jueves, 31 de diciembre de 2009

Un día después


Por Hortencia Sánchez

Este veinticuatro de diciembre fue realmente tranquilo, de convivencia familiar y acostarse a descansar temprano, por lo que el veinticinco contaba con ánimos para salir a disfrutar de alguna película. Al entrar al Centro de Convenciones Siglo XXI me encuentro, de nueva cuenta, con la exposición de la Bienal. Tenía varias cosas que comentar pero esperaba a que fuera trasladada a otro espacio para hacerlo.

Me informan los custodios que permanecerá en este recinto hasta el veinte de enero. Unas semanas antes asistí a la inauguración de esta exposición, ya que me encantan las artes plásticas y porque considero importante, y necesario, conocer y apoyar a las diversas áreas del arte. A Manuel May Tilán, responsable del área de artes visuales, lo conozco mucho antes de que fuera funcionario del ICY. Ahora que anda en este camino no podemos vernos o convivir como solíamos hacerlo, pero cuando intercambiamos impresiones continuamos diciéndonos lo que nos afecta, nos conmueve o apasiona.

Él me ha comentado, en varias ocasiones, lo difícil que es conducir esta nave, ya que las críticas y cuestionamientos se dan a la orden del día. Lo que yo miro, siendo de un área ajena a la que él le toca dar vida, porque esa es su función, es que –es mi parecer— lo ha hecho con honestidad, dejando atrás su labor como creador porque entiende y asume que le corresponde velar por los intereses de los creadores de la plástica en Yucatán.

Ahora que se realizó la Bienal de Artes Visuales sin duda alguna habrán existido desacuerdos, no es fácil que la comunidad artística entienda por qué los primeros lugares no son para artistas de estado. Pero cuando las convocatorias son lanzadas a nivel nacional, las oportunidades para el estado son menores porque competir contra todo el país es más difícil que hacerlo a nivel local.

En esta muestra miré muchísima obra, acogida en esta ocasión en el edificio del Centro de Convenciones Siglo XXI, ya que se pretende acercar el arte a la sociedad, sin tener que asistir a un espacio muy acotado como lo es un museo o galería. Sabemos que existen ciudadanos que son adultos y en su vida nunca han entrado a un teatro o museo.

No podemos negar que el arte a través del tiempo ha sido elitista, ya que primero tienes que solventar las necesidades mínimas de vestido, comida, educación y después de esto podrás asistir a llenar el alma.

Otro de los inconvenientes es que nuestros gobernantes otorgan mayores recursos para proyectos y programas que consideran de mayor prioridad, como sería el campo, la industria, la educación y al englobar al arte en este rubro no existe equidad.

Regresando a la exposición. Sin duda es valiosa, el intento de acercarla a los ciudadanos igual, más allá de que en la inauguración temí quedarme como una escultura pegada al piso, el cual al ser barnizado no secó y la inauguración tenía que ser llevada a cabo. El crear un espacio ideal para albergar esta obra fue difícil.

Me da mucho gusto que el director de esta importante área esté realmente buscando acciones y proyectos que alberguen el trabajo de los creadores del estado, sobre todo, que sea capaz de dejar atrás por un tiempo, lo que dure su labor como funcionario, su labor de artista, de ejecutante, de pintor, en pro de crear mejores condiciones de trabajo, de creación para todos sus compañeros de oficio. Enhorabuena por sus logros.

La exposición de la bienal permanecerá hasta el 20 de enero en las instalaciones del Centro de Convenciones Siglo XXI.

ritualteatro@hotmail.com

Por esto!, 29 diciembre de 2009.

Dos de teatro



Por Jorge Cortés Ancona

Un poco a toro pasado, pero con la esperanza de que sean repuestas en el 2010, me referiré a dos obras teatrales que se pusieron en escena este fin de año, durante el Festival Anual de las Artes.

La primera es Malas palabras, de Perla Szuchmacher, dirigida por Oscar López con la actuación de Luz Elena Cortés. En este monólogo, presentado en la Casa de la Cultura del ICY, se trata el tema de la adopción, asunto que ha aparecido de manera frecuente a lo largo de la historia literaria pero que ha sido poco estudiado, e incluso, poco notado.

Un tema que creemos debería ser puesto de relieve en su condición de hecho social de múltiples aristas.

En esta puesta en escena la actriz representa con soltura el monólogo, apoyándose en muñecos de guante y una escenografía en la que sobresale un enorme libro con ilustraciones y palabras a mano. Luz Elena (a quien no recuerdo haber visto actuar antes, al menos en un papel protagónico) sabe emplear sus recursos gestuales y corporales de manera eficaz, controlada, acorde a las sensaciones y actitudes que está encarnando. Es la niña Flor que afecta a los diccionarios, es Pelos y Benítez, e incluso sus padres, es decir las varias voces que conforman su entorno familiar y emotivo.

Con sentido del humor, ternura e imaginación, esta obra breve deja una sensación agradable. Todo en ella se siente muy natural y logra, sin problemas, desatar la reflexión acerca de lo que siente un niño adoptado al saber la verdad de su condición, ocultada tanto tiempo, y acerca de su conciencia en la relación con sus padres: el niño, ante esas palabras que deben decirse y que se callan, las verdaderas malas palabras.

Fue un acierto de Oscar López haber seleccionado este texto, sobre todo por tratarse de un tema que sorprendentemente es tabú en cuanto a su expresión pública y que constituye una situación más general de lo que creemos. Con este montaje accesible por igual a niños y adultos, se cumple la finalidad de hacernos ver este hecho social en buena parte de lo que implica.

La otra obra a comentar es Autopsia a un copo de nieve, de Luis Santillán, dirigida por Francisco Solís y con las actuaciones de Alejandra Argoytia, Berenice Pérez y Desiré Salazar. El tema de esta pieza, a cargo de la compañía Teatro del Sueño y presentada en el Teatro “Daniel Ayala” del ICY, es la soledad de una niña, relegada por su madre a quien atormentan asuntos más triviales y que le presta más atención a la hermana mayor.

Toda la obra transcurre en el baño, lleno de los cosméticos, fármacos e implementos que se emplean para una obsesiva salud del cuerpo. El baño como lugar de intimidad, de privacidad máxima en la higiene física y de desahogo individual. Catalina, la madre, y Natalikova, la hija mayor, andan siempre con ropa interior, como efecto del proceso diario de transformación a través de la ropa, ya sea en su etapa inicial o al final de la jornada. Simbólicamente, vemos la enajenación a la que conduce ese culto de uno mismo, meramente corporal, cosmético, narcisista, superficial. Y las tremendas dificultades de la comunicación que de ello emanan.

Por los comentarios leídos y escuchados sé que el estreno mostró algunos titubeos, aunque la impresión general fue favorable. Pero como asistí a la segunda función, que supongo resultó más relajada, me pareció que la obra fluyó a buen ritmo, con una adecuada interpretación de las tres actrices.

Alejandra Argoytia encarnó muy bien la indiferencia y fastidio de ser una madre egoísta y ambigua en su propia autoestima; Berenice Pérez representó con soltura a la joven que hace advertencias a su madre y que manifiesta una blanda solidaridad con su hermanita, a la vez que Desiré Salazar, como Nicoleta, fue convincente en la actitud de niña rechazada y relegada por su familia, que trata de salvarse mediante una imaginación que sucumbe ante la realidad.

La escenografía, a cargo de Manuel Araiza, capta la atención de inmediato y produce un efecto acorde a la obra en cuanto a representar un espacio demasiado amplio y a la vez oprimente, plenamente representativo de todo lo que sucede en un baño, incluyendo el encerramiento evasivo y tantas veces fatídico.

Las dos obras dejan ver una dramaturgia mexicana boyante y un buen nivel teatral en Yucatán.

Por esto!, 29 de diciembre de 2009.

50 años de la Editorial Era


CIUDAD DE MÉXICO.- Uno de las figuras tutelares de las editoriales independientes mexicanas, editorial Era, cumple cincuenta años. Fundada por Vicente Rojo, José Azorín y los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, el catálogo de Era (acrónimo formado por las iniciales de los fundadores) tiene una impresionante lista de autores de los cuales destacan al menos dos premios Cervantes, Sergio Pitol y, más recientemente, José Emilio Pacheco, quien, de acuerdo a lo reportado por el diario capitalino La Jornada, tenía 21 años cuando la editorial fue creada. A sus 23, Era publicó su primer poemario, Los elementos del fuego, de 1962. Los festejos por los cincuenta años de la editorial coinciden con la entrega a Pacheco del premio Cervantes, y las consecuentes peticiones internacionales para adquirir derechos de edición y traducción de su obra. Como afirmó Neus Esperante con ocasión de la feria del libro Liber 2004, celebrada en Barcelona: “Porque una editorial está formada también por sus autores”. Vicente Rojo, por su parte, afirmó sobre el camino que ha recorrido la editorial (durante un discurso de ingreso al Colegio Nacional): “si se desea conocer los propósitos o los fines de una editorial lo mejor es revisar el catálogo, ver los autores y los títulos publicados”. (En imagen, José Emilio Pacheco)

Tomado de Diario La tempestad.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Roberto Bolaño y las grietas del espíritu



Por Rodrigo Ordóñez Sosa


Toda la semana descansó Los Detectives Salvajes, de Roberto Bolaño, en una mesa al fondo de mi cuarto. Al acercarme al libro, rememoré aquellos momentos que conservan su bálsamo contra la nostalgia, así como impulsan la necesidad de hundirnos hasta la mandíbula en la Literatura. Para los críticos, sus textos carecen de un valor real o son narraciones de una clase media ahogada en el existencialismo o la desidia de las horas. Sin embargo, nos recuerdan sus páginas que algunos proyectos son quimeras que amenazan con devorarnos.

La nostalgia es una constante a lo largo de sus páginas, donde los personajes quieren reconstruir la imagen de un tiempo perdido, de los años en que los proyectos conservaban tal fogosidad, que pareciera que con desearlos, se materializarían, por imposibles que fueran. Recuperar es el verbo que impulsa la narración, recobrar la historia de la escritora Cesárea Tinajera oculta en los dobleces del tiempo y revistas empolvadas, recuperar la imagen de Ulises Lima y Arturo Belano, recordar un movimiento literaria de vanguardia, el realismo visceral, y, sobre todo, reencontrarnos y reconciliar nuestro presente con el pasado.




Para recuperar ese pasado, el narrador arma la historia utilizando como recurso narrativo los diarios personales y las entrevistas, crónicas y testimonios de quienes conocieron a los personajes, donde no hay historias reales, sino que el lector debe descartar las opiniones de los testigos y quedarse con las que le interesen. La estructura de la novela asemeja el flujo de los recuerdos, donde el orden cronológico es alterado y las fechas de las entrevistas varían en cada capítulo.

