente mi ilustre crítico, quien ahora debe estar leyendo estas líneas plácidamente sentado en su torre de marfil, rascándose el mentón mientras contempla las nubes.

Y esto nos devuelve al meollo del asunto, el de tener conciencia de los espacios donde se publica, de los posibles receptores y de la libertad que sobre y ante todo ofrece el lenguaje. Lo demás, como dijera una querida amiga en términos estrictamente científicos, es una tripodología felina, es decir, el arte de buscarle tres pies al gato. ¡Pobres gatitos!

Por esto!, jueves, 25 de junio de 2009.

sábado, 27 de junio de 2009

Vivimos una mentira


Por Manuel J. Tejada Loría

Hasta hace algunos años era la apariencia. Hoy es el cinismo lo que caracteriza nuestra forma de vivir en sociedad, de sobrellevar nuestras amistades y la cotidianidad que en sí misma, es más cínica que nosotros.

No importa que se diga blanco aunque sea negro, en un mundo donde lo que menos importa es la credibilidad; lo necesario es colocarse en la primorosa esfera de poder, ahí donde “sucede todo”.

Este cinismo ha llegado a todos los niveles. Preocupa, se ha adentrado incluso en nuestra intimidad. Sucede a menudo en el orbe de los doméstico, en el de nuestras relaciones muy personales, pero también en donde uno menos se lo espera. En el supermercado una ama de casa mira estupefacta el aparador donde se vende la leche.

No sólo hay un entramado de múltiples y distintas marcas sino que ahora también lo hay de tipos de este necesario alimento. Leche descremada, semidescremada, entera, light, con calcio, con cocoa, con vitaminas, ácido fólico, extra light, para adultos mayores, etc.



Si ahora se ofrecen tantas fórmulas mejoradas, entonces ¿qué leche habíamos estado bebiendo años atrás? O más bien, ¿qué farsa es esta de jugar con el consumidor (quien siempre quiere lo mejor y más “sano”, por supuesto) para hacerse de dinero? El cinismo de cientos de marcas comerciales es equiparable al de muchas personas que entre lo que dicen y hacen hay un abismo. Ahí en una iglesia de la avenida Itzáez, a contra esquina de la Cámara de Comercio, se predica la tolerancia y la buena fe.

Pero el sacerdote, contrario a lo que dice, un domingo le prohibió a un heladero que ofreciera su producto en la banqueta contigua porque él la necesitaba para vender y recaudar fondos. Ni siquiera intentó negociar con el vendedor, quien estaba dispuesto a pagar una comisión si de ayudar a la iglesia se trataba. Ahora el heladero prácticamente vende en la calle, expuesto al tráfico que circula en la avenida, al igual que su numerosa clientela.

Vivimos una mentira. Sabemos que nos están jodiendo pero no importa ¿qué más podemos hacer? Es una trágica resignación que nos conduce a un futuro de mucha tensión. Hoy en día, cualquier intento de combatir la incongruencia, rápidamente es acallada con sorna u otros tantos métodos de censura.

Y todo se pone al revés: el represor es aplaudido, y el que intenta una defensa de lo congruente es mal visto, repudiado, incluso.

En estos tiempos de reflexión ante las próximas elecciones, lo que menos se ha hecho es precisamente política. Sí, en cambio, los grillos han hecho lo suyo las 24 horas del día al grado de quedarse sordos ellos mismos de tanta alharaca.

Y mientras tanto, el domingo 5 de julio sigue acercándose con la misma incógnita de siempre.

El dilema persiste. Si no votar resulta contraproducente para el país y anular el voto no tiene un efecto real en las elecciones ¿hasta cuándo seguiremos votando por defecto? es decir, ¿hasta cuándo seguiremos votando —ante la falta de opciones reales— no a favor de algún partido sino en contra de otro? En otras palabras, tenemos una representatividad política por defecto. Siendo más justos hay que decir que padecemos un sistema igual de mediocre que nosotros mismos, que nos sufrimos maravillosamente sin hacer absolutamente nada.



Por esto!, miércoles, 24 de junio de 2009.

viernes, 26 de junio de 2009

Yucatán: escritura y voz


Por Manuel J. Tejada Loría

La semana pasada se colocó la primera piedra de un trabajo mayúsculo de análisis literario cuyo objetivo fue hacer una revisión detallada de nuestra tradición literaria.

Por iniciativa del poeta Raúl Cáceres Carenzo y en coordinación con la Subdirección General de Literatura y Promoción Editorial del ICY, se llevó a cabo un taller de evaluación literaria y lectura de autores yucatecos conocidos como Antonio Mediz Bolio o Juan García Ponce, así como también de otros poco leídos como Ernesto Albertos Tenorio, Clemente López Trujillo y Carlos Medina Moreno.




El equipo de trabajo estuvo conformado principalmente por jóvenes, muchos de ellos profesores emergidos de las licenciaturas en letras que se ofertan en el Estado, tanto de la Universidad Modelo como de la UADY.

Las sesiones se llevaron a cabo todas las tardes de la semana pasada en la Casa de la Cultura, donde Raúl Cáceres Carenzo hizo un repaso —entre anécdotas y datos de primera mano— de la selección de autores que él mismo conformó.

La dinámica del taller fue la lectura diaria de diversos textos, así como la discusión general de los mismos. El objetivo era encontrar en este diálogo vetas de investigación que pudieran materializarse en un ensayo literario de mediana extensión.

A la par de estas lecturas Cáceres Carenzo habló de los géneros literarios enfocándose principalmente en el ensayo, del cual realizó un repaso histórico. Incluso, una de esas tardes y de manera muy personal, Raúl Cáceres invitó a José Díaz Cervera, quien entre sus publicaciones tiene un libro de ensayos literarios (“Elocuencias del delirio”), para que hablara brevemente sobre las posibilidades de este género crítico.

Es necesario señalar que indirectamente el taller se convirtió en una importante actividad de fomento a la lectura, pues en una semana se leyeron múltiples autores yucatecos.

También destacó el nivel del equipo reunido ya que la mayoría respondió con creces a las expectativas.

Al finalizar el taller, se logró un total de 12 proyectos de ensayo que actualmente se encuentran en proceso de redacción. El objetivo final es constituir un material útil para el desarrollo de la investigación literaria en el estado, así como el fomento del hábito de la lectura de nuestros autores.

El sábado 20 de junio se llevó a cabo la clausura del taller en la Biblioteca “Manuel Cepeda Peraza”. Se contó con la presencia de invitados especiales, como el Mtro. Roldán Peniche Barrera y el Dr. Carlos Bojórquez Urzáiz, quienes atestiguaron la entrega de las constancias a cargo del Mtro. Jorge Cortés Ancona.

El poeta Raúl Cáceres Carenzo expresó su agradecimiento a todos los participantes, invitándolos a seguir con este importante trabajo de análisis.

Varios de los participantes, por su parte, expresaron también su beneplácito por el taller. Muchos se veían motivados a continuar con su proyecto de ensayo e incluso se esbozaron algunas ideas para dar seguimiento a lo que en una semana dio muy buenos resultados.

Es importante hacer una nueva lectura de los autores que hoy conforman la literatura yucateca. Más allá de los ampliamente conocidos, están otros que por azares del destino o por infortunio de la “crítica municipal” —cómo dice Cáceres Carenzo— han sido olvidados.

Los procesos de la literatura son varios y distintos, no obstante, la buena literatura siempre encuentra su lugar.

Lucio Cabañas, en el juicio de la memoria


Por Rodrigo E. Ordóñez Sosa

La memoria es un paseo ininterrumpido entre nuestros deseos y los acontecimientos narrados. También, es la inmortalidad convertida en oralidad que multiplica y esparce en todas las fronteras un símbolo y su mensaje. A través de ella caminan los sucesos que nos impactan.

Un documental de la memoria, de sus juicios y los recuerdos de quienes vivieron de primera mano la guerrilla en las décadas de 1960 y 1970 es La Guerrilla y la Esperanza: Lucio Cabañas. El director Gerardo Tort reconstruye la lucha armada usando la memoria como herramienta, filtrando el reclamo de los campesinos del Estado de Guerrero, asolados por el hambre, la miseria y la muerte.

