viernes, 18 de septiembre de 2009

Mi Madre Patria


Hoy festeja ahogándose en mentiras, miseria y tequila

Por Hortencia Sánchez


Me levanté muy temprano, el agua fría bañó mi cuerpo, para después mirar mi imagen en el reflejo del espejo. Quería verme fresca, bella, grandiosa y sólo contemplé un rostro lleno de surcos, de heridas, de marcas.

Mis ojos contenían una gran tristeza, estaban a punto de las estúpidas lágrimas, era irremediable soltar el llanto. No podía estar feliz a pesar de que todos pensaban en mí y preparaban un grandioso festejo.

Habían preparado todo para la fiesta: viandas, bebidas, antojitos, fuegos artificiales, música que dejaba escapar el sonido potente de las trompetas y las guitarras; los mariachis vestían de gala y el pueblo entero se había vestido de mil colores.

Intentaban hacerme creer que mi festejo sería grandioso, único, que se quedaría grabado en lo más profundo de mis entrañas. Intenté cerrar muy fuerte los ojos, encontrar todas las dichas para agradecer humildemente, mas no puedo evitarlo, cuando escucho a unos niños de una guardería realizando mi homenaje, tocando una pequeña campana, coreando mi nombre y la de los hombres que quisieron, intentaron dar libertad y justicia -y que no lograron que se mantuviera-, siento que los estoy engañando, a pesar de que necesitan creer en mí como la madre amorosa que los procura y protege.

¿Qué puedo hacer para arrancarlos del peligro, del engaño, del hambre y de la burla? Hasta la mejor mujer, la mejor madre se cansa de parir una y otra vez, dándose cuenta que sus hijos no podrán encontrar una mañana azul, una mesa llena de comida, sino apenas con lo suficiente para alimentarlos, para darles fuerza para aprender y desarrollarse, sin padecer, carencias, inconformidad.

Las cosas se me escaparon de las manos. Quise formar hombres justos y lo que formé fueron hombres ambiciosos, deseosos de riqueza y poder. Ahora se justifican diciendo que cada acción que realizan es para que los que habitan sobre mí logren una vida digna.

¿En dónde se encuentra el tesoro de mis entrañas, los frutos y las tierras que, con tan sólo cuidarlas y hacer que produzcan, podrían calmar la sed y el hambre de mis hijos? ¿Por qué lanzan tantas mentiras al viento? ¿Por qué usan mi imagen para enriquecerse y justificar las matanzas y la lucha de poder?

Quisiera arrancar todos esos vestidos de gala, todos los oropeles, para repartirlos entre cada uno de los que asisten a mi fiesta y de esta manera solucionar, aunque sea un poco, sus más mínimas necesidades.

Algunos de mis hijos más pequeños han muerto cubiertos de fuego, otros han tenido que andar las calles disfrazados de payasos, otros más vagan buscando comida en los botes para basura.

¿Y mis pobres hijas? Han sido violadas, asesinadas u obligadas a tener hijos que preferirían no tener por no quererlos mirar morir de hambre, pero que por intentar poner fin a esto ahora pueden ser castigadas, y si no acatan estas normas, seguramente también ellas morirán por un aborto mal realizado.

Mis hijos jóvenes se han convertido en hombres dependientes de las drogas, de la enajenación.

Agradezco grandemente el festejo, quisiera poder decirles de qué manera pudieran cambiar esta realidad de locos, de qué manera construir un mundo mejor para sus hijos, para ustedes mismos, mas no lo sé y me duele terriblemente.

A lo mejor sería necesario unir sus fuerzas, sus más grandes anhelos, protegerse de los que han vivido a sus expensas con todos los lujos y bonanza, no creerles más. Unirse todos los que tienen hambre, sed y rabia para arrancar de tajo a los hijos que sólo han avergonzado a esta madre que ya no cree en ellos, porque la solución que proponen para mejorar mi situación es otra más de sus mentiras. Ya no pueden exigir más pagos, más impuestos por todo lo que les venga en mente, ya no pueden continuar dejando sin trabajo, ya no pueden seguir burlándose de su madre que los vio crecer y transformarse en seres sin escrúpulos, con avaricia y sin conciencia.

Lo siento, no puedo sentarme a la mesa y dejar que siga la fiesta como si nada pasara, como si estuviera ciega y no mirara el río de sangre que ya me baña. No me queda nada, sólo intentar ser un poco dura y decir que me abrace y me colme el que tenga la conciencia tranquila, el que realice un trabajo arduo para los otros, el que ayude y proteja al débil, al desvalido, el que realmente sea un verdadero hijo capaz de existir haciendo cada día el mejor de los intentos, el que quiera abrazarme muy fuerte y no arrancarme el corazón exhibiéndolo como un trofeo.

Hoy mis oídos estarán sordos para aquellos que se atrevan a gritar ¡Viva México, Viva mi patria, Viva mi nación! y sean parte de la corrupción, del robo, de la farsa, de la vergüenza que me da saber que, de tantos hijos, sólo algunos pocos fueron buenos.

Por lo tanto hoy grito bien fuerte:

¡Viva mi patria! - Lejos de los explotadores-
¡Viva mi patria! - Lejos de los asesinos-
¡Viva mi patria! - Lejos de la hipocresía-
¡Viva mi tierra!... Que es mujer que pare hombres, no cobardes ni malditos…
¡Viva México, cabrones!
¡Viva México, hijos de la chingada!

ritualteatro@hotmail.com



Por esto!, jueves 17 de septiembre de 2009.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León