Volver a recorrer sus páginas es acercarse a la nostalgia, a la desesperación y a revivir cada logro y fracaso con la misma intensidad. Descansó el libro en una silla por temor a revivir en mí los días en la carrera, por estar nuevamente en el impulso de la juventud y miedo de vernos reflejados en cada uno de los narradores, negándonos sin misericordia. Tal vez, como a ellos les ocurre, el tiempo escasea cada vez más, el cual dividimos entre las obligaciones laborales o familiares, borrándonos, obligándonos a editar la memoria, para olvidarnos que el arrojo con que combatíamos la desesperación de los días, ha perdido su brillo.

Leerlo es darnos cuenta de que nuestro pasado tiene muchas trampas y cada vez más olvidos, que reconstruimos nuestra historia para evitar la nostalgia, evadir la culpa que sentimos cuando recordamos la alegría de los días que se fueron. Los autores que se esconden en el polvo de los estantes contienen un fragmento del pasado, que continúa latiendo en alguna palabra o verso, que espera con paciencia para descarrilarse en nuestro cerebro, hasta chocar con la neurona exacta para incendiarnos.

Es posible que la nostalgia sea una enfermedad, o el hecho de que odie diciembre influye en mi necesidad de ver el libro con extrañeza, y a otros lectores les cause emoción, les sirva de guía para armar sus proyectos. Realmente no importa, cualquier interpretación es válida, una vez impreso el libro, los caminos que recorre son muchos, y las emociones que despierta son variadas.

Quisiera, como ellos, hablar del libro esquivando la tristeza inmanente de sus páginas, correr en zigzag para bordear nuestra desesperación por librarnos de la búsqueda de las piezas que hemos dejado atrás con el paso de los años, pero al hacerlo, perdería el deleite que me produce la novela, me perdería su capacidad de despertar sensaciones olvidadas, y el placer de apropiarnos de la narración como historia de vida. Las 600 hojas del libro aún conservan su filo, mientras que su tinta se filtra como una llovizna en los pensamientos del lector, hasta ahogarlo por completo.

Por esto!, 23 de diciembre de 2009.

Presentan antología de Carlos Pellicer


CIUDAD DE MÉXICO.- En la colección Los Imprescindibles de la editorial independiente Cal y Arena se presenta un volumen de antología dedicado al, en efecto imprescindible poeta mexicano Carlos Pellicer. El volumen, con una muestra representativa del poeta tabasqueños, estuvo a cargo de Alberto Enríquez Perea, quien afirmó para Noticias 22 lo siguiente, en torno a la importancia de leer a Pellicer hoy en día: “Carlos Pellicer es un imprescindible de las letras mexicanas porque en sus libros, en sus poemas, se puede sentir la fuerza y el magnetismo, la sensualidad y el cristiano que era, además de su intenso compromiso político con los individuos y las naciones que en su tiempo sufrían injusticias.”. Enríquez ahondó sobre el cariz político detrás de la obra de Pellicer: “Una de las facetas menos conocidas de Carlos Pellicer es su compromiso político. Cuando era joven fue líder estudiantil en Colombia y Venezuela, a donde llegó para difundir los valores de la Revolución Mexicana y la Constitución de 1917 que era de avanzada”. El libro destaca por ofrecer una fasceta distinta de Pellicer, mejor conocido por poemarios como Colores en el mar, Piedra de sacrificios u Horas de junio; el presente volumen, de próxima distribución, también ofrece prosa del autor.



Tomado de Diario La tempestad.

martes, 29 de diciembre de 2009

8 de diciembre del 1980



Por Conrado Roche Reyes

La administración de Richard Nixon había emprendido una feroz y paranoica ofensiva contra John Lennon. Se le convirtió al Presidente de los EU en una obsesión, como lo demuestran los archivos de la CIA y del FBI. Al puritano y cínico Nixon, no gustaban las declaraciones y actos políticos callejeros que Lennon promovía. Le era negada sistemáticamente su solicitud para poder vivir en Nueva York.




Es verdad que el músico apoyó públicamente al Ejército Republicano Irlandés en su lucha contra el Ejército Británico. También, por medio de triangulaciones, dio dinero a los pueblos latinoamericanos que, entonces, luchaban con las armas contra gobiernos dictatoriales. La marcha que organizó a favor de Angela Davis, profesora universitaria presa por pertenecer al Partido Comunista Norteamericano, al igual que John Sinclair, fue multitudinaria. Dio su respaldo a Stokely Carmichael en su lucha por los derechos civiles de los negros. Rotundo opositor –Lennon-- a la guerra de Vietnam, compuso la canción navideña “War Is over (If You Wanted)”.

Todo esto lo ponía en el ojo del huracán. Pero Nixon resultó un pillo al ser descubierto el escándalo de espionaje en el hotel Watergate y no tuvo más remedio que renunciar. Finalmente, John obtuvo la ansiada residencia en USA y después de un período de inactividad musical, se lanzó como en los viejos tiempos a grabar su álbum (Double Fantasy).

Muy lejos, en Hawai, la historia oficial nos dice que un fanático suyo, decepcionado y medio loco, decidió asesinarlo. Esto es, más o menos, lo que se sabe del futuro criminal, la vieja y conocida historia del asesino solitario. Pero no fue tan así de simple. Sabemos que pertenecía a YMCA y otras organizaciones religiosas, fanáticos. Durante un tiempo no se supo nada de él (¿entrenamiento?). La cuestión es que viajó a Nueva York con la intención (¿orden?) de matar a John Lennon.

Los esperó a las afueras del edificio Dakota, de donde John salió a grabar acompañado de Yoko Ono. El hombre, el cazador, se acercó a él y le pidió le autografiara un disco. Otro fan que se encontraba ahí, tomó la foto, histórica, de John firmando el disco a su futuro victimario. El músico fue a grabar. El hombre de las tinieblas esperó. Casi a medianoche, John regresó. Cuando iba a entrar al edificio escuchó que alguien le dijo: “Mr. Lennon”, mismo que no tuvo tiempo de reaccionar. El tipo, semiagachado, en la posición de disparar que emplea la policía, le disparó alcanzándolo varias balas en la espalda. Alcanzó a decir: “Me dieron” y se desplomó. El asesino, al momento de ser detenido, hizo lo que es una constante en los magnicidas: entregó su arma y dio su nombre completo: Mark David Chapman. Existen muchos indicios, puntos oscuros, que hacen sospechar que fue una maquinación: la militar manera de su posición al disparar, y sus antecedentes de fanático. ¿Por qué sabemos tan poco del crimen y el criminal, pasados ya tantos años? Una cortina de humo cubre el hecho.

El caso es que segó la vida de un genio cuando éste reanudaba su carrera.


Por esto! lunes 28 de diciembre de 2009

domingo, 27 de diciembre de 2009

“El Universo Monsreal”

Antología de cuentos y crítica varia”; Recopilación de Celia Pedrero

Por Conrado Roche Reyes


La escritora y amiga Celia Pedrero tuvo a bien obsequiarme un libro sobre la obra de Agustín Monsreal. Se trata de una antología de cuentos y crítica varia del escritor yucateco. En “El Universo Monsreal” cada cuento es un cosmos, cada personaje un mundo y todo es paradoja. Son doce cuentos, todos ellos compendio del arte del buen narrar. Ensayos y entrevistas. Imagino el trabajo de investigación realizado por Celia. Como todo lo que ella emprende, lo hace con pasión, entrega y gusto. A Monsreal, de la generación de los 50’s, le gusta un texto como “Aspiración a la lucidez”, los jóvenes parecen obedecer —¿deliberadamente?— a la premisa de añadir a lo que escriben, un poco de oscuridad. Nacido en Mérida, Yucatán en 1941, en 1970 obtuvo el Premio Nacional de Cuento del INJM. En 1978, obtuvo similar premio en San Luis Potosí.

En 1987, el premio Antonio Mediz Bolio con el libro “La banda de los enanos calvos”, premio que volvió a ganar en 1996. En 1999 fue galardonado con la Medalla Yucatán. Diez años después, el Congreso de Yucatán le otorgó la Medalla Héctor Victoria.

Sus cuentos son en ocasiones desgarradores, con grandes llagas, ventanas que dan sobre la solitaria vida de muchos de sus personajes. Muchos escriben cuentos sobre conceptos. No conmueven. Pero mi cuerpo, mi espíritu, de cuya última fibra conozco el más ínfimo estremecimiento –que pocas ocasiones se me da- al leer los textos de Monsreal, he terminado vibrando febrilmente en algunos bellos pasajes. Con un toque personalísimo –estilo.

Toque imperceptible que reanima la sangre dormida en las venas. Retrata paisajes humanos seculares, un fondo, un paisaje tan hermoso que los hombres deberían sufrir siempre a causa de su belleza.

Me gustaron los cuentos “El sueño de la sirena”, “Grande es tu salida a la guerra, pequeño tu retorno”, “Columpio suspendido”.

El escritor José Buil dice de un texto de Monsreal: “En él el tema importa aún más que el tratamiento y sin embargo nunca descuida la corrección del desarrollo. Aplica una lírica armónica que le cae perfecta a sus fantasmas, sus personajes, sus atmósferas” (Revista de la Universidad de México, 1980).

“El Premio Nacional de Cuento es una distinción que no merecen todos los que lo han recibido…Agustín Monsreal lo ganó a pulso, con un conjunto de cuentos que forman una unidad compacta” (Escaparate, 1979) escribió José Rafael Calva.

“Allí está la escritura dentro de su pecho, como una bola de calor que rebota fuerte al interior de su cabeza de yucateco…¿No andamos todos, junto a Agustín Monsreal, tanteando, a la búsqueda de la raíz de nuestro pensamiento?” (Elena Poniatowska, Punto de Partida, 1983).

“En el fondo de todos estos cuentos de Monsreal, subyace la conciencia de la imposibilidad de ser feliz y la urgente necesidad de fingir serlo”. (Santo Cohen. Excelsior, 1983).

Vienen seguido las entrevistas; Mempo Giardinelli (Voge, 1984). Martha Cantú (La Jornada, 1987). Arturo Mendoza Mociño (Cultura, 1987). Joaquín Tamayo (Novedades de Yucatán, 1998). Patricia Garma Montes de Oca (Diddy, 2002). Ensayos, “El Cuentista más extraño de su generación: Agustín Monsreal”, por Emmanuel Carballo. “Agustín Monsreal y las posibilidades del miedo” por Jesús Humberto Florencia. “Monsreal, gran cuentista”, por Edmundo Valadez.