Dejando de lado las pretensiones biográficas y la rigidez del método científico, Tort rehace la figura de Lucio Cabañas enhilando los fragmentos de la memoria colectiva de ex guerrilleros, compañeros de armas, simpatizantes, familiares y sobrevivientes. Ubica esos relatos cronológica y políticamente con las entrevistas de Armando Bartra y Carlos Montemayor.

Con las remembranzas de los protagonistas, construye una historia polifónica que enmarca el sentido humano del maestro y guerrillero Lucio Cabañas Barrientos. Abarca su nacimiento e infancia en El Porvenir el 15 de mayo de 1939, sus estudios, sus primeros encuentros con la política, sus proyectos de reforma educativa, hasta su asesinato a manos de los militares el 2 de diciembre de 1974, en la selva cafetalera El Otatal.

Las entrevistas hechas incluyen a los familiares de Lucio Cabañas, al historiador Armando Bartra, al escritor Carlos Montemayor, a los integrantes de las Brigadas de Ajusticiamiento, una entrevista rescatada del entonces senador de la República y candidato a la gubernatura del Estado de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa, secuestrado por la guerrilla para financiar su movimiento. Además, hay relatos de los integrantes del Partido de los Pobres, de Fernando Ulloa —de la Liga Comunista Espartaco— y a miembros del Movimiento Revolucionario del Magisterio. Después de un trabajo de campo en Guerrero, los realizadores dejan fluir la memoria colectiva para enfrentarla entre sus diferentes narradores y crean un punto de discusión entre los protagonistas, ya que es un debate honesto y un análisis forjado durante 35 años de meditación. Exponen con honestidad los alcances del movimiento y sus errores. Sobre todo, ofrecen una visión humana del principal culpable de la muerte de Cabañas: la delación.

Los entrevistados evitan presentar la delación como un concepto abstracto, cargado de repudio o condena histórica, la exponen como una herramienta utilizada para cercar y destruir a la guerrilla. Los delatores no son acusados, los guerrilleros saben que los soldados quebraban a los campesinos secuestrando a sus familiares, asesinando a sus parientes para que confesaran, que delatar era la única forma de sacar a los militares de la comunidad, porque mientras estaban ahí asesinaban, violaban y acababan con la escasa comida que tenían.

Todas las conversaciones están adornadas con imágenes de los principales movimientos de la época, fotos y recortes periodísticos. Mostrando los encabezados en los medios de comunicación, el documental expone la campaña de difamación que emprendió el Gobierno, quien acusó a los guerrilleros de ladrones. En contraparte, es de recordar que una cobertura objetiva acerca de la lucha armada provino de la revista Por qué?

En medio de los recuerdos que delinean la vida de un hombre asesinado por combatir el hambre y la miseria de los trabajadores del campo, aparecen 650 incógnitas. Al final de la cinta vemos las últimas entrevistas. Con rencor y el llanto en la quijada, los familiares de los 650 detenidos y desaparecidos en la Guerra Sucia exigen conocer su paradero, si están vivos o muertos. A 35 años de distancia, la pregunta permanece en el aire: ¿dónde están?





Por esto!, martes, 23 de junio de 2009.

Emprender el vuelo



Por Hortencia Sánchez

PARA LLORAR

Nadie comprende nuestros signos
y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma
encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
Y que no apagamos el fuego del cerebro
Es para llorar que la muerte es tan rápida
Es para llorar que la muerte es tan lenta

Vicente Huidobro


Algo habrá que hacer para intentar cambiar a nuestro país, ya no es posible que se continúe viviendo entre la indiferencia, la violencia, el miedo y la impunidad. Es necesario cambiar en todos los ámbitos, que cada ciudadano asuma la responsabilidad que se le encomienda, que piense en los otros y se deje atrás el tan amañado juego de callar, tolerar, ocultar con tal de no hacer ruido, de conservar el recurso que se recibe, no mirando las problemáticas y deficiencias que se dan en la labor que se desarrolla.

La atención, en todos los sentidos, es digna de otorgarse de la mejor manera, por lo que se debiera lograr contar con espacios ideales para la educación y la recreación, ya que nos queda claro que no siempre se imparte en edificios creados para este fin y por ello se habilitan caserones antiguos, casas de fraccionamientos, etc. Será importante revisar de manera consciente cada escuela y si no es lo ideal arquitectónicamente, y no es posible realizar grandes cambios, buscar al menos la mejor seguridad.

Pero este tipo de situaciones también nos obliga a mirar de manera objetiva al tipo de profesionistas que se encuentran prestando sus servicios en la atención a la educación. Habría que saber qué tipo de personal forma parte de las diversas áreas, esto implica desde los puestos administrativos, hasta el personal que trabaja de manera directa con los alumnos. Si no se cuenta con preparación adecuada no se logrará una atención óptima. Basta de poner en las plazas de trabajo a los conocidos, o amigos, sin tomar en cuenta las capacidades; es necesario convocar, para cualquier otorgamiento de recursos para la atención educativa, a concursos de licitación, y para ocupar las plazas a exámenes de oposición. Basta de dar los apoyos y recursos basándose en el amiguismo o parentesco.

No olvidemos que nuestro paso por esta tierra es pasajero. Valoremos y aprendamos de los seres que cada amanecer hacen todo lo que está en sus manos para mejorar las condiciones de sus seres queridos y de muchos otros ciudadanos que atienden como parte de su trabajo, esos que predican con el ejemplo, buscando que el país cambie para bien.

Tomemos como ejemplo a la linda abuela que llega a las seis y media de la mañana al parque de Santa Ana, con una bolsa de arroz. Las palomas la siguen contentas, van formando una gran línea, llegan hasta el extremo del parque, casi a las puertas de la iglesia, y permanecen quietas un rato para después emprender el vuelo, mientras la abuela las mira partir con los ojos brillantes por la satisfacción de haberlas alimentado.

Le pregunto: ¿Todas las mañanas les compra una bolsa de arroz? – Sí, desde hace ocho años.

Andemos con optimismo este gran camino, aprendamos de estos personajes que encuentran la mejor manera de transitar la vida. La abuela ha mostrado, durante muchísimas mañanas, que basta tomar entre las manos una buena acción para lograr mirar cómo se emprende el vuelo y se alcanza de vez en vez el inmenso cielo.



ritualteatro@hotmail.com





Por esto!, martes, 23 de junio de 2009.

Para leer con diccionario


Por Conrado Roche Reyes

Los jóvenes escritores de esta nueva hornada surgida precisamente al nacer el siglo XXI son en su mayoría muy buenos. Tienen mucha, pero infinitamente mucha más información, mayor capacitación, más conocimientos literarios que quienes les antecedieron. Confrontan ideas, forman agrupaciones por lo visto solidarias -con sus excepciones claro está-, rezagados que aún tienen como fin último a lo que ostentan como rebelde, el entrar a formar parte de la burocracia cultural. No importa el trabajo que les toque desempeñar, abre puertas, reparte programas o simplemente estar.

A este tipo de ejemplar no es al que me refiero. A quienes sí se esmeran por crear. Muy aparte de grupúsculos envidiosos. Sin embargo, parecen estar ubicados en cierta manera de escribir. Muy post moderna, pero que sin embargo muchos lectores desconcierta el empleo de ciertas palabras o frases recurrentes. Me ha sucedido que, atrapado totalmente por un buen texto, me topo con alguna palabra que dicho sea de paso, viste y suena a escritor, pero que sinceramente desconozco su significado, o de tanto leerla, pues ya lo interpreto. Me da flojera andar buscando y buscando en el diccionario dicha palabra y en ocasiones, no la “busco”.

Es una especie de moda intelectual, parecida al “uey “tan socorrido por chicos y chicas. Sí, así en masculino se llaman cada tres segundos entre ellas. Por todos lados, en especial los escritos alternativos, palabreja ya tan sobada que cae mal, veremos plasmada alguna palabra como “semiótica”. Muy socorrido es también el “atomizar”. “onírico” ha cobrado nuevo auge. “Macroeconómico”, “actores políticos”, “aberrante”, “críptico”, “discursivo”,”lineal”, “debate”, “estratificar”, “lectura”, “exegético”, “indiciado”,”residual”, “anticlimático”, “visionar”, “epistemológico”, “gratuidad”, “ínter textual”, “acotar”, “ontológico”, etc, etc.

