miércoles, 27 de mayo de 2009

Reverenciar la sombra


Por Jorge Cortés Ancona


La sombra está cargada de una imagen negativa en lugares donde supongo se ansía tener más luz de sol. Por ello tantas frases mantienen una percepción negativa acerca de lo sombreado: “estar a la sombra de alguien”, “vivir a la sombra de X”, “estar en sombras” y derivados como “sombrío” hacen pensar en falta de voluntad, en parasitismo, maldad, tristeza y ausencia de visión e inteligencia. La contraposición de oscuridad e iluminación se proyecta a valores morales equivalentes a lo que es malo y lo que es positivo.

Pero en nuestras tierras abundantes de sol, donde la luz se derrama a chorros y hay momentos en que tenemos que convertir en rendijas los ojos de tanto resplandor, concebimos la sombra como bienhechora, como algo deseado en los andares urbanos o carreteros por cualquier medio y que es muy agradecido cuando brinda su frescura en el feroz calor en que desenvolvemos nuestras rutinas en los espacios públicos.

Dentro de esa connotación positiva, Mediz Bolio titula uno de sus libros más conocidos como “A la sombra de mi ceiba”, y en el caso de “La tierra del faisán y del venado”, celebra la sombra del árbol sagrado de los mayas, si bien luego de hablar de la sombra mala del Chechem: “El que se duerme bajo de su sombra no despierta, porque se muere dormido. Y aunque pueda alzarse a tiempo y correr con todas sus fuerzas, queda llagado y loco para toda su vida. / Este árbol del Chechem engaña al que no lo conoce y lo atrae a su sombra, en las horas en que corta el sol como un cuchillo y el aliento quema la boca al respirar”.

En cambio, “el árbol bonito y alegre de la Ceiba” tiene otras virtudes: “porque es santo y amoroso, da la sombra de la felicidad. Y por eso los hombres buenos, cuando se mueren, van a sentarse debajo de la Ceiba grande que está arriba del cielo alto”.

Cómo ama la sombra (sea de ceiba, flamboyán, laurel, huaya o de cualquier otro árbol) el viandante de las calles meridanas. Qué indispensable y reconfortante es. Por eso compartía yo el coraje de aquel maestro universitario que se quejaba de que hubiesen puesto cierto punto de parada de autobús a pleno sol, habiendo un frondoso árbol donde los usuarios podían esperar tranquilamente su abordaje.

“¡Qué rica sombra da ese árbol”, decía con tanto gusto, que daban ganas de ir corriendo a pararse bajo el árbol de referencia. Pero el autobús no le daba parada cuando estaba bajo esa sombra. “El paradero está ahí, donde está el letrero”, le decía con objetividad jurídica el chofer ante sus reclamos posteriores. “¿Y qué quiere usted?, ¿que yo me ase junto a ese chingado letrero de parada? ¡Habiendo esa sombra tan deliciosa, tan fresca!”. Se ve que los funcionarios encargados de los señalamientos en las rutas nunca han abordado autobuses ni a mediodía ni a ninguna otra hora.

¿Por qué esta ciudad de Mérida no está planeada pensando en brindar sombra y cobijo? Haciendo una comparación, hace décadas Xalapa era famosa porque la gente podía salir de sus casas para desplazarse a cualquier lado y mojarse muy poco o nada, a pesar de las prolongadas lluvias que caracterizaban antes a esa ciudad. Y la razón de ese estar seco bajo la lluvia era que la inmensa mayoría de las construcciones tenían tejados cuyos largos aleros cubrían por completo las escarpas. Si acaso, al cruzar las calles se mojarían los caminantes, pero con los implementos necesarios no había tanto problema.




En Mérida, donde no sólo llueve mucho (no me estoy burlando, por favor) sino que hace este calor que –siguiendo a don Antonio- corta como cuchillo y quema no sólo el aliento sino todo el cuerpo -que arde y arde y se derrite-, se debería llevar a cabo un diseño arquitectónico que aprovechara las virtudes y usos de la luz y que procurase a la vez crear espacios sombreados, que sin estorbar la iluminación aliviasen el sufrimiento de las altas temperaturas.

La realidad de nuestras construcciones, sobre todo las de años recientes en estos tiempos de acelerado calentamiento global, nos indica lo contrario. En vez de cortinas de árboles o de muros colocados de tal manera que proyecten sombra, o construcción de voladizos, o de perdida instalación de toldos fijos o movibles, tenemos interminables espacios abiertos, con la luz cayendo en cascada y embruteciendo y exasperando a toda la ciudad.

Avenidas enteras carentes de vegetación, dominancia del gris hirviendo de fuego en estas tierras de luz y sombra. Amplios estacionamientos sin cobertura en universidades y supermercados, con largas distancias para caminar que obligan a soportar una abrumadora carga de luz y calor (o de lluvia, en su ansiado caso). ¿Y la sombra? ¿Dónde dejan esa rica sombra, bienhechora, saludable, relajante? Reverenciemos a las sombras de nuestra Mérida.



Por esto!, lunes, 25 de mayo de 2009.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

Eventos de la Red Literaria del Sureste

Eventos de la Red Literaria del Sureste
Presentación de la Revista "Arenas Blancas"

En un peldaño cualquiera de la noche

En un peldaño cualquiera de la noche
Manuel J. Tejada, José Díaz Cervera y Agustín Abreu

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía

Sin lugar para la ternura... Día mundial de la poesía
José Ramón Enríquez, José Díaz Cervera, Óscar Oliva, María Ella Gómez Rivero y Jorge Cortés Ancona

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"

Presentación de "La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura"
Joaquín Peón Iñiguez, el autor Juan Esteban Chávez Trava y la Mtra. Celia Rosado durante la presentación de la novela en el Centro Cultural "José Martí" en diciembre de 2008

Repensando la academia

Repensando la academia
Miércoles 26 de noviembre, de 2008

Recital de poesía

Recital de poesía

Homenaje a Salvador Elizondo

Homenaje a Salvador Elizondo
Joaquín Peón, Manuel Iris y Ragel Santana en "La Periferia"

Conferencias literarias

Conferencias literarias
Manuel Iris Herrera en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

Presentación de libro

Presentación de libro
El poeta Jesús J. Barquet durante lectura en voz alta

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe

Jornadas en homenaje a Edgarar Allan Poe
Ricarto Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafael Gómez Chi

José Ramón Enríquez

José Castillo Baeza

Colectivo Marsias

Raúl Pérez Navarrete

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura

Noche de Poesia en la Casa de la Cultura
Marco Antonio Rodríguez Murillo, Patricia Garfias y Tomás Ramos Rodríguez

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina

Mesa homenaje a Carlos Moreno Medina
Jorge Cortés Ancona, Rodrigo Ordóñez Sosa y Marco Antonio Rodríguez Murillo

De la vida cotidiana para contar...

De la vida cotidiana para contar...
Jorge Luis Canché Escamilla

La Red...

Homenaje a José Martí

Homenaje a José Martí
Ofrenda floral

Entre amigos...

Rodrigo Ordóñez, Manuel Tejada y Tomás Ramos

En los eventos...

Jornadas en torno a los 5 heroes cubanos

Rosely Quijano León