“El Mons-realismo de Agustín”, por Orlando Ortiz. “Agustín Monsreal” o “También en el Infierno llueve sobre mojado”, por Víctor Hugo Vázquez Rentería.

Gracias Celia por proporcionarnos este trabajo que a muchos –al menos a mí— me acercó a la obra de Monsreal. Muy completa antología (dentro de lo posible) y ojalá sirva para que sea conocida en su tierra la vastísima producción de este enorme escritor yucateco. Te felicito y te doy un abrazo fraternal. Tu amigo Conrado Roche Reyes.

Por esto!, 23 de dicimbre de 2009.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Charlas de café: “Carrillo Puerto y su relación con el arte”, de Víctor Salas



Por Conrado Roche Reyes

Sí, me agrada eso de escuchar cosas interesantes. Lo gozo hasta lo más hondo de mí mismo. Anoche sentí aquella sensación extraña, esa que conmueve y emociona con el lenguaje, el fondo y la forma en todo su esplendor, producto de la discreta y amenísima disertación con que el buen amigo Víctor Salas nos abstrajo, nos sedujo. Abordó un tema que pienso no había sido expuesto antes: la relación y profundo amor que Felipe Carrillo Puerto sintió por las artes. Como advirtió Víctor, no iba a mencionar la actuación política del líder motuleño. Nos presentó a un Felipe distinto, desconocido, humano. Escuchamos casi con recogimiento los conceptos vertidos con la profunda certidumbre de los que tienen un ideal. El ideal de Felipe era el pueblo, una palabra desprestigiada, sí, pero a la que algunos soñadores han dado un sentido nuevo. Habló de la niñez de Felipe, cómo su familia era amante del arte y la cultura –algo que muchos desconocíamos--, cómo aprendió a tocar un instrumento musical formando parte de la banda que amenizaba en el parque principal, los domingos en su Motul. Por eso ya no le noté nada de extraño a sus decretos al llegar a Gobernador del Estado en favor de las artes. Salas –bailarín, maestro de danza, director de la Compañía de Ballet Clásico del Estado--, contrario a lo que se esperaba, solamente rozó dicha rama del arte y, durante su charla, todo convergía en un mismo punto.




Al imponer la escuela racionalista, activa, impulsó la música, el teatro; aquí, enfatizó Salas, en su gobierno e ideales nacionalistas enraizados, es cuando nace en realidad el teatro regional; la danza, el cine, la literatura, etc. investidas sus propuestas por la belleza de nuestro pueblo. Tierra henchida de revelaciones. Sabía que en un orden nuevo de cosas diferentes, se simplificaban muchos problemas de su tiempo.

No era comunista, si había elegido el Partido Socialista del Sureste era porque allí encontraba exactamente sus propias opiniones. No era un teórico del marxismo, es decir, un hombre prisionero de un sistema, y porque pensaba que el sufrimiento del pueblo no puede curarse individualmente, qué mejor medicina que llevarles arte. Y lo hizo. Hubo representaciones teatrales en las comunidades, fomentó la formación de orquestas y coros infantiles y juveniles (¿no suena a lo de hoy?). Se hizo rodear de grandes maestros, instructores: Rubén Darío Herrera, el maestro Talavera, Edmundo Bolio Ontiveros, etc., y así, por este medio, hacer de los hombres un animal más evolucionado. Todo, al parecer, fue nuevo para el auditorio, al menos para la mayoría que no conocíamos esta faceta tan hermosa de Felipe.

Víctor Salas nos dio a entender una cosa: ¡qué hermosa es la vida cuando se tiene fe en los demás! Las mujeres parecen mujeres de verdad; los hombres, hombres de verdad –para no tomar sino los dos polos esenciales de la perpetuación-, y no esos seres lamentables que se multiplican incesantemente, esos seres extraviados, abismados en nebulosas de sueños sin consistencia. Qué hermosa es la vida cuando tú me dices: tu mano en mi mano.

Obviamente, dicho con más delicadeza, todo lo anterior por Salas. Con más belleza. Para este servidor, ha sido la mejor charla, conferencia, o como se le quiera llamar del año. Lo único que puedo decir es: Gracias Víctor, a un emocionado hasta la médula Víctor.

El C.P. Luis Alvarado fue breve y conciso. Felicitó a Víctor, y mencionó el aspecto de la masonería que, indudablemente, influenciaron a Felipe, y comentó asimismo, aquellas revistas estudiantiles –idea del mártir—que, por desgracia, ya no se hacen como en mi época juvenil. Luis Vera habló de la figura de Felipe como renovador y también agradeció al charlista por el grato momento que nos hizo pasar. Hiram García, promotor de estas charlas de café, agradeció a la gente, en primer término, por haber llegado a 45 charlas en el año que termina, y dio el detalle de que Salas fue el primero que representó un ballet completo hace algunos ayeres.

Antes se presentó un excelente vídeo sobre Carrillo Puerto, con muchos close ups (se resalta el brillo de la mirada del mártir), incluso el de su yaciente cadáver, apoyado por una magnífica música de guitarra de fondo. Su autor es Héctor Cervantes.

El público participó como pocas veces en este tipo de eventos. Todos coincidieron en estar felices por el tema y quién y cómo lo desarrolló.
Nuevamente, gracias Víctor.

Por esto! 22 de diciembre de 2009.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cartas de amor



Gotero de letras


Por Carlos E. Bojórquez Urzaiz

Además de responder a necesidades expresivas, las cartas han jugado un papel primordial en el amor, lo que con el paso de los años hizo que fueran convirtiéndose en un ritual de la palabra escrita, o quizás en la ceremonia de noviciado que mejor serena los rasgos rudos del hombre, cuya esencia remite a lo que un filósofo calificó como “el más alto sufrimiento humano”.

Es posible que ahora resulte menos necesario escribir largo y tendido, como acostumbraban en el pasado, puesto que el teléfono y el internet, con sus mensajes brevísimos y a veces carentes de afecto, suplen el lugar que antes tuvieron los epistolarios de amor. Sin embargo, en lo particular continúo pensando que sobre un papel en blanco, o actualmente en la pantalla plana de las computadoras, las personas somos capaces de escribir palabras y frases que cara a cara no fluyen con facilidad, unas veces por carecer de habilidades para improvisar una declaración de amor, y otras por retraimiento o miedo a resultar ridículos.




Estas circunstancias las han aprovechado ciertos ideólogos de la decadencia, que, sin ninguna sutileza, están presagiando el fin del amor, como hace pocos años pronosticaron el fin de la historia, lo cual significaría nuestro rápido ingreso a un período de bestialidad inédita, por estar instalados en plena era digital y de los rayos láser. No obstante, si se miran bien las cosas, desde que el hombre comenzó a trabajar empezó a humanizarse, y ganó un peldaño cuando abrigó su desnudez y se ocultó entre los matorrales para realizar sus necesidades fisiológicas, y al fin, se acercó a su pareja impulsado por otro sentimiento que no fuera el mero propósito reproductivo. Con el paso de los siglos el amor se fue enalteciendo y, si bien el hombre por momentos ha deteriorado toda la grandeza que posee, igualmente ha sabido elevarlo a cimas ejemplares.

Como resumen de esa hermosa dignidad humana, en sus cartas de amor, los hombres y mujeres más destacados de la historia, sin desligarse de su obra y acción fundamentales, han sabido amar, amar con una fuerza que aún conmueve cuando repasamos la pasión consumada en los párrafos de una epístola.

Nelson Mandela, por ejemplo, el prócer sudafricano que luchó sin tregua contra el apartheid, cuando era todavía un prisionero de conciencia en la cárcel de Robben Island, escribió una carta a su entonces esposa Winnie, con los siguientes párrafos:

“… cuando apenas habías salido de los salones de visitas, yo pensaba en ti mientras caminaba de regreso a mi celda. Me decía, allá vas como un pájaro de regreso a los árboles…”

El amor de Mandela y Winnie alcanzó momentos culminantes, que sin duda resultaron de su lucha atormentada contra la discriminación, mas aquel romance fuerte, aquel abrazo que coronara años de entrega mutua, pronto entró en su fase terminal con el distanciamiento que entre ellos sobrevino. Sus cartas de amor, sin embargo, sobrevivieron todas las tempestades y quedaron como testimonio de la devoción y la libertad que un día los unió en la extensión de los sacrificios mutuos. ¿Ha escrito usted alguna carta de amor? Si no lo ha hecho, apresúrese a escribirla, pues éstas suelen perdurar más que los besos y las caricias.

Por esto!, 19 de diciembre de 2009.

lunes, 21 de diciembre de 2009

En un portal de Belén, rom po pom pom



Por Conrado Roche Reyes

Hace más de 2,000 años nació en un establo, un verdadero establo, no el alegre pórtico ligero que los pintores cristianos han edificado al Hijo de David, como avergonzados de que su Dios hubiese nacido en la miseria y la suciedad. Y no es tampoco el pesebre de yeso que la fantasía ha ideado en los tiempos modernos: el pesebre limpio y amable, gracioso de color, con todo lindo y bien dispuesto, el borriquillo estático y el compungido buey y los ángeles sobre el techo y los muñequitos de los reyes con sus mantos y los pastores con sus ponchos de rodillas a los dos lados del zaguán.

Este puede ser un sueño de los novicios, un juguete de los niños. Pero no es verdad, el establo donde nació Jesús. Un establo real, es la casa de los animales, la prisión de los animales que trabajan para el hombre. El pobre establo de los países antiguos, de los países pobres, del país de Jesús, no es la cabaña que ponemos los días previos a la Navidad nosotros hoy día. El establo no es más que cuatro paredes rústicas; un empedrado sucio, un techo de tablas. El verdadero establo es oscuro, descuidado, maloliente, con estiércol y animales.




Este es el verdadero establo donde nació Jesús. El lugar más sucio del mundo fue la primera habitación del Hijo del Hombre, aquel que debía ser devorado por las bestias que se llaman hombres, tuvo como primera cuna el pesebre donde los animales rumian. No nació en un establo por casualidad. ¿No es el mundo un inmenso establo donde los hombres engullen y estercolizan? ¿No cambian las cosas más bellas, más puras en excrementos? Luego se tumban sobre los montones de estiércol, y llaman a eso “gozar de la vida”.

Sobre la tierra, porqueriza precaria donde todos los afeites y perfumes no pueden ocultar el estiércol, apareció una noche Jesús, dado a luz por una Virgen, armado solamente de su inocencia.

