jueves, 4 de junio de 2009

La ranciedad de los prejuicios

Por Jorge Cortés Ancona

“Todavía a comienzos del siglo XVII era moneda corriente, se dice, con cierta franqueza. Las prácticas no buscaban el secreto; las palabras se decían sin excesiva reticencia, y las cosas sin demasiado disfraz; se tenía una tolerante familiaridad con lo ilícito. (…) Gestos directos, discursos sin vergüenza, transgresiones visibles, anatomías exhibidas y fácilmente entremezcladas, niños desvergonzados vagabundeando sin molestia ni escándalo entre las risas de los adultos: los cuerpos se pavoneaban”.

Este es una parte del segundo párrafo de la “Historia de la sexualidad” (Tomo I), de Michel Foucault. En esta obra, basada en una rigurosa investigación en fuentes primarias (o sea, un trabajo académico, uey), se aclara que nuestra “monótona sexualidad burguesa” es algo mucho más controlado que lo que fue en tiempos anteriores. Obsérvese que el siglo XVII es aún el Renacimiento en cuanto a ideas. Su masturbación no tendría, de ninguna manera, por qué ser menos divertida que la nuestra, dado que como nos consta en tantas obras literarias y pictóricas, sí que gozaban de la vida en fiestas, bailes, putería y tanto más. Su risa todavía nos contagia, acechamos en su sexualidad con verdadero asombro.




Marcantonio Raimondi (1524)



Para quien parezca no entender esa condición, es lo malo de pasar de noche por las aulas. Y de querer con toda arrogancia ser sordo como una tapia ante la realidad histórica, marchar bajo el prejuicio que todo regurgita y huacarea.

¿Cómo puede alguien, luego del siglo XX, pensar que el mundo sigue una progresión lineal positiva y que cándidamente nos encaminamos al mejor de los mundos posibles? El mundo ha cambiado mucho y no podemos evaluar todo como si siempre hubiéramos sido iguales, como sí este pedacito de siglo XXI fuera el máximo de todo lo favorable.

Por otra parte, nada es más molesto que atribuirle una falsa creencia a alguien y luego criticarlo por esa atribución, dejándolo como un retrógrado. Sabemos bastante bien los beneficios que produce el internet, pero también los daños que genera su mal uso (como ocurre con la televisión, la moda, etc.). Del mismo modo respecto a la pornografía. El mundo nuestro es más complejo que reducirlo a una mera cuestión de moral.

De nuevo esa tendencia a pensar de modo lineal, donde un punto sólo lleva a otro punto, y la incapacidad de vincular los hilos, de pensar en un entramado de relaciones, en una red, en suma.

El erotismo icónico y verbal tiene una tradición de milenios y lo que se llama pornografía (viéndola como una forma especial de erotismo, o en sí misma) tiene también su larga tradición. Volvemos a la misma historia: mis 25 años de edad corresponden a la época de cambios y libertades en el mundo. Todo lo demás es añejo, represivo e inexistente, en ese orden. El mundo no se hizo ayer, carajo.

(De la misma manera que es absurdo pensar en una historia lineal, continua, de dirección progresiva en lo favorable, es igualmente rancio juzgar costumbres y obras literarias por métodos comparatísticos sin fundamento. ¡Seguir los modos críticos del siglo XIX en su parte menos memorable, puf!)



Gustave Courbet (1866)



Cierro con una anécdota y una confesión de envidia. Cuando estudiaba el primero de prepa, recuerdo a mi viejo maestro de Historia de México: docto, severo y regañón, hombre claro y directo en sus explicaciones y sus críticas. En una de sus clases, dos alumnos de la penúltima fila se embelesaban con una revista pornográfica, cuando el maestro se fue acercando sigilosamente, con el ceño más fruncido que de costumbre.

Desesperados otro compañero y yo, sentados en la última fila, les pateábamos las sillas, y los muy tarugos en vez de percatarse del peligro se voltearon para reclamarnos con encabronamiento. Y el maestro les arrebató la revista… Los dos chavos quedaron pálidos, mudos. El anciano maestro pasó muy serio algunas de las páginas de la “pornoshienta” y luego se las devolvió a la vez que les decía: “¡Eso está muy bien! ¡Es cosa de varones y no de floripondios! Pero ahora estamos en clase de Historia. Así que guarden esa revista”. El suspiro de aquellos dos y la sonrisa camarada de nosotros, los demás compañeros, salieron como una bomba de alivio.

Envidio los tiempos cuando había zona de tolerancia en Mérida. Por lo que me han contado y he leído, jóvenes y viejos disfrutaban de lo lindo: variedades bien armadas, damas generosas y amigables, ambiente de pachanga permanente. Lo más cercano que me tocó conocer era el santiaguero bar de doña Chelo, con un ambiente familiar con las muchachas, felices bajo la amable batuta de la madrota. ¿Qué hay que se compare a eso ahora? Los tiempos son irregulares en sus mejoras y caídas.


Por esto!, miércoles, 3 de junio de 2009.

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León