sábado, 29 de noviembre de 2008

Cátedra Extraordinaria Doctor Silvio Zavala Vallado


Por José Francisco Castillo

La Universidad Modelo inauguró, el pasado día 25 del presente, la Cátedra Extraordinaria Doctor Silvio Zavala Vallado. El acto tuvo como sede el auditorio de dicha casa de estudio en donde participaron el Ingeniero Carlos Sauri (Rector de la Universidad), Ariel Avilés (Director de Educación Básica), Jorge Cortés Ancona (Subdirector de Literatura y Promoción Editorial de ICY), don Luis Brito Pinzón (Director emérito de la Escuela Modelo), Roger Metri (Director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida) y el doctor Salvador Rueda (Director del Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec” y conferencista inaugural).

El Ingeniero Carlos Sauri fue el primero en tomar la palabra y aseveró que la Cátedra surge “como una respuesta ante la necesidad de abrir un espacio de discusión en el ámbito académico”. Del mismo modo señaló que tiene como preceptos la ideología del espíritu modelista como lo son educación integral, laica y humanista. Resaltó además el papel de la Universidad como un espacio interdisciplinario donde conviven armoniosamente lo científico y lo humanístico.

Posteriormente tomó la palabra Ariel Avilés quien leyó una semblanza de Silvio Zavala, destacando las labores de este “dinámico joven de cien años, hijo predilecto de la Modelo, Yucatán y México” como historiador y hombre de letras. Avilés construyó la semblanza con fragmentos de textos y citas del propio Zavala, permitiendo así un acercamiento más íntimo con el homenajeado que a su vez es portador de los premios Nacional de Letras y Príncipe de Asturias.

El acto concluyó con la conferencia magistral que impartió el doctor Salvador Rueda, titulada “Don Silvio Zavala y la piel del historiador. Apuntes sobre historiografía marginal”. Para completar las jornadas, al día siguiente tuvo lugar una Mesa Panel titulada “Silvio Zavala: aportes al pensamiento americano” donde participaron el doctor Luis Alfonso Martínez, M.C. Iván Vallado Fajardo y la Doctora Gabriela Solís Robleda.

En entrevista para este medio el doctor Rubén Reyes Ramírez (Secretario Técnico de la Cátedra y Director de la Escuela de Humanidades) afirmó que “la Cátedra tiene por objetivo ser un instrumento de apoyo académico, recurso o foro que pueda abrir posibilidades para la discusión y al debate, eso es a nivel interno. Hacia fuera pretendemos posicionar a la Universidad Modelo en la discusión de las temáticas contemporáneas con el fin de comprender la realidad de este mundo”. En respuesta a la cuestión de las temáticas, Reyes Ramírez explicó que la discusión no está limitada al vasto pensamiento de don Silvio; “la Cátedra toma el nombre de este modelista distinguido por la importancia de su pensamiento, sin embargo el contenido de los temas tiene que ver con el examen de la realidad económica, política y social de México y Latinoamérica”.


La UADY a través de su Facultad de Ciencias Antropológicas coordina la Cátedra Nuestra América cuyo fin es reflexionar sobre el pensamiento latinoamericano y su situación. A la pregunta de si se contempla un posible diálogo con esta Cátedra, el Doctor Rubén Reyes contestó: “Existe una coincidencia con la Cátedra Nuestra América; está considerado dialogar y pensar en actividades en común, aunque por el momento no existe algún acuerdo sobre alguna actividad de trabajo. Sin embargo es lógico y viable y se irá dando con el paso del tiempo”.

Por esto!, sábado, 29 de noviembre de 2008.