Los primeros que adoraban a Jesús fueron animales y no hombres.
Entre los hombres buscaba a los sencillos; entre los sencillos, a los niños; más sencillos que los niños, más mansos, le acogieron los animales domésticos. Aunque humildes, aunque siervos de seres más débiles y feroces que ellos, el asno y el buey habían visto a multitudes arrodillarse ante ellos. Reyes y pueblos se habían inclinado hasta entonces ante los bueyes y asnos. Eran los reyes de la tierra, los pueblos que preferían la materia los adoraron. Pero Jesús no nacía para reinar sobre la tierra ni para amar la materia. Con él acabará la adoración de la bestia. Los brutos de Jerusalén lo matarán; pero en tanto, los de Belén lo calientan con su aliento. Cuando Jesús llegue, para la última pascua, a la ciudad de la muerte, cabalgará en un asno, ha venido a salvar a todos los hombres, aunque todos los mulos de Jerusalén rebuznen contra él.

Después de las bestias, los guardianes de las bestias. Los pastores viven casi siempre solitarios y distantes. No saben nada del mundo lejano y de las fiestas. Cualquier suceso que pase cerca de ellos por pequeño que sea, los conmueve. Vigilaban los rebaños en la larga noche cuando les estremeciendo la luz y las palabras del ángel.

Y apenas vieron, en la escasa luz del establo, una mujer joven y bella, que contemplaba en silencio a su hijito, y vieron al Niño con los ojos abiertos en aquel instante, aquellas carnes rosadas y delicadas, aquella boca que no había comido aún, su corazón se enterneció. Un nacimiento, un nacimiento de un hombre, un alma que viene a sufrir con las otras almas, es siempre un milagro tan doloroso, que enternece aún a los sencillos que no lo comprenden. Y aquel nacido no era para aquellos que habían sido avisado un desconocido, un niño como todos los demás, sino Aquel que desde hacía mil años era esperado por su pueblo doliente.

Los pastores ofrecieron lo poco que tenían, lo poco que, sin embargo, es mucho si se da con amor: leche, queso, lana. Aún hoy, en nuestros pueblos remotos, donde están muriendo los últimos vestigios de la hospitalidad, la hermandad, apenas da a luz una mujer, acuden las hermanas, las mujeres, las hijas de los campesinos y pastores. Y ninguno con las manos vacías. Huevos, todavía calientes, leche recién ordeñada, una gallina para hacer el caldo a la parturienta. Un nuevo ser ha aparecido en el mundo y ha comenzado su llanto: los vecinos, como para consolarse, llevan a la madre sus regalos.

Los pastores de Belén eran pobres, no eran soberbios. Un pobre había nacido entre ellos, y le miraban con amor. Sabían que aquel niño nacido de pobres en la pobreza, había de ser el rescatador de los humildes, de aquellos hombres de “buena voluntad” sobre los cuales el ángel había invocado la paz.

Feliz Navidad a todos.

Por esto! 19 de diciembre de 2009.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Se presenta La ciudad imaginada de Chimal


CIUDAD DE MÉXICO.- De acuerdo a lo anunciado a través de su sitio electrónico, lashistorias.com.mx, el escritor Alberto Chimal presentará más tarde el día de hoy, a partir de las 19:00 horas, su libro más reciente, La ciudad imaginada, publicado a través de la editorial independiente Libros Magenta. La presentación contará con la presencia de Erika Mergruen y Fernando de León. Gabriel Bernal Granados, editor de Libros Magenta, moderará la mesa. La ciudad imaginada, una colección relatos, es parte de la colección “Narradores de la ciudad”. La presentación es de entrada libre. Chimal, desde 2005, ha conseguido mantener un balance entre la publicación y edición en línea con su producción literaria; Las historias, como explica Chimal, en el sitio “ofrece reseñas de libros, cuentos, comentarios diversos sobre literatura y temas afines y cada mes un concurso de minificciones”. Además, desde el pasado 2008, el sitio se ha actualizado con información y textos de Chimal, incluyendo datos sobre su obra, una bibliografía y una muestra de textos. A principios de este mismo año se publicó la primera novela del autor, mejor conocido por su trabajo como cuentista, titulada Los esclavos, a través de la editorial oaxaqueña Almadía.

Tomado de Diario La tempestad.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Invisible de Paul Auster

CIUDAD DE MÉXICO.- Se lanzó la traducción al español de la novela más reciente de Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 1947) Invisible, a través de la editorial española Anagrama, misma que este año festeja cuarenta años. Auster vuelve con esta novela a los escenarios que marcaron su juventud, como la Universidad de Columbia en Nueva York o París. En entrevista con el diario madrileño El País, el autor habló sobre cómo su esposa, la también escritora Siri Husvedt, reconoció elementos de su relación en el libro, originalmente escrito en 2008: “"Llevamos casados 30 años y hemos construido una amistad muy íntima, un vínculo emocional, intelectual y físico muy fuerte. Creo que tiene razón, de alguna manera eso estaba ahí cuando escribí", afirmó Auster. "Me gusta escribir sobre cosas que conozco y que me han rondado la cabeza durante años. Intentas contar la verdad de tu personaje y del mundo tal y como lo conoces, pero al final el arte es un juego y por eso es divertido, aunque hay que tomárselo muy en serio", añadió. Auster ha terminado un nuevo libro que será publicado el próximo año.

Tomado de Diario la tempestad.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Lo relevante de la FIL


Por Jorge Cortés Ancona

Algo a destacar especialmente de la recién concluida Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) fue el Encuentro de Promotores de Lectura que este año tuvo como tema eje Literatura y Calidad de Vida. Es de agradecerse la cantidad de información aportada acerca de varios proyectos de fomento a la lectura realizados en condiciones verdaderamente críticas.

Uno de ellos es el que realiza Renad Qubbaj, directora del Instituto Tamer para la Educación de la Comunidad, en Palestina, para que los niños de su patria, impedidos de ir a la escuela a causa de la guerra y que sufren por parte del gobierno israelí un infame bloqueo para recibir libros, puedan acceder a la lectura. Fue conmovedor conocer el modo en que proceden los niños palestinos, cómo ellos mismos escriben sus historias de vida, que luego son ilustradas por otros niños, y que en conjunto se dan a conocer a los demás. Todo este trabajo de promoción es heroico, aun cuando cuente con el apoyo del Instituto Tamer, que es una fundación suiza. El aplauso que el público tributó a la conferencista fue entusiasta y prolongado, Igualmente amplias fueron las intervenciones verbales en cuanto a manifestar su solidaridad hacia Qubbaj y el pueblo palestino.

En ese encuentro escuchamos otros proyectos imaginativos como el de la carreta literaria del colombiano Martín Murillo, un extrovertido promotor popular de la lectura, que anda por las calles de Cartagena pregonando libros para la lectura. Asimismo, saber de las bibliomulas de Venezuela, que se desplazan por lugares inaccesibles de la geografía de ese país llevando libros en sus alforjas.

Mucha expectación y simpatía causó también el tuareg maliano Moussa Ag Assarid, vestido a la usanza de su pueblo y contando su experiencia vital en la lectura, con agudas comparaciones entre su condición originaria dentro de una sociedad nómada del desierto y el mundo occidental. Increíble pensar en esa experiencia extrema de lectura, que nos alertaba, a la vez, acerca de lo que parece el inminente fin de esos ancestrales pueblos del norte de África.

También se habló acerca de programas de lectura dirigidos a sectores tan vulnerables como lo son los niños con cáncer (a cargo de Rebeca Cerda), los sordomudos, mujeres pobres de Ciudad Juárez, indígenas del norte argentino, etc. Toda una serie de proyectos ejemplares, desarrollados con eficiencia y procurando abatir hasta donde se pueda las condiciones de marginación en que viven tantas personas y grupos sociales. Además, se dio a conocer un estudio cuantitativo de la favorable incidencia de la lectura en el campo laboral y en la labor comunitaria de los norteamericanos.

Lejos de la feria de vanidades en que de modo inevitable caen eventos de esta magnitud como la FIL, con políticos, escritores-vedetes, actores televisivos, seudoperiodistas y advenedizos autores de libros insustanciales, el mencionado encuentro fue una fuente de motivación para que en muchos lugares de México puedan desarrollarse proyectos con verdadero impacto social, procurando un mejoramiento de las inciertas condiciones por las que atraviesa nuestro país.

Es de agradecerse a las instituciones que hicieron posible este encuentro, y que fueron el Conaculta, la Secretaría de Cultura de Jalisco, la Universidad de Guadalajara, IBBY México y el Banco del Libro de Venezuela. Es muy probable que en el transcurso del año que viene nos sea posible en Mérida acceder a estas conferencias magistrales y mesas redondas mediante el sistema de educación a distancia.


Por esto!, 9 de diciembre de 2009.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Homenaje a sir Arthur Conan Doyle




Miércoles 9 de diciembre

Mesa Panel sobre la obra de Arthur Conan Doyle

Participan: Jorge Cortés, Ricardo E. Tatto y Miguel Angel Civeira

Modera Rafael Gomez Chi

Teatro Mérida

20:00 horas


Jueves 10 de diciembre

Proyección de Película "El Sabueso de Baskerville"

Reino Unido 1959 del director Terence Fisher

Con la actuación de Peter Cushing, Andre Morell y Cristopher Lee.

Comenta Miguel Angel Civeira

20:00 horas

sábado, 5 de diciembre de 2009

Mentes crimanales

Diciembre de 2009


Martes 8

Ciclo “Mentes criminales”: La célula (Alemania-Estados Unidos, 2000) de Tarsem Singh con Jennifer López, Vincent D'Onofrio y Vince Vaughn.

Distinciones: Un premio por mejor fotografía concedido por la Sociedad de Críticos de Cine de Phoenix, Arizona, así como otros 3 galardones internacionales.

Catharine Deane (Jennifer López) es una psicoterapeuta que utiliza un procedimiento experimental que le permite ingresar a la mente de sus pacientes. Cuando un asesino en serie es capturado, Deane tendrá que enfrentarse al torcido mundo del criminal para salvar a la última de sus víctimas, prisionera en una compleja trampa de agua.




Excelente filme que destaca por su aspecto visual y su impactante guión.

Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera y Raúl H. Pérez Navarrete.

Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas / Evento gratuito.



Martes 15




Ciclo “Mentes criminales”: Saw: juego macabro (Estados Unidos, 2004) de James Wan con Cary Elwes, Danny Glover y Leigh Whannell.

Dos hombres, Adam (Leigh Whannell) y el Dr. Lawrence Gordon (Cary Elwes), despiertan encadenados en una habitación en la que también yace el cadáver de un hombre desconocido. Ninguno sabe por qué se encuentran prisioneros, pero las instrucciones en una grabadora le ordenan al Dr. Gordon matar a Adam en menos de 8 horas; de no hacerlo, ambos morirán.