Así como les enseñan a evitar en lo posible los gerundios-que son necesarios, es el único tiempo del verbo que indica raitnau- y los adjetivos, yo les invitaría con todas las reservas del caso a que no se vayan por ese camino. Son palabras que suenan muy bien, muy avangard, pero que no son estrictamente necesarias mas que para los lectores escritores, es decir, de autoconsumo. ¿PARA QUE ESTARNOS TIRANDO ROLLO ENTRE NOSOTROS? Entre gitanos no nos leemos la mano.




Por esto!, martes 23 de junio de 2009.

jueves, 25 de junio de 2009

¿Por qué seguimos así?


Por Conrado Roche Reyes


Hace unos sábados por la noche salí a dar el rol por el centro víctima del fastidio. Nuestra ciudad es una de las más aburridas del mundo con casi nula actividad nocturna para el ciudadano de a pie, acentuándose tal situación si se tiene lo que sofísticamente llaman la edad considerada para nosotros como jóvenes de la tercera edad, adultos mayores y toda la sarta de sustantivos que los políticos inventan para no llamarnos viejos. Tal parece que la diversión en Mérida es patrimonio de la juventud. (VIVA LA JUVENTUD. LA JUVENTUD SE IMPONE. JUVENTUD DESNUDA. JUVENTUD DESENFRENADA. TWIST LOCURA DE JUVENTUD. JOVENES Y BELLAS) fueron los nombres de las películas de los años sesentas -principios- y que hoy tienen más vigencia que nunca. Por supuesto, lo anterior no es aplicable a la gente adinerada. Para éstos la vida es en rosa, aquí y en la gran China. Con dinero baila el perro, sin dinero bailas como perro, dice el viejo y conocido refrán.




Caminé por la calle 60, que los fines de semana es peatonal a partir del anochecer. Los restauranteros sacan sus mesas a media calle y ofrecen música, amén de ofertas. Es un resabio de “Mérida en fracaso”, digo, en domingo. Por un tiempo aquello funcionó a las mil maravillas con música en varios establecimientos. Música sabrosa, tropical, pop, y hasta de pasito duranguense. Se armaba sabroso bailongo. Sin embargo, no sé a quién se le ocurrió -velando por los intereses ecológicos de nosotros los adustos emeritenses- que ese tipo de música era demasiado estridente y se eliminó por decreto, permitiendo nada más tríos de música romántica o yucateca. Nada de electrónica. Entonces la gente, en especial los bailadores, dejaron de asistir. En mi recorrido se notaba la desolación en los rostros de meseros y más aún de propietarios. No me cabe en el cerebro, por más vueltas que le doy del porqué se suspendió aquello. Parece que no les gusta mirar alegre a la gente. Estúpidos.

Tomé una copa en “La parranda” con el buen Jorge Seijo, asiduo del lugar, y me encaminé a mi “chante” resignado a mirar alguna película. Andaba por las desiertas y deprimidas calles, serían como las 10.30 p.m., cuando escuché el sonido de una guitarra eléctrica que salía de un pequeño lugar. Tocaban un blues, más bien, destrozábanlo. A mí no hay nada que más me encabrone que alguien ejecute tan mal la música, cualquier tipo de ella, máxime tratándose de blues. Penetré y un chavo requintaba -según él- una improvisación blusística. Lo hacía sin ningún respeto a eso tan sagrado. Pero lo que más me extrañó fue que entre los miembros del grupo estaban Juanito Cárdenas, excelente guitarrista y que ejecuta bien el blues, y Mike Barrera, un buen bajista que se encontraba con una cara de contrariedad que no podía con ella. Tomé asiento muy cerca de ellos y le dije a señas que no se escuchaba la guitarra de Juanito. Me respondió de la misma manera que le tenían el volumen de su pequeñísimo amplificador -no es de tu categoría Juan- en lo mínimo. A fuerza de insistir, Juan, al verme, descuidó al cantante guitarrista -al parecer líder del grupo, jefe u lo que sea- y le subió a su volumen. Cuando entré, debo aclarar que Cárdenas estaba aparragado en la pared casi durmiendo. Entonces sí, requintió opacando a aquel otro escuchándose ahora mucho mejor...

Cuando acudo a escuchar a algún grupo, suplico a los músicos, si somos conocidos, que por favor no me vayan a anunciar, mucho menos a echarme la paloma. Hace mucho que ando de divorcio con la música, más bien con el bajo, como todo matrimonio bien avenido. Sin embargo, casi siempre me presentan al respetable como “se encuentra entre nosotros una leyenda del rock, bla, bla, bla”, lo que se agradece, mas respetando mi decisión de no tocar. Esa noche, por alguna extraña razón, me dieron ganas de tocar, ¿o serían las chevas? Durante la actuación del grupo, anunciado por el cantante, cuya cara me era conocida de algún lado, como “Time machine”, tocaron una versión, la peor que he escuchado en mi vida de “Simpatía por el diablo” de los “Stones”. Dios Santo, que horrenda violación a los más elementales cánones musicales. Si Mick Jagger lo escucha, lo mata, al cantautor y después se suicida. Una chica le hacía coros. Pa’ su mare. Mientras el estaba en fa ella estaba en fo. Algo horrendo. Aquí recordé de dónde conocía esa cara. Es un infalible asistente a cuanto mitin, demostración, protesta, manifestación se efectúa en la Plaza Grande. De los que no se venden, ni en lo político ni en lo musical. Hombre compañero, al estar tocando y cobrando una lana, te estas obviamente vendiendo o alquilando, así pregones que lo que tocas es muy acá. No, es bastante comercialón. Yo no me explico cómo personas que no saben tocar se meten a músicos. Eso sí, es muy revolucionario, izquierdista de corazón. Imagino ya leyó varias veces “El Capital”.

Terminada la actuación de Walter Mercado y sus cometas, pedí prestado su bajo Mustang a Barrerita, recalco, ya había terminado su actuación, y comencé a vacilar con Juan Cárdenas. Tocamos un trozo de “Alaska” de “Cactus”, “Spoonfull” de “Cream”. Enseguida se escuchó el madrazo de música. El baterista se acercó y nos comenzó a acompañar. Juan pedía a gritos un micrófono. Mutis y cara de tah del Señor Requinto. Cuando estábamos tocando a toda madre “Cross roads” del grupo anterior, en el momento en que nos comenzábamos a prender de verdad, el fulano no soportó y desconectó el bajo, sólo el bajo, la guitarra no. ¿Por qué? El sabrá, pero nos dio un gran sacón de onda y a los pocos remisos que quedaban en el lugar. Pues me valió madres, y así, sin volumen, continué, continuamos mejor dicho. Ahora fue el propietario del lugar quien dio la orden final, la solución final. “Se terminó la fiesta, vámonos”. Estoy seguro que instigado por este “señorón” de la música. Adiós buen blues. Pero no hay tos. Pronto sabrán de mí y de un grupo que tocaremos puro blues -oye chavo, no tienes idea de los cambios ni de los tiempos de éste- y en un lugar adecuado. Me dicen que también llama al grupo cuando se le pega la gana “Señor Alfa”, o sea el. ¡WHAT A BRINGDOWN ¡. Y vuelvo a preguntarme.¿Por qué así ja?




Por esto!, doming 21 de junio de 2009.

miércoles, 24 de junio de 2009

Una democracia frustrada. Nuevo libro de Eric Villanueva y Cutberto Chávez


Por Conrado Roche Reyes

Con toda certeza puedo asegurar que el libro presentado anoche en el Teatro Mérida y que lleva por titulo esta nota será un éxito entre los lectores. ya que reúne los ingredientes principales para que un texto funcione. Es interesante, causa polémica y es ameno. Con un entorno político como contexto, la temática abarca los grandes problemas nacionales, especialmente el relativo al renglón del desastre económico en que nos hallamos y el no menos pesadumbroso tema de las necesarias reformas políticas, el nihilismo cada día más creciente entre la ciudadanía.