Incendiarse


Escribir Profundamente

Por Tomás Ramos

Los escritores olvidan el secreto de musicalizar, de parafrasear esas esencias que se encuentran dentro de nosotros y que posponemos por tanta preocupación diaria. Esta enajenación es culpable de obstruir los espacios interiores que deben sensibilizarse al punto de poder escuchar ese leve susurro, la pequeña voz que desde adentro nos dice que somos únicos e impredecibles. La observación de nuestra soledad y entenderla como un proceso que nos acerca a la gente, es una artística manera de comprender nuestra cotidianeidad para reencontrarnos con la belleza; como explicó anteriormente Rodrigo E. Ordóñez Sosa en su artículo en la sección cultural de POR ESTO!

La observación inicia el fuego de un incendio interior que me recuerda en Ciudad Juárez mis días en Mérida, segundos de esa fina arena nuestra filtrándose por la evocación de estar contigo. En nuestros recuerdos se revelan las imágenes de una vida que añoramos, que tuvimos o hubiéramos querido tener cuando se la conversamos a alguien que no conocemos. Cuando hablamos de esta vida que no fue, borramos los momentos dolorosos; al verbalizar omitimos los hechos verdaderos. Mentimos, imaginamos, inventamos: creamos lenguaje dotándolo de vida autónoma. Regresar al pasado nos da sentido en el presente. La memoria vive un solo tiempo que es presente, pasado y futuro. Tal como entendiera Reinaldo Arenas en la lectura que le hizo a Octavio Paz y después citó en la novela Otra vez, el mar, “La memoria es un presente que nunca termina de pasar”.

Mi secreta esencia me dice que quizá amarte sea la condición profunda en que el secreto toca nuestras manos, para decir que en la vida todo se puede, pues al caminar por las calles de Ciudad Juárez y al sujetarme de tu mano, con tu aliento cálido en el frío desolador de la violencia, somos esa silueta nocturna que al abrazarse para protegerse es observada por otra pareja en otra ventana frente a nuestro edificio. Que no hay palabras que se quedaron sueltas, ni tampoco minutos desperdiciados. Encontrarnos es tan sólo este secreto; el abrazo o el beso que marcarán la próxima ocasión de otro instante como este, nuestro, de nadie más, tuyo, mío, tuyo y mío, aunque por esencia nos pertenezcamos.

Podemos ver como se insiste en los mismos temas y símbolos desde que el hombre escribe. La muerte, el amor y la soledad. ¿Cuántas veces no vuelven como temas literarios? En la literatura hay que saber narrar la tensión de un hombre con su destino. Recordemos el conflicto entre dioses y mortales en La Ilíada, cuando Aquiles llora la muerte de Patroclo por culpa de la intervención divina del despreciable Apolo para despojarlo de sus armas en el intento del Crónida Zeus de darle la victoria a los Troyanos y su protegido predilecto, el domador de caballos Héctor. Quien termina siendo un despojo humano arrastrado por la carroza de Aquiles, el guerrero aqueo de los pies más veloces.

La literatura busca en su interpretación estética dialogar en esa tensión del hombre con la trascendencia, y consigue la redención del individuo así como la redención de todo un pueblo. Esto hace sentir a quien escribe, quien encarna la voz de una mayoría y un tiempo histórico, con un lugar en el mundo además de un compromiso con su sociedad para estar menos solo en su conflicto y su quijotesca “locura”. Y así finalmente aspiremos, y quizá también podamos, ganarles no la guerra pero sí arrancarle alguna batalla a los demonios y a los dioses.


Por esto!, sábado, 29 de novimbre de 2008.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Apuntes sobre un parte-aguas



Por Joaquín Peón Iñiguez

1- El sábado en la noche se presentó “Teya, un corazón de mujer” de Sol Ceh Moo. El libro es, nada más y nada menos, que la primera novela escrita en maya por una mujer yucateca.

2- Las pocas aproximaciones que he tenido hacia la literatura indígena han sido muy decepcionantes. La marginalidad los condiciona. Se obsesionan con defender sus tradiciones y exaltar una postura victimaria, sin matices, ni símbolos que abran otros campos de interpretación.