Inteligente cinta que mezcla el terror psicológico y el suspenso.

Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera y Raúl H. Pérez Navarrete.

Centro Cultural José Martí / Sólo adultos / 20:00 horas / Evento gratuito.

viernes, 4 de diciembre de 2009

In memoriam, Raúl Rodríguez Cetina


Carta a El desconocido
(1953-2009)


Por Ricardo E. Tatto

Querido Raúl, me dio gusto mucho recibir noticias tuyas después de tanto tiempo sin escribirnos. Tu correo electrónico de hace unas semanas, del 12 de noviembre para ser exactos, me emocionó gratamente al descubrir que tú eras el remitente. Desde el DeFectuoso pude percibir tu alegría al compartirme la publicación del último de tus libros, El pasado me condena, coeditado por el Ayuntamiento de Mérida y Plaza y Valdés.

Aprovecho para agradecerte tu generoso gesto al dejarme un ejemplar en dichas oficinas, espero con ansias poder leerlo, ya que no me cabe la menor duda de que, una vez más, a través de tus letras, de tus palabras, habrás encontrado la manera de rasgarte la piel de nuevo para dejar al descubierto las vísceras más íntimas de tu literatura que, al fin y al cabo, no fue otra más que tu vida, ya que ambas se confundieron y amalgamaron indivisiblemente a lo largo de todos estos años.




Y vaya que han sido ya bastantes años, Raúl. Conservo con gran cariño la primera edición de tu primera novela, El desconocido, que amablemente me autografiaste en el Olimpo cuando nos vimos. La narración está fechada casualmente también en noviembre, pero de hace 32 años, en 1977, cuando Duncan Editores tuvo a bien publicar las peripecias de un niño, de un púber adolescente, que en las callejuelas meridanas tuvo que prostituirse para salir adelante y dejar atrás su inocencia ultrajada y manchada de sangre.

Ese desconocido, que finalmente logró emigrar, no era otro que tú mismo, Raúl, que más de 30 años después me confesaste esa y otras anécdotas oscuras durante la entrevista que te hice en el hotel El Castellano, y que más tarde durante el 2008, fuera publicada por la revista contracultural Generación en su número dedicado a la muy doble e inmoral ciudad de Mérida.

Pero eso siempre lo supiste, Raúl. Me contaste cuando creciste aquí, las pájaras en la Plaza Grande flirteaban con la mirada tan sólo para agenciarse negocios carnales de ocasión… ¿lo recuerdas? Me dijiste cómo esta ciudad con sabor a pueblo, donde no pasa nada y a la vez pasa de todo, cobijó a un niño con el sexo desgarrado y la psique no menos destrozada, que eventualmente habría de convertirse en un escritor directo, provocador y transgresor de la literatura de género hasta entonces conocida. Tu correo de hace unos días finalizó con un cierto dejo esperanzador: “Espero poder ir en diciembre a pasar las navidades, todo dependerá de la lana. Cuando puedas, envíame tu teléfono y dirección. Un abrazo de tu cuate”.

En verdad esperaba verte, camarada. Pero coño, Raúl, te encontraron muerto el 25 de noviembre en tu departamento de la colonia Moctezuma. Un infarto múltiple al miocardio explotó en tu corazón, dejándote solo, solo e inerte por varios días hasta que te descubrieron la policía y tus vecinos alarmados por el hedor. Al final, te inventaste un desenlace digno de un escritor. El círculo quedó completo, la novela de tu vida terminó. El personaje de tu libro murió como lo que fue: El desconocido.

P.D. Ojalá te traigan a Mérida, Raúl. Si vienes, espero que nos encontremos una última vez.

Un abrazo de tu cuate, Ricardo.


Por esto!, jueves 3 de diciembre de 2009.

JALAL, Revista Cultural Bilingüe del municipio de Halachó, nueva etapa

Por Jorge Luis Canché Escamilla

Tanto ofrece nuestra cultura Maya al país y al mundo, que resulta un orgullo que nos encontremos en este espacio geográfico que ocupa la Península de Yucatán. En la actualidad, resulta preocupante que las nuevas generaciones poco sepan de ella, como preocupa el hecho, que poco se interesen por su historia y contribución al desarrollo de la humanidad, como bien lo han señalado en su momento diversos especialistas y estudiosos de ella. A poco no les resulta lamentable que los nombres mayas que llevan los municipios y localidades en la actualidad, no puedan ser pronunciadas con propiedad por muchos de los jóvenes de ahora. Pareciera que es la primera vez que tienen un encuentro con dichos nombres, este comentario proviene de la dificultad para pronunciarlos en forma correcta. Mayor aún es, la preocupación ante la información dada a conocer hace algunos días, en el sentido que de continuar con está tendencia, en dos generaciones más, la lengua Maya corre el riego de desaparecer como tal. Por eso resulta significativo el esfuerzo que realizan diversas instituciones y organizaciones para preservar su existencia, conocimiento y razón de ser de la cultura en ciernes; así como el habla de su lengua. Plausible también es el hecho de que en diversas comunidades y municipios, se tengan a personas que con verdadera devoción y compromiso con su tiempo, realicen diversas acciones y actividades para mantener e impulsar su estudio y conocimiento.

Entre estos últimos se encuentran los jóvenes maestros rurales halachoénses Miguel Ángel Kú Mis y Vicente Canché Moo, quienes han venido desde tiempo atrás -2008- editando JALAL (Carrizo), Revista Cultural Bilingüe (maya-español). En su primera etapa editaron cuatro números, contando para ello, con el apoyo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). En estos números fueron dados a conocer la historia de Halachó, costumbres que aún se mantienen en el municipio y sus alrededores, actividades que realizan los pobladores y las comisarías, entrevistas a personajes de la comunidad en relación a su quehacer diario, notas técnicas de halachoenses distinguidos, juegos e historias de niños entre otras secciones. La gran aceptación que ha tenido la revista entre los ciudadanos del municipio de Halachó y sus comunidades (Cepeda, Cuchholoch, Kankabchén, San Mateo, Santa María Acú, Sihó y Dzidzibachi) han motivado a Miguel Ángel y a Vicente a continuar buscando apoyos para continuar con su loable proyecto; razón por la cual, sometieron a un concurso dicho proyecto, logrando tener un dictamen favorable de la CDI para editar cinco números más de la revista JALAL. Todo ello debido, sin dudad, a que la revista además de cumplir el servicio de ser un órgano de divulgación, se ha constituido también, en un recurso educativo para la enseñanza y aprendizaje de la cultura maya y su lengua. El proyecto presentado ahora en está segunda etapa resulta un tanto más ambicioso que el de su origen, ya que pretende abordar en está nueva fase el quehacer del Camino Real dentro de la cultura maya, espacio que va desde Umán, Yucatán hasta Castamay, Campeche. Para cumplir con este propósito emitieron una convocatoria para contar con diversos trabajos que tengan que ver con la cultura Maya, así como invitación expresa a escritores que destacan en la vida literaria y cultural en genera. La respuesta no se hizo esperar, de ahí los nombres de: Mario H. Aranda (nacido en Hopelchén, Campeche), Carlos Chablé Mendoza (nació en Mérida), Náser Badí Xacur Baeza (nació en la Hacienda de San Antonio Xnuc de Tekax), Ana Patricia Martínez Huchín (nació en Tízimin), Fidencio Briceño Chel, Feliciano Sanchéz Chan (nació en Xaya, Tekax), Eunice Uc González, Socorro Loeza Flores (nació en Tecoh,) y Melina Sierra Gómez nacida en Izamal. Quienes desde su quehacer en la academia, investigación y la cultura del mundo de los Mayas colaboran en la revista JALAL, apoyando de está manera, el trabajo que vienen realizando con gran entusiasmo, compromiso y seriedad Miguel Ángel Kú Mis y Vicente Canché Moo.


Dar a conocer tan significativo acontecimiento el día de ayer a la comunidad yucateca –la presentación del # 5 de la Revista Cultural Bilingüe (maya – español) JALAL- y ser invitado en su presentación como comentarista, constituyó para el de la letra: un privilegio. Distinción que agradezco, más aún, por ser parte de este proyecto al cual me sume desde sus inicios a invitación expresa de Miguel y Vicente. Haber organizado la presentación en el marco del Otoño Cultural 2009 por parte del Gobierno del Estado a través del Instituto de Cultura de Yucatán (ICY), además de ser un gran acierto, es valorar y reconocer el trabajo que Miguel Ángel y Vicente realizan en su espacio por la cultura Maya, como lo es también, significar el compromiso que han asumido en este su quehacer generacional.

Vayan pues nuestras felicitaciones a ambos promotores y defensores de la cultura en referencia, por la recién presentación del número cinco de la Revista JALAL del municipio de Halachó, deseándoles desde luego una vida más prolongada a su proyecto, con la seguridad que en el camino encontrarán apoyos necesarios para hacerla más duradera. Ese es mi mejor deseo. Bien por ellos, ¿no cree?

Mérida Yuc. Méx. A 1 de diciembre de 2009

jueves, 3 de diciembre de 2009

John Lennon en sus propias palabras



Por Conrado Roche Reyes

VI (penúltimo)

“El bueno de Ringo. Brian Epstein había conseguido el sueño de todo grupo: grabar un disco. Ya nos habíamos deshecho del baterista Pete Best, el que estuvo con nosotros en los duros días de Hamburgo. Lo hicimos porque fue la única condición que nos impuso la compañía y fue doloroso.

Richard Starkey “Ringo” no tuvo una vida muy afortunada. Perdió a su padre a los cuatro años. Sin embargo no lo digo solamente por eso. A los seis años fue operado de apendicitis y por complicaciones posteriores pasó un año en el hospital. Trabajó en una tienda de artículos deportivos, junto a su madre. A los 14, lo afectó una pleuresía que lo mantuvo otra vez en el hospital, esta vez por dos años. A los 17 comenzó a darle a la batería, lo que combinaba con su trabajo. No sé, puede ser que el haber pasado tantos años entre médicos y enfermeras, es decir solo, lo convirtió en un hombre bueno, tolerante, el amigo global. Lo cierto es que Ringo caía bien. Coincidimos con él en Hamburgo, donde tocaba con el grupo “Rory Storm and the Hurricans”. Allí, en ocasiones, se nos unía durante nuestras correrías por bares y prostíbulos. Embonaba con nosotros, incluso tocó una o dos veces con nosotros. Cuando lo invitamos a unírsenos, no lo pensó dos veces, simplemente dijo “OK” y abandonó a Rory Storm. Claro que influyó el que íbamos a grabar un disco. Su simpatía era un elemento más en la idea que teníamos del grupo.