El Dr. Carlos Bojórquez Urzaiz, de amplio currículo tanto académico como de investigación y literatura, se refirió a la generación de intelectuales que reunían en su persona el humanismo artístico con la combatividad política. Citó a varios, entre ellos a Don Oswaldo Baqueiro, Leopoldo Peniche y Antonio Betancourt. Y expresó cómo, poco a poco, los políticos e intelectuales se fueron poniendo del lado de los poderosos mansamente y, lo que es peor, dándose a la estupidez, lo que se exacerbó en el periodo gubernamental anterior. Hizo un breve análisis de la obra y actuación personal de Eric Villanueva. Éste es congruente, desde sus inicios en las luchas agrarias; mencionó también algunos de sus libros anteriores como “Crisis Henequenera y movimientos campesinos en Yucatán”. Finalmente, después de glosar las tres partes que componen el libro, definió a Villanueva como un político sensible, es decir, casi un artista de la pluma y la lucha en la polis.




En el uso de la palabra, el Dr. Enrique Montalvo mencionó que el capitulo que más le agradó fue el referente a la arrebatinga que se sucedió para quedarse, como dividirse el rico pastel llamado presupuesto. Este hecho fue presenciado por el autor, es más fue parte y actor cuando estuvo en el Congreso. Dijo, asimismo, que el III Capitulo le pareció el más débil. Para él, la llamada Tercera Vía no ha funcionado, es decir, la nueva izquierda europea, que, según su personal apreciación, ha sido un enorme fracaso. Instó a Eric que aclare dicho punto.

Ricardo Dájer, el tercer presentador, estuvo de acuerdo con lo planteado en el ensayo de Eric Villanueva en casi todos los puntos. Se expreso elogiosamente de la claridad con que está escrito sacando a la luz algunos aspectos que todos sospechábamos y que aquí se nos confirman. Agregó el ya conocido hartazgo de la gente hacia la clase política, diciendo que es necesario llevar al cabo una reforma estructural en este sentido.

El autor, al tomar el micrófono, agradeció, antes que nada, la asistencia de todos, en especial, de su esposa e hijos a tan significativo acto. Se le notaba —a Villanueva— muy emocionado, por momentos, muy pocos, tenso, y la mayoría de su intervención, la pasó distendido, con la sonrisa a flor de piel. Relató la forma en que se concibió, motivó y, finalmente, escribió el libro presentado. Nos dijo, para emplear términos coloquiales, que es un ensayo hecho al alimón con su coautor.

En referencia al cuestionamiento del Dr. Montalvo, respondió que ya quisiéramos en México tener aunque sea el 40 % del fracaso de las izquierdas europeas. Ya quisiéramos tener la décima parte del PIB de Alemania, Inglaterra o España (en donde sí hubo una verdadera transición. España le debe mucho, nada menos que lo que es hoy en democracia integral a una persona, una gran persona: Adolfo Suárez –esto último es apreciación de quien escribe esta nota—).

Fungió como moderadora la Dra. Genny Negroe, quien llevó ágilmente el evento, a pesar de lo interesante y polémico del tema. Esperamos que el libro llegue al mayor número de personas posible, para así proporcionar algo de aliento político a nuestra alicaída población tan decantada de ésta.



Por esto!, sábado 21 de junio de 2009.

martes, 23 de junio de 2009

Salutación de Halachó

Por José Díaz Cervera


A Raúl Cáceres Carenzo


Si el sueño es como el mar, Raúl, y peregrinos somos en los oídos salitrosos del mundo, dime entonces cómo se construye esta ciencia de la voz que viene y va recuperando las ganas, los instantes, el olor de los mangos y ese estado del ser que los hombres llaman luz.

A los párpados sube un son que huele al corazón del día. Cierro los ojos y te miro caminando como si fueras un niño hecho de párrafos, recordando que el sueño es como el mar.

Abro otra vez los ojos. Te miro cristalizado en la sonoridad, viajando hacia ti, como si fueras un aprendiz de brujo que ha logrado pararse frente al tiempo sin más escudos que sus labios.

Tal vez entonces en el discreto aleteo de un pájaro o en el roce del aire entre las ramas de los árboles, algo gestiona lo que dice el silencio. Abro los ojos para soñar, y el sueño es como el mar donde se rompen la piel del mundo, las sales de la infancia, los ojos y el sueño, pero no la voz.

Hemos venido, Raúl, a estar contigo; hemos venido a mirar lo que quedó en tus ojos y en la impronta de tu voz y en el crisol donde fundiste tus silencios. Jubilosamente hemos venido, como en un viaje a la semilla, a imaginarte, a jugar contigo, a que nos enseñes que el corazón es un reloj al que a veces le da por caminar a contratiempo pero no a deshora.

Tus amigos de la Red Literaria del Sureste, queremos decirte hermano mar, hermano sueño; tus amigos de la Red Literaria del Sureste hemos querido ser parte de la forma de las nubes y de los ocasos sonrosados que tus ojos le regalaron a esta tierra.

Gracias, Raúl, por enseñarnos que el mundo tiene las mismas dimensiones todos los días, gracias también por demostrarnos que puede ser más amplio, pero que la distancia entre un suspiro y la nostalgia es inasible. Gracias por convocarnos a todos a este día, en una cita que está fuera del tiempo, esperándonos ayer, recordándonos mañana y recuperándonos para el instante que es una eternidad anclada entre el abismo.

Gracias, Raúl, por el sencillo lujo del diálogo; gracias, Raúl, por la canción.

lunes, 22 de junio de 2009

Crónica para un “ratón conspirador”


Visita de Raúl Cáceres Carenzo en el “pueblo de su infancia”


Por Miguel Ángel Kú Mis

Conocí al maestro Raúl Cáceres Carenzo en el año 2000, a través de una nota del periódico POR ESTO!. Pero la lectura hubiera pasado desapercibida de no ser por la siguiente frase que me conmocionó irremediablemente: “Nació el 7 de mayo de 1938 en Halachó, Yucatán”. Elevé entonces una oración suplicando beber pronto de sus frescos cantares líricos y estrechar sus manos sabias.

Al paso de algunos años advertí que el maestro Raúl Cáceres nació en la casa ubicada en la calle 20 No. 116 x 23, Centro, donde actualmente viven Ricardo Chí Chel y Paula Canul Uc. La madre del poeta fue la señora Mercedes Carenzo, su padre el señor Raúl Cáceres y sus hermanos se llaman Gloria y Armando. Una de sus tías, hermana de su madre, vivía en la casa de frente, marcada con el número 119 y habitada hoy día por las señoras Benigna Chí y Silvia Chí Canul.

Yuum K´uj, el Dios Padre, en nombre quizá del Alux (geniecillo maya) visto por Cáceres Carenzo en el bosque del Camino Real de Halachó, escuchó la oración de hace nueve años, pues el maestro ofreció un recital poético en su pueblo el pasado jueves 18 de junio. El evento se realizó a través del Instituto de Cultura de Yucatán (ICY), en coordinación con el Colegio de Bachilleres Plantel Halachó, el Centro Promotor Cultural Maya de esta villa y la Red Literaria del Sureste (RLS), con sede en la capital del Estado.

Antes de este evento había tenido la oportunidad de platicar brevemente con tan distinguido personaje el 31 de mayo del año pasado en la biblioteca pública “Manuel Cepeda Peraza”, en el marco del homenaje a los 70 años de su natalicio y de la presentación de su reciente obra titulada “Luz de fondo (poesía 2002-2007)”. Intrigado, pregunté en aquella ocasión:

–¿Y de su lugar de nacimiento, maestro, qué me puede comentar?
–Nací en Halachó –contestó sin tapujo– aunque desde niño vine a vivir en Mérida.

Confieso que no me esperaba tal respuesta, a pesar de que tenía conocimiento de la existencia de poemas dedicados a su “pueblo natal”. Comprendí entonces que además de la exquisita pluma que identifica al maestro Raúl Cáceres, la sencillez, generosidad y camaradería, sin distinción alguna, son características benditas de su naturaleza humana. Al paso de algunos días ya trataba gustosamente con él a través del poeta Pedro Salvador Ale y pronto recibí algunas obras suyas en la casa. Ese día se abrieron bellas flores silvestres y mi sabucán de libros rebozó de alegría.