Pese a su frágil salud y condición física, hasta hoy no me explico cómo le hacía, de dónde le salía ese vigor para pegarle tan fuerte a los tambores y era el tipo más endiabladamente rítmico que he conocido. Además, estaba tan loco como nosotros. Para entonces, creo que no pensábamos en las listas de éxitos ni en aquella gran tiranía que es la fama. Grabar era nada más ser escuchados por la radio y te abría muchas puertas para hacer lo que más nos gustaba: tocar rock and roll.

Ringo, el bueno de Ringo, era lo último que nos faltaba para llegar a ser lo que fuimos”.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Mesa panel: “Mariano Azuela y Juan Rulfo: Novelistas de la Revolución Mexicana”

Por Conrado Roche Reyes

En el marco de la conmemoración del centenario de la Revolución Mexicana, en el salón del Consejo Universitario se efectuó una mesa panel, como dice el título de esta nota, coordinada por la escritora Lourdes Cabrera, quien a su vez actuó como moderadora. Seis estudiantes de la UADY expusieron sendos trabajos sobre la obra de dos de los más grandes novelistas del país: Mariano Azuela y Juan Rulfo.

La charla constó de dos rondas de conferencistas, seis en total, Alma Concepción Ayala, Raúl Humberto Lara Quevedo, Candy Aracely Arjona Gómez, en la primera parte; y Rodrigo Yuany Chacón Torres, Sandra Ramírez Pruneda y Yeimi Maricela Pool Bacab, en la segunda.

Todos ellos muy acertados en sus respectivas intervenciones, resaltando la convergencia y homogeneidad de los conceptos vertidos por cada uno de ellos.
Coincidieron en que ambos escritores son feroces y contumaces críticos del estado de cosas reinantes en el México post-revolucionario.

Así, Córdoba señaló el hambre, la soledad y el yermo en los personajes y en torno de la honra los hambrientos y los saciados. Expresó asimismo la influencia de Emilio Rabasa y Martín Luis Guzmán como paradigmas de la novela de la Revolución Mexicana.

La memoria, el manejo de la ironía, los paisajes grises y opresivos fueron la constante en la intervención de Lara. Mencionó el cuento “¿No oyes ladrar a los perros?”. Enfatizó que los lazos de sangre son como marcador familiar en los cuentos de Rulfo. Araceli Arjona centró su charla en “Pedro Páramo”. Habló, como es habitual, de la naturaleza fantasmal de dicha obra, aunque le dio muchísimo trabajo pronunciar una palabra al referirse a “relaciones… sexuales”.

Aquí todos hablan en murmullos, son hijos de Pedro Páramo en Comalá, pero el personaje central sólo reconoce a uno, Miguel. “Los de abajo”, la fenomenal obra de Azuela, fue analizada por Rodrigo Chacón. Aquí por primera ocasión es mencionado el marxismo como parte de la construcción de la obra. La define como pintura en movimiento. Estructural, evita las narraciones y descripciones dando preeminencia al lenguaje de los personajes. Remató diciendo que el género no alcanza a retratar de manera textual a la Revolución Mexicana

Yulmi Pool, cuyas palabras titulares expresaron una crítica social de los resultados de la Revolución Mexicana en “El llano en llamas”, hace una velada justificación a la guerra conocida como cristera o cristiana. Y pone como ejemplo un cuento en que dos mártires cristeros son perseguidos por los soldados de la radical revolución de aquel momento. Finalmente son atrapados y ahorcados.

También remarca la desigualdad, pobreza, caciquismo, emigración, susurros, llantos miseria y una excelente línea conductora narrativa del autor con sus lectores.
Como sus compañeros de panel, señala que abundan también los seres solitarios y las sombras ambulantes sobre el campo arrasado mexicano.

Finalmente, Sandra Ramírez, en el tema del “Porqué nos tocó vivir en el llano, voces y viñetas de animales del llano rulfiano”, nos deleitó con hermosas viñetas de la obra rulfiana en diapositivas, apoyando en ellas su bien redondeada disertación.
Rodó muy bien. Sólo una recomendación: fueron tantos los expositores que se nos hizo eterno el acto --sin dejar de ser interesante--, y en su afán de aligerar un tanto el tiempo, leyeron demasiado aprisa perdiéndose o no entendiéndose lo que estaban diciendo.

Y una súplica al joven Lara Quevedo: por favor no pronuncies LA “PRIMER” VEZ.
Es LA, femenino, es decir, LA PRIMERA vez. Por lo demás, felicitamos los jóvenes estudiantes por interesarse y atreverse a abordar un tema tan espinoso. Esto último, de los buenos oficios de su maestra Margaret Shrimpton, presente en el acto.

martes, 1 de diciembre de 2009

Poesía en atril | Karla Marrufo y Nadia Escalante




John Lennon en sus propias palabras



Por Conrado Roche Reyes


“Brian Epstein no era precisamente un vendedor de discos. Más bien lo he visto siempre como un hombre de negocios, un promotor, capaz de convertir todo tipo de sueños en realidad y, encima, hacerse rico con ellos. Tenía muy pocos años más que yo, puesto que había nacido en 1934, en el mismo Liverpool. Estuvo tentado a ser diseñador de modas, pero al final le ganó la música y montó una sección de discos en el pequeño almacén familiar llamado NEMS. La tienda vendía muebles y cosas así, pero él se empeñó en la venta de discos, ya que podía ser un buen negocio y acabaron dejándole. Para la familia quizás ya fuese por entonces un caso imposible. Creo que a los diez años lo expulsaron del Liverpool College y pasó por media docena más de escuelas. Su estado de salud nunca fue bueno. En el ejército lo licenciaron por este motivo-en realidad se trataba de escándalos homosexuales- y a los 21 años estaba tratando de estudiar arte dramático. Perdió el tiempo y también lo dejó. Aún no sabía que lo suyo era la perspicacia en los negocios, dirigir las vidas de los demás.

El día que el tal Raymond Jones entró a pedir “un disco de los Beatles llamado My Bonnie”, pese a lo que diga la leyenda, no fue en el mismo día en el que Brian salió a buscarnos. El 28 de octubre de 1961, era sábado. El día 30, lunes, otras dos chicas pidieron el mismo disco. Entonces sí quiso saber quiénes éramos. Si dos clientes pedían un disco que no existía, ¿Cuántos lo pedirían en el momento de existir?. Algunas difusoras habían programado MY BONNIE por ser nosotros el grupo de acompañamiento de Tony Sheridan. Eso era todo. Era una grabación alemana.




Brian Epstein nos encontró en lo que ya era nuestra casa, The Cavern. Presenció una de nuestras actuaciones y creo que le fascinamos. Esa es la palabra. Creyó en nosotros desde el primer momento y comprendió el potencial del grupo. No en vano ha sido llamado por la historia “EL QUINTO Beatle”.

“Frente a la indiferencia general (no por parte del público sino de la INDUSTRIA), el sí apostó por nosotros. Al terminar aquella actuación nos dijo que quería hablar con nosotros y nos pidió que le dejáramos ser nuestro manager. Nos ofreció sus desvelos, trabajar como un león, buscarnos una compañía discográfica y llevarnos al éxito. A cambio nos pidió únicamente dos cosas: que le hiciéramos caso en todo y el 25 por ciento de los beneficios por actuar como manager. Pero para nosotros lo esencial fue ver su entusiasmo”. Recuerdo que pensé: “Cree en nosotros, por lo tanto hará lo que dice, con toda su capacidad”. “ALLÍ MISMO NOS MIRAMOS LOS CUATRO Y LE DIMOS LA MANO”.

“Con el tiempo Brian Epstein llegaría a ser el más importante manager de la música pop en Inglaterra. La NEMS acabó siendo una agencia de contratación y los mejores grupos de Liverpool fueron a parar a ella. Además de nuestros asuntos, llevó los de Cilla Black, Gerry & the pacemakers, y Billy J. Kramer & the Dakotas entre otros grandes. Cuando murió en 1967 debido a una sobredosis de píldoras, dejó una gran fortuna a su único pariente, su madre, Queenie, pero ante todo le dejó un montón de propiedades, porque Brian invertía siempre lo que ganaba. Llegó a ser el dueño de teatros y clubs, revistas musicales, y hasta representaba a un torero ingles llamado Henry Higgins. Todo ello en cinco años. Dejó una autobiografía, “A cellar of noise”. Le quise como al hermano mayor que nunca tuve”.


lunes, 30 de noviembre de 2009

Presentación de la Revista Bilingüe JALAL


El Instituto de Cultura de Yucatán

a través de

Patrimonio Cultural y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas,

invita

a la presentación del número 5 de la revista bilingüe JALAL.

Sala de Arte del Teatro Mérida, a las 20: hrs.,
martes 1º de diciembre del 2009.

Modera: Vicente Canché Móo

Presentan: Jorge Luis Canché Escamilla
Miguel May May

John Lennon en sus propias palabras


Por Conrado Roche Reyes

“Me gustó George Harrison en cuanto le vi. Tenía quince años, pero miraba de frente y no se sintió especialmente cohibido por tener que pasar un examen. Le dije que tocara una canción y lo hizo, sin más. Vi que sabía lo suficiente, incluso más que yo, para ser el guitarra solista. Cuando George terminó de tocar volvió a mirarme y yo le dije tan solo: Bien, te quedas”.

Eso fue todo. Ya era uno de los nuestros.




El primer concierto en el que intervino George como guitarrista lo dimos en 1958, un mes y medio después de la muerte de mi madre. En este tiempo estuvimos ensayando, aunque yo me sentía especialmente deprimido. Me mantenía en pie la rabia con que lo hacía todo. Esa rabia no me hacía ser muy simpático, pero no tenía otra cosa tras la cual ocultarme. Puesto que ya no estudiaba en la Quarrybank Grammar School, decidí cambiar el nombre del grupo y olvidarme de lo de The quarrymen. Finalmente opté por el diminutivo por el cual me llamaban, Johnny, y busque un nombre que sonara bien al grupo. El primero que me gusto fue The Moondogs, aunque no sería el único ni el definitivo. Como Johnny and the Moondogs nos movimos bastante. Un tal Nigel Whaley nos hacía de manager y nos buscaba actuaciones siempre en lugares de los alrededores. El 16 de enero de 1957 se había inaugurado en Liverpool un club llamado The Cavern, que era ya el sitio más privilegiado para tocar. No era más que un pequeño antro, una “caverna”, como rezaba su nombre, pero sintetizaba algo así como la máxima ansiedad para los nuevos grupos. Era la Meca de Liverpool, un primer paso para que te vieran.

Con George Harrison en la guitarra, el grupo comenzó a sonar realmente bien. Paul era bueno en el bajo y mantenía bien el ritmo, y yo quedaba libre para cantar sin dejar por ello de tocar una guitarra. La mayoría de grupos llevaban entonces dos guitarras, una para el ritmo y otra para las partes solistas. Seguíamos cambiando bateristas. Los últimos fueron un tal Johnny Hutch y otro llamado Tommy Moore. Durante la parte final de 1958 y casi todo 1959 alternamos lo de Johnny and the Moondogs con otros nombres tales como Long John and the silver Beatles, Silver Beatles y si hacía falta para alguna actuación, no dudábamos en recuperar el primero, The Quarrymen. A veces actuábamos Paul y yo formando dúo, y nos hacíamos llamar Nurk Twins”.


Por esto!, 14 de noviembre de 2009.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Revista Archipiélago


Plática con Joaquín Bestard


La Facultad de Ciencias Antropológicas, por medio de La Licenciatura en Literatura Latinoamericana invita a participar este martes 1° de diciembre, a las 12.00 del día en la conversación: "Maximito en Bestardillas; conversando con Joaquín Bestard", para platicar en una charla informal y con un público dispuesto que podrá escuchar al autor y preguntarle al personaje /autor –el Maximito Koyoc, de la novela 101 años Koyoc –personaje que persigue al autor y atrapa su propia vida cotidiana.


Algunos conversadores serán Margaret Shrimpton y Daniel Torres, quienes preparan un libro en torno a la obra de Joaquín Bestard que incluye ensayos escritos por académicos de la UADY, así como otras instituciones, Rosely Quijano miembro de la Red Literaria del Sureste, Juan E Chavez escritor egresado de la Licenciatura en Literatura Latinoamericana, Rafael Gómez Chi, periodista egresado de la Licenciatura y estudiantes de cuarto año Claudette Cutz , Raúl Lara, Rodrigo del Río, Rodrigo Yuani Chacón.


Sobre el AUTOR:
Joaquin Bestard nació en Mérida, Yucatán en 1935. Se le conoce por sus novelas, cuentos y obra periodística donde ha creado personajes y lugares que atrapan cálidamente a sus lectores. Algunos conocen su impulso por la Literatura porque impartió durante tres años el Taller Literario Ya´ax-Che en la Facultad de Economía y el Taller Kuúxeb en la Biblioteca Central por más de 10 años. Ha publicado con las editoriales Joaquín Mortiz, Maldonado Editores, UADY, ICY, UNAM.

Ha ganado diversos premios y reconocimientos nacionales e internacionales, incluyendo el premio nacional de novela INBA en dos ocasiones. Por su trayectoria como escritor y difusor de la cultura local a través de su obra, el septiembre pasado recibió la medalla Eligio Ancona, máximo reconocimiento que otorga el Estado a través de la Universidad Autónoma de Yucatán. En Octubre, la Facultad de Ciencias Antropológicas le otorgó un reconocimiento especial a su trayectoria literaria y su dedicación a la cultura y las letras, en el marco de las celebraciones por la XXXIX Aniversario de la Facultad.


Actualmente, Joaquín Bestard publica en la sección de Cultura del periódico Por esto! Y en el suplemento El Unicornio. Este sábado escribió: http://www.poresto.net/cgi-bin/news.cgi?f=18907

Si quieren revisar su obra, se encuentran las siguientes en la Red de Bibliotecas de la Universidad :

El tambor de los desahuaciados
Los tiempos dorados de tránsito
De la misma herida
Sol de la guacamaya de fuego
NeurosisOcasos de un amor de cobre
La calle que todos olvidas
En la piel del agua
Balada de la Mérida Antigua

Los pájaros negros del señor
La obsesión de Germán Ortega
Viejo cocodrilo ¡llora!
Caballo que huele a viento
La tierra silenciosa: cuentos mexicanos
Ciento y un años, Koyoc
Tipos y tópicos de Nazario Tulum
Cuadernos del Taller Literario (1983-1984), (1986), (1987)

Presentación del libro “Escuela Racionalista, doctrina y método” de José de la Luz Mena


Por Conrado Roche Reyes

En ocasiones, muy contadas por cierto, el insomnio puede ser un buen aliado. Tal es el caso de esta noche. Con gusto escribo sin revolcarme en el lecho (hamaca) lo que fue la presentación del libro “Escuela Racionalista, doctrina y método”, que recoge el pensamiento en el maestro José de la Luz Mena, dentro de la colección Ilustres Maestros de Yucatán. El acto se efectuó en el Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán, a las 7 p.m.

Presentaron el libro el Lic. Faulo Sánchez, director del espacio a que me refiero. Mismo que hizo una glosa de la obra del maestro Mena. Don José de la Luz –dijo Faulo-, fue el gran impulsor de la escuela racionalista y estamos hablando del siglo XIX. Alimentado por el pensamiento anarquista del español Ferrer, propugnó por efectuar un cambio total en el método de enseñanza imperante. Atacó –Mena- la educación tradicional e impuso en su escuela y en su método, el método que él llamó “nuevo”.

Antes, el alumno era un simple receptor y memorizador de conceptos. El propugnó por todo lo contrario. El niño, debe de ser un actor, no un simple espectador de la vida. Impulsó la acción. Como vemos, adelantándose a su época, ya que sus teorías son hoy más vigentes que nunca –que no en la praxis-, decía el maestro que la escuela no era el espacio físico de la misma, sino el alumnado; es más, había que sacar al escolapio de la escuela, que con muchas trabas fundó en Izamal, a la que llamó “Perseverancia”, el maestro innovador hace la diferencia entre la nueva y la vieja escuela, opuestas. Afirmaba que la vieja evita la convivencia entre los sexos, domestica al alumno, lo convierte en un ser dependiente, reprime los instintos, actividades y tendencias congénitas de los niños, es dogmática, se limita a las cuatro paredes del aula, es clasista, etc., la nueva promueve la educación mixta, alienta la libertad, la espontaneidad, la iniciativa, el carácter del educando, es científica, desarrolla la capacidad de análisis y razonamiento del niño, tiende a la igualdad de todos sus integrantes, en una palabra: el que debería ser el centro y rector de la escuela racionalista, es el estudiante, siendo el maestro un simple y gran observador, para así darse cuenta de las inquietudes de éste y canalizarlas, su sistema era materialista y naturalista.

El profesor Orlando Rodríguez, con quien me unen lazos ideológicos y convergentes, centró más su intervención en el rechazo a todo dogmatismo religioso. Dijo que la escuela que el maestro Mena, esto es, Racionalista, no propugnó por el concepto de escuela laica. Expresó que la teoría pedagógica que él impulsaba, era atea. Por lo que chocó con la escuela socialista, la educación socialista, aunque no dejó de reconocer que sin los antecedentes anarquistas, la influencia de Salvador Alvarado y otros, su proyecto no hubiese fructificado, contó anécdotas como la de comenzar el estudio de las matemáticas con lo más difícil: los quebrados o fracciones. Su texto fue tan exitoso que fue adoptado por las autoridades educativas. Expresó –al igual que Faulo- que la nueva educación se basaba en: el taller, las artes, oficios, ciencias naturales y de último, lo del aula. Acostumbraba llevar a los niños a talleres, fábricas, granjas, etc. La llamada escuela activa.

Finalmente, el Lic. Carlos Bojórquez agradeció la asistencia al acto, y se ofreció un refrigerio. Saludamos a Rodrigo Ordóñez, presidente de la red literaria, Lic. Jorge Mejía, Alma, Cristóbal, Jorge Cortés, Jorge Canché, Enrique Martín.

Loable tarea esta de divulgar la labor de los grandes maestros en Yucatán, y que curiosamente, muchos de ellos ejercieron su apostolado en Izamal, tierra de hombres ilustres. Leeré con sumo interés el libro, que el Lic. Bojórquez tuvo a bien obsequiarme y por supuesto, lo comentaré a futuro. Noche agradable, palabras agradables y gente agradable. ¿Qué más se puede pedir? Ahora sí, a ver si consigo hacer “chichís”. Mérida, 3 a.m., 14 de noviembre.

Por esto!, 18 de noviembre de 2009.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Arthor Gordon Pym: La novela que Poe no quería escribir

Por Miguel Ángel Civeira



Ponencia leída en el marco de las Jornadas Literarias en homenaje a Edgar Allan Poe




Edgar Allan Poe (1809-1849) es mejor conocido por sus relatos y sus poemas que por su única novela concluida[1], La narración de Arthur Gordon Pym de Nantucket, compuesta entre 1836 y 1838. Por diversos motivos, ésta es una obra atípica para Poe y el mismo hecho de que haya sido escrita es resultado de una serie de improbabilidades. Y es que Arthur Gordon Pym es la novela que Poe no quería escribir.

Revisando la obra de Poe podemos encontrar una constante: su brevedad. Poe había dicho que un poema largo que era “una llana contradicción de términos”[2] y asevera en su Filosofía de la composición:



“Si una obra literaria es demasiado extensa para ser leída en una sola sesión, debemos resignarnos a quedar privados del efecto, soberanamente decisivo, de la unidad de impresión; porque cuando son necesarias dos sesiones se interponen entre ellas los asuntos del mundo, y todo lo que denominamos el conjunto o la totalidad queda destruido automáticamente.”[3]



Teniendo tales prejuicios contra la narrativa extensa, ¿qué lleva a Poe a aceptar el reto de componer una obra de largo aliento? La respuesta es simple: dinero. Poe, digno representante del romanticismo tardío, siempre tuvo toda clase de problemas en su vida personal, a los que se sumaba su perenne bancarrota.


Hacia finales de 1836 Poe trabajaba en la Southern Literary Magazine, propiedad de Thomas W White, con quien tenía constantes confrontaciones, las cuales finalmente llevaron al despido del autor. Es probable que Poe hubiese presentido el fin de esta relación profesional, pues fue por esos días que comenzó a escribir los primeros capítulos de Arthur Gordon Pym.


Ya antes había intentado en varias ocasiones vender un volumen de cuentos a diversas casas editoriales, que rechazaron sus textos por considerarlos “demasiado cultos y místicos para el gusto de las masas”. La editorial Harper and Brothers en particular, le dio el sabio consejo de escribir una sola historia conexa que apelara mejor al gusto del público norteamericano… Algo que en nuestros días equivaldría a aconsejarle “¿Por qué no escribes algo tipo El Código Da Vinci? Eso vende”.