Al llegar a la biblioteca del Colegio de Bachilleres de Halachó hallé al maestro Raúl Cáceres saboreando unas deliciosas empanadas que minutos antes había adquirido en la fonda de la institución educativa. Me pareció sereno, cándido y sencillo. Estaba acompañado de su esposa Guadalupe Cárdenas; el Dr. Jorge Martínez, asesor de zona del ICY; y de los compañeros de la Red Literaria del Sureste: José Díaz Cervera, Joaquín Peón, Judith Buenfil y Tomás Ramos Rodríguez. Posteriormente llegaron Jorge Luis Canché Escamilla, el polígrafo Carlos Peniche Ponce y Manuel Tejada.

Concluido el descanso escolar el maestro Cáceres Carenzo tomó sus morrales y ocupó su lugar. Lo acompañaron el Lic. Jorge Cortés Ancona, Subdirector General de Literatura y Promoción Editorial del ICY; la profesora Fany O. Ortíz Trujillo, directora del plantel educativo; Joaquín Peón, presidente de la RLS; el poeta José Díaz Cervera y el maestro Isidro Durán Keb, Síndico del H. Ayuntamiento de Halachó. Entre los asistentes figuraban sus hermanos Armando y Gloria Cáceres Carenzo, así como Enrique Cáceres Lara (Polvorita), primo suyo y popular vecino de este pueblo halachoense. ¡Menuda sorpresa!

La memoria recordó que el maestro Raúl Cáceres es de escaso sermón en sus presentaciones, pero en esta ocasión, motivado “por el agua de pozo que bebió de niño en Halachó”, como vacilara Carlos Peniche, no cesó de platicar y de recitar sus obras, asombrando y deleitando a los alumnos, maestros y asistentes. Y no era para menos, pues esta fue la primera ocasión en que el maestro cantó sus obras en su “pueblo natal”, en su “pueblo de la infancia”.

El “poeta auténtico como pocos”, como le llama Renán Guillermo, demostró que también es un conocedor y crítico de la historia estatal y local. Halachó, recordó, significa “Carrizo del ratón o de los ratones”, donde Jalal es carrizo o carrizal y Ch´o ratón. Pero ¿qué hacen los ratones en el carrizo? ¿A qué se reúnen? ¡A conspirar!, respondió el poeta. Posteriormente citó importantes acontecimientos del pueblo, sobresaliendo el hecho de que fue en este lugar donde los caciques pretendieron frenar la llegada de la Revolución de 1910 a Yucatán, la anécdota del famoso Wenceslao Moguel Herrera (El Fusilado de Halachó) y los milagros del patrono Santiago Apóstol.

Leía Cáceres Carenzo:

“Los duendes del recuerdo/me complacen:/Vuelvo al poblado agreste/merecedor de mi infancia/un punto divergente y divertido;/inventor de la ingenua geometría./Fuente de luminarias y nostalgias;/Las abejas del canto/los ratones del sueño./Más esta aldea estaba/ceñida por los círculos concéntricos/de aquellas campanadas teológicas./Por tangente tenía un pentagrama:/paralelas del hierro entre la hierba/que entonaban las ansias infantiles/con la fanfarria del humo de los trenes./ Una iglesia altiva y pudibunda/en mística querella con el cura/rompía a sollozar todas las tardes/sobre el pueblo con mantilla de crespúsculo” (El pueblo de la infancia. Fragmento).



Raúl Cáceres Carenzo acompañado por José Díaz Cervera (i)



Fueron los cantos sinfonía celestial, amalgama de conocimientos colosales y listado de poetas a nivel nacional, continental y mundial. Las coplas del poeta fueron una selección especial para su pueblo, para su gente, para los suyos. La biblioteca escolar se convirtió entonces en un verde y boscoso carrizal habitado por ratones que conspirábamos. ¡Sí, conspiramos a favor de la creación literaria encantados por las lecturas de Raúl Cáceres al ritmo de Estampa antigua, El pueblo de la infancia, El juego del alux, Un día y Lectura de sombras!

Conspirábamos:

Alumbrados con cirios del recuerdo/vuelvo al poblado-fuente/ merecedor de mi/infancia:/un punto convergido y divergido, inventor de la/ música,/cesto de duendes e ingenuas alimañas:/ los ratones del sueño, las abejas del canto./¡Ah, pequeño planeta coloquial/arrullado, emplazado por cálidas maderas,/por el prado llovido, por los cántaros/rotos en las piedras del día!/¡Oh, aromas Oh, tacto Oh, claridades!/Se abre la memoria como fruto que estalla y cubre de pulpas y resinas violentas las ramas/del poema: alquimia de sueños y de horas vividas./Toco el fervor, respiro los calores, las aguas,/subterráneas; el color, la fatiga de pájaros y/bestias bajo el sol en su estatua fija/y calcinada: ¡Mediodía! (Lectura de sombras. Fragmento).

Al concierto de letras continuó la participación del público asistente. Luego la Red Literaria del Sureste, a través de José Díaz Cervera (quien leyó emotivo mensaje), Joaquín Peón, Jorge Luis Canché Escamilla y Carlos Peniche, entregó un merecido reconocimiento a Raúl Cáceres, quien lucía emocionado y feliz. Llovieron buenos deseos, abrazos, bendiciones, ovaciones, así como compromisos del ICY para canalizar a los muchachos halachoenses que desean inmiscuirse en el mundo de la literatura y la propuesta de la RLS para realizar un taller literario en nuestro querido Halachó. ¡Excelente, exclamaron mis sentidos!

Antes de despedirse el maestro Raúl Cáceres encomendó una tarea: la edición de una antología de poemas suyos en torno a su “pueblo de la infancia”. La solicitud no fue espontánea, pues dictó el nombre del documento y la selección de poemas que lo integrarán: “Se va a llamar EL CANTO DE LA TIERRA –me dijo–. Y entre paréntesis, bajo el título, se escribirá: POEMAS DE EVOCACION LIRICA DEL PUEBLO NATAL”. El tiraje será de 2,000 ejemplares –sentenció¬–. Avisa cuando culmines la transcripción de los textos.” Quedé atónito, perplejo, fascinado y feliz, pues la personalidad y esencia de Cáceres Carenzo rebasaba mis expectativas.

Durante su corta instancia en el pueblo descubrí que en él, a pesar de su vasta trayectoria y reconocimientos cosechados, no encontráis discordia, malevolencia, ni pizca alguna de vanidad. Podéis platicarle como si os conociera de años, podéis disfrutar su literatura fresca con tal sólo enviarle saludos. Podéis darle un abrazo amigable y disfrutar su sonrisa. Y su sencillez es la misma que caracteriza a nuestros habitantes halachoenses, la misma que encontré en Jorge Luis Canché Escamilla, Tomás Ramos Rodríguez y en Rubén Reyes; en Ramiro Suárez Huchim, Vicente Canché Móo y Limber de Atocha Brito May; todos ellos hijos ilustres de mi querido Halachó; así como en los amigos de la Red Literaria del Sureste.

Tras tomarnos una foto del recuerdo el poeta subió al automóvil. Emocionado, solicité buenos deseos para su persona y su familia. El maestro Cáceres Carenzo vive en Toluca, me dije, pero su corazón está en Yucatán y sus raíces en Halachó. Y pronto estará de nuevo en el verde y denso carrizal… conspirando.

Crónica de un regreso


Por Manuel J. Tejada Loría


La condena de Raúl Cáceres Carenzo -su poesía- lo llevó de regreso a la tierra que lo vio nacer hace 71 años, Halachó, donde el pasado jueves 18 de junio tuvo la oportunidad por vez primera de ofrecer un recital poético ante estudiantes del Colegio de Bachilleres, reencontrarse con viejas amistades que no veía hace más de 40 años y recibir el reconocimiento que la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América le otorgó por su aportación a la literatura y por su marcado interés en alumbrar los imbricados caminos literarios de las nuevas generaciones.