Por aquella época el público no demasiado educado tenía gusto por historias sensacionalistas de aventuras marítimas en tierras lejanas, cargadas de violencia y exotismo[4]. Poe escogió, pues, hacer su versión de tales historias. Así tenemos que Arthur Gordon Pym (cuyo mismo nombre nos recuerda al de su creador) de Nantucket[5], deseoso de salir en busca de aventuras, se embarca como polizón, con ayuda su mejor amigo, Augustus Barnard, en la nave del padre de éste, que se dirige a los mares del Sur. Así comienza una serie de aventuras para Arthur, a cual más grotesca e increíble, hasta el enigmático y perturbador desenlace de su odisea.


Pero Poe, al igual que Pym, no tenía ni idea de por dónde lo llevarían sus aventuras. En Filosofía de la composición, el autor bostoniano declara que:


“Un plan cualquiera que sea digno de este nombre ha de haber sido trazado con vistas al desenlace antes que la pluma ataque el papel.”[6]



Éste no es el caso de Arthur Gordon Pym: la novela está llena de inconsistencias y errores de continuidad, como el del perro Tiger que aparece y desaparece, el papel en blanco que después tenía una carta falsificada, el cambio repentino de una narración regular al símil de una bitácora, o el testimonio que Augustus le relataría a Arthur “muchos años después”, a pesar de que Augustus muere unos días más tarde. Es más, uno no puede evitar imaginar a Poe, quien toma con muy poca seriedad este proyecto, improvisando los vericuetos que tendría la anécdota: “Es la historia de un muchacho que se embarca… y luego… eh… naufraga… y después… lo rescatan… y… ah… hum… eh… ¡Naufraga otra vez!”.


La poca o nula planificación del autor da por resultado que la novela sea por momentos una parodia de humor negro del género (como un Quijote macabro), un intento de hacer un relato de viajes verosímil, una historia sobre el paso de la adolescencia a la edad adulta y una novela de fantasía y ficción especulativa.


En cuanto al aspecto paródico, tenemos al protagonista, un muchacho que ha tenido una vida bastante acomodada, pero que, como se revela desde las primeras páginas, sueña con tener aventuras en alta mar, sobrevivir a naufragios y ser capturado por salvajes. Arthur logra todo esto, sólo para darse cuenta de que no hay nada de romántico y sí mucho de horrible en tales experiencias idealizadas por la misma literatura sensacionalista cuya popularidad Poe quería aprovechar.


Relacionado con este aspecto está el del ritual de paso: Arthur deja atrás sus concepciones infantiles y románticas del mundo y conoce su lado oscuro y cruel, al tiempo que desarrolla virtudes típicamente viriles, como la valentía y la amistad, en un escenario alejado de la seguridad hogareña.


En enero y febrero de 1837 fueron publicadas, respectivamente, la primera y segunda entregas de Arthur Gordon Pym en la Southern Literary Messenger, pero el despido de Poe provocó que no hubiera más entregas publicadas en dicha revista. En ese entonces estaba claro que Arthur Gordon Pym era una obra de ficción escrita por un tal “Mr. Poe”. Pero en mayo del mismo año, cuando ya había asegurado que Harper and Brothers publicaría su novela y anunciado que la misma estaba “casi lista”, Poe resuelve dar un giro imprevisto y, para aprovechar la sensación que en esos días causaba la expedición antártica de Jeremiah N Reynolds, decide enviar a su héroe al Polo Sur y hacer pasar la obra como la vivencia auténtica del verdadero Arthur Gordon Pym.


Para lograr este propósito, Poe inserta una nota preliminar en la que explica que él no es más que un humilde escritor que ayuda a Pym a organizar las notas y recuerdos de su viaje. Asimismo, para dotar a su relato de verosimilitud, el autor inserta aquí y allá, material “prestado” (a menudo descaradamente fusilado) de crónicas de viajes auténticos[7].


Pero al final, Poe deja de lado esta pretensión de veracidad y hace derroche de su prodigiosa imaginación para describir una terra ignota cercana al Polo Sur, habitada por gentes y criaturas por demás extrañas. Poe imagina un océano de blanco lechoso, un ave que emite el desconcertante grito tekeli-li, una raza de hombres negros con dientes de ébano para los cuales el color blanco es un tabú, una criatura blanca de grandes zarpas bermejas y una corriente de agua cuya maravillosa descripción incluyen Borges y Bioy Casares en sus Cuentos breves y extraordinarios:


"No era incolora ni era de un color invariable, ya que su fluencia proponía a los ojos todos los matices del púrpura como los tonos de una seda cambiante. Dejamos que se asentara en una vasija y comprobamos que la entera masa del líquido estaba separada en vetas distintas, cada una de tono individual y que no se mezclaban. Si se pasaba la hoja de un cuchillo a lo ancho de las vetas, el agua se cerraba inmediatamente, y al retirar la hoja desaparecía el rastro. En cambio, cuando la hoja era insertada con precisión entre dos de las vetas, ocurría una separación perfecta que no se rectificaba en seguida".


Arthur Gordon Pym no tuvo el éxito comercial que esperaba Poe, ni tampoco tuvo éxito crítico. El mismo Poe diría de ella que era “una novela muy tonta”. El libro fue desdeñado por los estudiosos durante más de cien años, hasta que el crítico Patrick Quinn la sacó del olvido con un ensayo publicado en 1952, colocándola entre los clásicos de la literatura estadounidense.


¿Cómo es posible que una novela hecha con tan poco cuidado, con tan poco interés, se haya convertido en un clásico? ¿Cómo es posible que esta obra se haya convertido en una de las más influyentes de su autor?[8] Estas interrogantes tienen dos respuestas. La primera es que, en cada uno de las cuatro formas antes mencionadas que toma la novela, ésta es excelente. Cuando es una parodia de humor negro, es ingeniosísima; cuando es una historia de ritual de paso, es muy profunda; cuando es una aventura fantástica, es simplemente maravillosa.
Por otro lado, quizás la grandeza de Arthur Gordon Pym no se encuentra en su unidad como novela, sino en la genialidad que el autor alcanza en determinados pasajes. Si en algunos momentos se evidencia un Poe que no sabe bien qué quiere hacer con el texto, en otros queda de manifiesto el genio que nos dio El entierro prematuro, El pozo y el péndulo y La máscara de la Muerte Roja.
Episodios así son aquél angustiante en el que Arthur permanece encerrado bajo cubierta, solo, a oscuras, famélico y febril, ignorante de la masacra que ocurre allá en el mundo exterior; aquél en el que los sobrevivientes de un naufragio se ven obligados a recurrir al homicidio y canibalismo, para descubrir después que tenían un almacén de comida a su alcance; aquel momento en el que Arthur y su amigo Peters son enterrados por los negros bajo toneladas y toneladas de tierra[9]; y aquél en el que los personajes atisban esperanza en la visión de un marinero que los saluda desde un buque que se acerca, sólo para descubrir que la tripulación de aquel barco estaba muerta y que el aparente saludo del marinero no era más que el aleteo de una gaviota picoteando la carne de un cadáver.


No obstante, quizá la mayor muestra del genio de Poe se encuentra en las últimas palabras de la novela. Este final, tan misterioso y desconcertante, es uno de los momentos más poderosos de toda la literatura de Poe. El mismo autor debió darse cuenta de que esas líneas eran tan perfectas que continuar la historia trivializaría la obra completa. Se han propuesto muchas interpretaciones de este pasaje: alegóricas, religiosas, filosóficas, o racionalistas. En lo personal considero que la imagen literaria es suficientemente poderosa como para prescindir de cualquier explicación, que incluso mermaría la fuerza de la obra.


Pero Poe tenía un problema: se suponía que Arthur Gordon Pym era un personaje real y que había vivido para regresar a casa y contar sus aventuras. ¿Cómo conseguir que esta ilusión no se rompiera sin echar por la borda el momento mejor logrado de toda la novela? Poe, en una demostración más de su nula planificación, resuelve insertar al final una nota en la que explica que Pym había muerto, de forma súbita y por demás oportuna, debido a un accidente, sin haber terminado de lo que había ocurrido después del clímax de su narración. Me permito cerrar este breve ensayo con dicho momento climático:


"Y entonces nos precipitamos en los brazos de la catarata, donde se abrió un abismo para recibirnos. Pero he aquí que surgió en nuestra ruta una figura humana amortajada, de proporciones mucho más amplias que las de ningún habitante de la humanidad. Y el tono de la piel de esta imagen tenía la blancura perfecta de la nieve…"


_________________

NOTAS:


[1] Poe sí comenzó a escribir otra novela, la inconclusa El Diario de Julius Rodman, que se comenzó a publicar de forma seriada en los números de enero a junio de 1840 de la Burton’s Gentleman’s Magazine.


[2] Citado por J Gerald Kennedy en su introducción a la edición de Arthur Gordon Pym de Oxford University Press (1994).


[3] Philosophy of Composition, ensayo publicado por primera vez en la Graham’s Magazine en 1846.


[4] Los infames Penny dreadfuls en Inglaterra y las Dime novels en EUA, de que tanta popularidad gozaron y que son los antecedentes de la literatura pulp.


[5] Punto de partida de otra gran obra de la literatura estadounidense, Moby-Dick (1851), de Herman Melville.


[6] Philosophy of Composition.


[7] Tales como Narrative of Four Voyages (1832) de Benjamin Morrell.


[8] Arthur Gordon Pym inspiró, entre otras obras, el poema de Baudelaire Viaje a Cythera (incluido en Las flores del mal, 1857), y dos secuelas no oficiales: La esfinge del hielo (1897) de Julio Verne, y En las montañas de la locura (1936) de HP Lovecraft.


[9] El ser enterrado vivo es un temor que obsesiona a Poe y que se presenta constantemente a lo largo de toda su obra: El entierro prematuro, La caída de la casa de Usher, Berenice, El barril de amontillado, etcétera.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Homenaje a Edgar Allan Poe en imágenes


Martes 17 de noviembre



José Francisco Castillo Baeza durante su ponencia en la Facultad de Economía



Raúl H. Pérez Navarrete durante su intervención



Judith Buenfil sobre el doble, el vampiro y el relato policiaco en Poe




El maestro José Ramón Enríquez durante su charla Edgra Allan Poe y el simbolismo frances, en el Teatro Mérida


Jueves 19 de noviembre



Ricardo Tatto, Miguel Ángel Civeira, Jorge Cortés Ancona y Rafel Gómez Chi en la mesa panel Pasión y racionalidad en la obra de Edgar Allan Poe
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