Y en efecto, el poeta Raúl Cáceres Carenzo demostró durante el recital, ese interés genuino que tiene por fomentar las vocaciones literarias. Por eso antes de comenzar a leer su selección de poemas, alentó a los estudiantes para que hicieran preguntas, comentaran los versos y rompieran de una vez por todas con esa barrera de silencio que parece ser un mal de nuestro tiempo. “Lo que más me interesa son sus opiniones” advirtió.

Sus anécdotas de la infancia y sus lúdicos comentarios -Diego de Landa era un pirómano, dijo- lograron establecer una buena comunicación entre él y los asistentes. Ahí estaban también su esposa Guadalupe Cárdenas, su hermana Gloria y otros familiares.

El largo y sostenido aliento poético de Cáceres Carenzo detuvo por momentos el tiempo en la Villa. Los versos se fundieron en la claridad de la calurosa mañana y todo pareció concentrarse en la textura de su voz. Era su poesía un canto cargado de nostalgia. Era, a final de cuentas, una dulce evocación de su infancia y tantos recuerdos que sólo Halachó -a la manera de Proust- podían revelarle. Antes del mediodía la espera había terminado: después de muchos años había regresado a mostrar lo que encontró, su poesía.

Enhilando recuerdos

Cuando se le informó a Raúl Cáceres que se había organizado un recital en Halachó mostró beneplácito. Creo que era algo que anhelaba y ahora se cristalizaba gracias a otro halachoense distinguido, el profesor Miguel Ángel Kú Mis, quien junto con su agrupación (Centro Promotor Cultural Maya) se había puesto en contacto con autoridades del COBAY plantel Halachó, el ICY y la Red Literaria del Sureste.

Cáceres Carenzo es muy claro en eso de que nacer en tal o cual lugar no te hace poeta. “Uno se forja el camino, uno es el que busca y con base a disciplina, lecturas y dedicación se logra”. Pero sin duda, más allá de su condena poética, volver a Halachó representaba materializar sus recuerdos, era encontrarse frente a frente con el tiempo perdido.

Conforme se acercaba el jueves 18 algo de nerviosismo se dejaba ver en el poeta. Cuando el día llegó, puntual y sin haber desayunado, ya se encontraba esperando al vehículo que lo transportaría de vuelta al pueblo donde nació en 1938. Ahí estaba Raúl, con su morral lleno de libros bajo el brazo, acompañado de su esposa Guadalupe Cárdenas.

El cálido recibimiento de los halachoenses a un halachoense tan querido como él. Empanadas, salbutes y otros antojitos. Los abrazos, apretones de mano y los reencuentros. “Platicaba con gentes a quienes no recordaba de cara, pero que con la conversación iba reconociendo, grandes amigos, compañeros...”. Cáceres Carenzo estaba realmente conmovido. El sol, el aire, las calles (ahora distintas, me dice), la misma gente, enhilaban bellos y emotivos recuerdos. Más de uno fuimos testigos de cómo la emoción le empañó la mirada varias veces. Creo que muchos en esos instantes, también pensamos en el tiempo.

Día memorable

Ya en la noche, frente a un frapuccino en el café “La Habana” con el cigarro descansando en el cenicero y la mirada puesta en la cereza que corona su bebida, el cansancio es evidente en el poeta Raúl Cáceres Carenzo. Una breve sonrisa demuestra su felicidad por haber vivido un día como pocos. “Es más un agotamiento emocional que físico” dice. La emoción persistía.

Era la misma que en Halachó arrancó los aplausos del público y que embelesó a una de las estudiantes que evidentemente emocionada le dijo al poeta “yo quiero escribir”. Y al final Raúl Cáceres le regaló un libro, se lo dedicó y le dio tantos consejos.

La directora del COBAY, la profesora Fany Obdulia Ortiz Trujillo, mencionó que varios estudiantes sentían interés por la escritura y que en muchos había talento. “Lo sé, por sus clases de literatura”, dijo. Y aquí el gran valor de Raúl como hombre de letras, el dar consejo sin pedir nada a cambio. “Hay que buscar para encontrar... busquen” y los jóvenes escucharon atentos.

Ahí estaban también los integrantes de la Red Literaria del Sureste: Judith Buenfil, Tomás Ramos, Joaquín Peón, Carlos Peniche, José Díaz Cervera y Jorge Luis Canché Escamilla, quienes asistieron para la entrega del reconocimiento. Algunos de ellos, como Carlos y Jorge Luis tomaron la palabra, felicitaron al maestro, dijeron que era “un día histórico” y le dieron las gracias por la oportunidad de escucharlo.

Cuando el evento terminó, el profesor Miguel Ángel Kú Mis invitó al poeta a un almuerzo preparado en su honor. Pollo en escabeche, cebollas asadas y chile xkatic tamulado. En la trayectoria al lugar de la comida, el vehículo donde iba Cáceres Carenzo pasó frente a la que fue su casa. Todo era una suma de emociones. Por eso al finalizar el día, en el café habló de Marcel Proust. Halachó había sido en ese memorable día una magdalena hecha de recuerdos.

Hermano Mar

De poeta a poeta, José Díaz Cervera, en nombre de la Red Literaria del Sureste se dirigió a Raúl Cáceres Carenzo poco después del recital. Le dijo hermano mar, le dijo hermano sueño y le expresó su respeto, su gratitud: “Gracias, Raúl, por enseñarnos que el mundo tiene las mismas dimensiones todos los días, gracias también por demostrarnos que puede ser más amplio, pero que la distancia entre un suspiro y la nostalgia es inasible. Gracias por convocarnos a todos a este día, en una cita que está fuera del tiempo, esperándonos ayer, recordándonos mañana y recuperándonos para el instante que es una eternidad anclada entre el abismo. Gracias, Raúl, por el sencillo lujo del diálogo; gracias, Raúl, por la canción”.

Sucedió entonces que los aplausos formaron un coro, que Raúl Cáceres Carenzo no pudo contener las lágrimas y agradeció con un fuerte abrazo a José Díaz las palabras. Con una gran sonrisa expresó también su gratitud para con la vida. La poesía había dejado fuera todo lo que por mezquindad sobra.


Por esto!, sábado 20 de junio de 2009.

domingo, 21 de junio de 2009

Frustrar la democracia


Por Rafael Gómez Chi


El neoliberalismo implementado a rajatabla en México desde hace casi tres décadas ha permitido que los gobiernos de los Partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional sólo se dediquen a administrar la pobreza. Desde luego, las condiciones en las que ambos han gobernado al país, atenidos al mandato de los poderes fácticos, es decir, los medios de comunicación, el narcotráfico, el gran capital y los Estados Unidos, es lo que ha sumido a la nación en una profunda crisis social y económica y en una severa crisis política, la cual, no obstante el fraude que se cometió contra la voluntad ciudadana en julio del 2006, parece no tener fin ni mucho menos tocar fondo.

Tales conceptos son expresados y analizados en el libro Una democracia frustrada de Eric Villanueva Mukul y Cutberto Ledezma Chávez con un lenguaje bastante claro y directo, que sorprendentemente se lee de un tirón y que, en estos tiempos, puede servir como punto de partida para las numerosas explicaciones que la sociedad ha pedido y que los políticos que hoy nos gobiernan han podido ofrecer.

El análisis de Villanueva Mukul y Ledezma Chávez nos lleva a través de la larga, lenta y sinuosa transición mexicana que tampoco termina por acabar, pues ni siquiera se ha desarrollado la reforma del estado y, por ende, del régimen político mexicano. En ocho capítulos, muchos de los cuales ya fueron divulgados en el Unicornio de POR ESTO!, ambos autores nos ofrecen un análisis que va de la crisis de diciembre de 1994, a las disputas por el presupuesto y la actuación de la Suprema Corte de Justicia, la tercera vía para México, la consolidación de la democracia, lo que significa la reforma del estado, el presidencialismo mexicano, la democracia frustrada y las razones por las que nuestro país no avaló la guerra contra Iraq.

Una de las principales ventajas que ofrece este análisis y por lo tanto lo hace diferente de los demás es que uno de sus autores, Villanueva Mukul, no escribe ex cathedra, como decenas de politólogos, sino que lo hace también desde la práctica.

Villanueva Mukul fue Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y, además, fue legislador federal en la legislatura 1997-2000, precisamente aquella en la que por primera vez en la historia el PRI perdió el control absoluto del Congreso de la Unión, aun cuando le quedó, en ese entonces, una relativa mayoría senatorial.
El paso de Villanueva Mukul por la Cámara de Diputados y su posición como Vicepresidente del Consejo Político Nacional del Partido de la Revolución Democrática lo convierten en un analista creíble porque nos explica desde el entramado del poder, lo que muchos mexicanos ignoran, por ejemplo, con respecto a las crisis económicas y las decisiones políticas que se toman al más alto nivel en México.

En su análisis económico y político, Villanueva Mukul y Ledezma Chávez fungen también como oráculos en los que pueden advertirse cuál será la futura conformación de la Cámara de Diputados en los comicios del 5 de julio, pues no obstante que en Yucatán se avizora un triunfo del PRI en los cinco distritos, ni el tricolor ni el blanquiazul ni el amarillo tendrán una mayoría considerable como para que se permita una conducción de verdadero contrapeso para el espurio Felipe Calderón Hinojosa.

El escenario que plantean ambos actores es uno en el que el sistema político mexicano confirma su pluralidad al menos en la conformación de la Cámara de Diputados, pero no para lo que toca al presidencialismo. Con la lectura de Una democracia frustrada tenemos que el viejo presidencialismo se mantiene intocable y advertimos que ni siquiera los panistas, esos que se dicen adalides del cambio democrático, pretenden cambiarlo o al menos eliminarlo. Por si el electorado no se ha dado cuenta, la mañosa publicidad panista que dice que deben votar por ese partido y sus candidatos para apoyar al Presidente (espurio) no es más que una declaración de cinismo inaudito que confirma las intenciones de los albiazules de mantener del rancio presidencialismo que les heredaron los priístas.

Un apartado importante en el libro de Villanueva Mukul y Ledezma Chávez es el que ambos dedican al estudio del fraude electoral del 2006 y sus prolegómenos. Lo importante del análisis es que Villanueva Mukul se despoja de su militancia perredista y, centrado en su papel de académico, de estudioso de la historia y de la economía, desarrolla el tema y no duda en señalar a Vicente Fox Quesada como uno de los principales culpables de la democracia frustrada.

También apunta sin temor hacia el Instituto Federal Electoral y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuyas participaciones en el fraude resultaron evidentes. “La actuación del Presidente de la República, la parcialidad, la inequidad y las irregularidades, no sólo pusieron en crisis a los organismos electorales, sino al conjunto de las instituciones de la República, las cuales, hemos de repetirlo, siguen siendo las mismas del viejo régimen autoritario de partido único, totalmente insuficientes para encarar la nueva realidad política del país”, escribe.

Y, a continuación, Villanueva Mukul también hace propuestas, no se queda solamente en la disección de las razones y en la crítica sin fundamento, pues, como puede advertirse a continuación, ofrece soluciones y caminos a seguir: “El movimiento democrático con su lucha y la resistencia civil que trató de evitar la imposición, han mantenido la participación política, la movilización y la organización de amplios sectores de la sociedad mexicana, para enfrentar las batallas electorales del futuro. La imposición de Calderón abrió un nuevo escenario político en donde la izquierda y el movimiento democrático, hoy más que nunca, tendrán que impulsar una gran reforma del Estado mexicano, que permita ampliar la vida democrática, valiéndose tanto de su presencia en el Congreso como de la movilización social y política”.

En fin, tenemos en Una democracia frustrada un importante documento de actualidad, con guiños a la historia reciente de nuestro país, pero sobre todo una radiografía de por qué atravesamos las crisis económicas y por qué México es un país difícil, pero no imposible de gobernar. Una contundencia en el texto la hallamos cuando Villanueva Mukul y Ledezma Chávez sostienen que si bien la pobreza puede ser uno de los limitantes de la democracia, los verdaderos enemigos de la misma son los poderes fácticos, es decir, el poder económico, los narcotraficantes, los militares, los medios de comunicación, particularmente los electrónicos, los organismos financieros internacionales y las naciones poderosas como los Estados Unidos, esto, claro, en concordancia con el informe de Naciones Unidas.

Por eso la lectura de Una democracia frustrada, editada en conjunto por la Cámara de Diputados y la Universidad Autónoma de Yucatán, así como por el Grupo Parlamentario del PRD, es altamente recomendable.

frafael72@hotmail.com

sábado, 20 de junio de 2009

México merece vivir

Por Hortensia Sánchez


Algo en lo más profundo de mi corazón me sacude y me obliga a continuar resistiendo, tolerando a un país que ya está realmente enfermo, y no sólo de influenza, también de nepotismo, de injusticia, de indiferencia, la cual tuvo que ver para que muchas criaturas sufrieran una muerte terrible, para que los padres se preguntaran cómo era posible existir en un país con humanos con tan poca madre.

Como mujeres de estos tiempos, por la misma exigencia que nos ha dado la vida, de luchar hombro con hombro con nuestra pareja, no nos queda más remedio que entregar a nuestros hijos a otros para que los procuren y los protejan, y la opción es dejar a nuestros hijos en estancias infantiles —mal llamadas guarderías—.

Siempre lo he defendido, incluso cuando me decían: “Si tú los llevas ahí, cuando seas anciana te harán lo mismo”. Sabía, y sé, que no es verdad, ya que para mis hijos ese espacio era parte de su razón de existir, por lo que era necesario separarse un rato de los padres para jugar, aprender, independizarse, etc.




Me solidarizo con el terrible dolor de tantos padres que están viviendo las consecuencias de tan terrible desgracia y considero, como todos, que es necesario castigar a los responsables, a los que tuvieron que ver con la falta de cuidado, de seguridad. No podemos esperar a que vuelva a suceder, no fueron nuestros hijos los que murieron o quedaron dañados de por vida, pero otros seres humanos están sufriendo y de alguna manera debemos apoyarlos.

Me pregunto: ¿Ahora hacia dónde iremos? ¿Qué esperamos de nuestros representantes políticos? Algunos ahora esperan ganar diputaciones y ellos serán quienes tomen los acuerdos, las decisiones para que el país mejore. Analicemos bien a quién le entregamos nuestro voto de confianza.

No se puede seguir tolerando más impunidad, permitir que funcionarios formen parte de los desmadres y escándalos que diariamente se dan en todas las regiones del país: Trata de mujeres, drogas, tráfico de influencias, corrupción.

A lo mejor sería necesario ser muy objetivos y directos para, cuando nos ofrezcan sus propuestas, dejarles bien claro que si son los que luchan por nuestros derechos tendrían que mirar más allá de las conveniencias y de los amiguismos en todos los espacios, llámense de cultura, de deporte, de protección a las poblaciones vulnerables: mujeres, personas con discapacidad, ancianos.

Habrá que hacerles sentir que realmente tendrán que mirarlos como parte de su esencia, de su lucha, como si fueran sus propios abuelos, sus propios hijos, sus mujeres y preguntarse qué están haciendo para no permitir que algo terrible les pase.

No podemos continuar viviendo en el país del ahí se va. El compromiso de cualquier representante político es luchar, esforzarse porque las oportunidades sean para todos; preguntarse cada mañana, cada día, cuál es su deber, cuál es la mejor manera de entregarse en el servicio público.

Señores gobernantes: Dejen de mirar sólo lo que les conviene. México es de todos y nos ha sabido regalar hermosos paisajes, deliciosos sabores. Ofrezcamos mejores amaneceres, no sólo para los que se inician en la vida, sino para todos los ciudadanos que esperan un país mejor, con esperanza y fe.

ritualteatro@hotmail.com



Por esto!, virnes, 19 de junio de 2009.

Sin nombre


Por Conrado Roche Reyes


Este texto lleva el título de Sin Título porque si los pintores lo hacen, ¿uno por qué no? Título, los que se han quemado las pestañas para alcanzarlo y anteponerlo al nombre que sus padres les pusieron en la pila bautismal. Lic, Dr. LAE., QFB, MEDE (que quién sabe qué rayos signifique). En fin, los sin titulo somos simple y llanamente “C “, que quiere decir ciudadano —no Kane—, aunque en resumidas cuentas todos lo somos, hasta los con título. Todos somos Marcos, digo, ciudadanos, de primera, segunda, tercera y short. Los con titulo pueden llevar aquellos clásicos de los chistes de la añorada revista “Ja ja “. Como el siempre consultado Dr. T. Mata. La Dra. Kan Dente, el Lic. A. Tranzo o el Ing. K. E. Casas.

Entre los simples mortales, los sin título, los títulos son más chidos. Paletero, panuchero, limpiabotas o bolero —no el de Ravel—, barbero —no el de Sevilla—, ni los lambiscones de los grandes potajes-carnicero, cortijero. En general todos aquellos que venden algo en pequeño son venteros, que no vendedores, quienes se ofenderían si se les llama por lo primero, lo mismo que los cobratarios, ya que los cobradores tienen más catego, andan en carro mientras los primeros en motos destartaladas y con su portafolito distintivo de su chamba. Los macizos de cualquier taller, sea automotor, eléctrico, de refrigeración, albañilería tienen el rango de Maestro. Esto de maestro hay que tener cuidado al pronunciarlo ya que existe el maestro (de escuela), Maestro (Jozu, entre los grandes mataores), está el Mtro (todos los intelectuales lo son, algunos en grado mayor), y ahí andan también, entre las almas y entre las rosas, el maestro, (qué onda maestro). Más abajo se encuentra el maestro, y más abajo el chalán, el chaleco, el aprendiz, el micifuz.

El titulo original de cada persona, su nombre propio varía según las épocas. Hoy, abundan entre los varones mas chavitos : Kevin, Johnatan , Arnold , Brad , Gael , Diego,-estos últimos dos entre seudo papas intelectuales — Cuauhtémoc, Canek, U Kib, Xocoyoltzin— papás obviamente muy nacionalistas. ¡Mueran los gachupines! Entre las féminas hubo hasta hace poco una gran proliferación de Fridas, Argelia, Grecia, Arcelia, Xóchitl, Nicté Ha, Zacil, Xail, progenitores mexicanisimos, medio intelectuales que adornan sus casas con motivos nacionales hechos en China. Entre las clases populares: Estéphany, Belinda, Sherlin, Estibaliz, Jacqueline, Odalys, Mayely , Mari José . Ahara bien, entre la gente bien está muy de moda Rodrigo, Mauricio, Juanjo y otros, Patricio entre ellos. Las niñas son: Paola, Ana Paulina, Alis, Mucuy, Paloma, Valentina, etc.

Los nombres normales y lógicos son cada día más escasos:. Jorge, José, Luis, Miguel, etc. El santoral es cada día menos consultado. Estamos también los que no nos gusta nuestro nombre, como yo, Conrado. Es difícil andar por la vida llamándose así. Eulogio, Esteban. Varios que si están en el santoral pero que no suenan agradables.

Si nos referimos a los estrambóticos —que muchos sacerdotes no quieren bautizar— está el clásico Masiosare. Rey. Conocí en Izamal a uno que se llamaba nada menos que Dios .O Hitler, o Stalin, o yoniveismuler.

En resumen esto de los nombres y títulos de su real bajeza, es un buen tema. Por lo tanto, continuaremos los sin título anteponiendo a nuestros Nombres, la consabida y democrática “C”. Como el numeroso contingente que conforman quienes en su credencial de elector cualquier documento, al referirse a ellos se pone: El C. Juan Pérez Canto.



Por esto!, viernes, 17 de junio de 2009.

viernes, 19 de junio de 2009

Sobre Contra la Corriente

Leer para liberarse

Por Juan Cristóbal León Campos


Publicada por el Centro de Estudios Socialistas y la Cátedra Libre Karl Marx, con el impulso de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), la revista Contra la Corriente pretende ser un espacio abierto a las diferentes expresiones de estudiantes y trabajadores que defienden y difunden el marxismo como la herramienta que conduce a la transformación verdadera de la sociedad.

En su primer número (diciembre de 2008) Contra la Corriente presenta en su sección “Panorama nacional”, una serie de artículos destinados a estudiar la situación política nacional, la crisis en México y las perspectivas para desarrollar los movimientos sociales, como el efectuado por el magisterio del estado de Morelos el año pasado contra la dirección del SNTE y su líder Elba Esther Gordillo, y frente a las decisiones políticas que afectan a la educación, como es la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE). Además la revista contiene dos secciones especiales: La primera dedicada a las consecuencias de la crisis capitalista y su afectación en nuestro país, a corto, mediano y largo plazo. Los trabajos explican la apertura de escenarios clásicos de la lucha de clases, remitiéndose a los años treinta del siglo pasado como referente explicativo. La segunda sección especial se enfoca en presentar una síntesis de los análisis de la Cátedra Libre Karl Marx (realiza en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM), la cual confronta a todas las corrientes que han tergiversado al marxismo, rescatando su verdadera esencia y objetivo: la crítica y la extirpación de raíz de toda la sociedad capitalista.

Junto a estos escritos, se incluye una serie de diversos artículos sobre las luchas históricas, como el movimiento de 1968 en México y las jornadas revolucionarias de 1946 en Haití. También un crítico análisis del pensamiento marxista de José Revueltas y un valioso texto de León Trostky dedicado a la educación de la juventud revolucionaria, componen las secciones “Lecciones de la lucha de clases” y “Teoría e historia” respectivamente. La ultima parte de la revista “Arte y cultura”, se integra de un cometario analítico del libro Vuelta de siglo de Bolívar Echeverría, y por una reflexión en torno a la película ¡Que viva México! del cineasta Sergéi Eisentein.

La aparición de Contra la Corriente es de celebrarse, por su enfoque renovador del marxismo, por su crítico análisis de la situación que se vive en nuestro país, por su carácter abierto al debate entre los movimiento sociales, y su por espíritu incluyente de todos aquellos que reconocen en la obra de Marx la guía para transitar de la barbarie capitalista a un mundo mejor, mediante la organización conjunta de los explotados.

El camino para la exacerbación de la lucha de clases esta abierto por las actuales condiciones extremas en que viven los trabajadores mexicanos, en este contexto el marxismo se sitúa como la necesidad teórica de los oprimidos en el mundo. La clara imposibilidad del capitalismo para satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos, va obligando a los seguidores del imperialismo a silenciar sus loas a favor de la economía de mercado. Por lo que es necesario que los intelectuales comprometidos con los intereses de los explotados incrementen la ofensiva en el campo de las ideas, esclareciendo las falacias del proyecto burgués, el cual no es otro en el campo del pensamiento, que poner a los intelectuales al servicio del sistema, con el objetivo de reproducirlo y profundizarlo.

Al igual que los intelectuales, la juventud estudiantil debe adquirir la conciencia de lo urgente que resulta terminar con el conformismo, y recuperar el espíritu de lucha revolucionaria que el marxismo contiene. El retomar la perspectiva socialista otorgará a la humanidad la verdadera alternativa para poner fin a la actual crisis. Pues así, como la ideología burguesa a demostrado su inutilidad, las reformas propuestas por supuestos grupos progresistas que pretenden salvar al capitalismo poniéndole un “rostro humano”, no llevan en la realidad a la solución de los problemas, sino a la permanencia de la explotación como condicionante de las relaciones sociales.

En México los últimos años de lucha de clases trazan el camino a la posibilidad y demuestran la necesidad de conformar una organización de los oprimidos basada en la independencia de clase, y por tanto, de acción con respecto a los intereses de la burguesía.

La batalla emprendida desde años atrás por la burguesía contra los intereses sociales, no solo afecto las condiciones de vida de los oprimidos, sino que también impacto en el pensamiento progresista, conduciéndolo en muchos casos, a la adopción de teorías de moda como el posmodernismo, el cual plantea el fin de toda utopía o proyecto transformador de la sociedad, dejando de esta forma la vía libre para la ideología dominante y las posturas reformistas. Por este motivo es difícil pretender construir una alternativa emancipadora, sin retomar la lucha de ideas, que acompañe a las luchas actuales a lo largo del planeta. Hoy más que nunca es indispensable la necesidad de una dirección de clase para el movimiento social, reconozcamos que por ello el valor del marxismo se mantiene, al igual que la vigencia de la utopía socialista.



Por esto!, miércoles, 18 de junio de 2009.
Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León