3- El trabajo que han realizado las instituciones culturales con los escritores de los municipios tiende a la condescendencia, a lo efímero. La educación insustancial. Sin embargo, ya se puso el buen ejemplo, hay que perderse en las selvas chiapanecas para llegar a Yajalón, un pueblo que decidió hacer de la literatura su patrimonio.

4- Christina Leirana, la primera presentadora, intercaló un breve resumen de la historia con algunos comentarios analíticos. Fue precisamente durante su intervención que me asustó la posibilidad de estar frente a otra novela panfletaria. La narrativa yucateca está politizada, no hay nada malo en ello, suele suceder en Latinoamérica, sin embargo hay puntos finos, sutilezas, que distinguen lo literario del panfleto. Quizás no se esté construyendo gran narrativa, pero al menos tendremos un testimonio histórico de un Yucatán reprimido que nunca perdió de vista sus orígenes izquierdistas, ni dejó de soñar con una revolución.

5- Las presentaciones de libro siguen cumpliendo con algunos rituales absurdos. En esta ocasión se leyeron los currículos de todos los comentaristas. El de Sol duró varios minutos y lo único que le faltó incluir fue a qué edad aprendió a andar en bicicleta y cuanto pesó al nacer. Otra rareza que no me simpatizó, la autora dedicó un discurso para explicar su obra, un acto de desconfianza en el lector, una forma de empobrecer su propia literatura.

6- Roldán Peniche hizo un repaso de la pobre tradición novelística local, destacando algunos nombres que han sido la excepción, de Justo Sierra a Hernán Lara, de Eduardo Urzaiz a Juan Esteban Chávez, de Eligio Ancona a Raúl Rodríguez Cetina, han escrito una historia cuyos mejores años están por venir.

7- El momento cumbre de la noche llegó cuando Sol leyó un fragmento de su novela en maya. Se trasgredió el espacio oficial. Aunque pocos en el público hablamos la lengua, la musicalidad del texto nos mantuvo hipnotizados, parecía que la autora estaba cantando. Finalmente Carlos Martín leyó el mismo fragmento en español. El asunto está claro, “Teya, un corazón de mujer” es una novela que debemos leer. No porque sea la primera escrita por una mujer en lengua maya, sino porque la pluma de su autora, por lo que alcancé a escuchar, exceptuando los riesgos del panfleto, parece tener mucho que ofrecer.

Tradición y la esencia maya en el premio Nezahualcóyotl 2008



El poeta yucateco Wildernain Villegas Carrillo (Peto, 1981) gana este premio con su poemario "El canto de la estirpe"

DISTRITO FEDERAL, México, 28/11, (N22/Agencias).- Por su poemario Ukáay ch´i´bal (El canto de la estirpe), el autor yucateco Wildernain Villegas Carrillo obtuvo el Premio Nezahualcóyotl que otorga el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), mismo que le entregarán este viernes a las 8 de la noche en el Teatro José Peón Contreras, en Mérida.


"El otorgamiento del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2008 a un texto escrito en maya es un reconocimiento a la dignidad de todos los pueblos indígenas de México" aseguró el poeta Villegas Carrillo, en comunicado.


"Es también un reconocimiento al valor literario de las lenguas indígenas mexicanas y a la cosmovisión específica de cada una de éstas", agregó el vate, quien se convierte en el duodécimo escritor mexicano de habla prehispánica que lo recibe.


El poeta yucateco (Peto, 1981) expresó su confianza en que muy pronto las expresiones literarias en lenguas indígenas no tendrán que ser distinguidas de la literatura mexicana escrita en castellano.Enfatizó que lograr este objetivo es una responsabilidad de todos, así como la de hacer que los textos sean leídos en otros países y alcancen reconocimiento universal.Las cuatros partes que dan estructura a


El canto de la estirpe ("Resplandece la huella", "Juego primigenio", "Conjuros de la selva" y "Latidos del Mayab") son una muestra de esta poética exigente y cuidadosa.


El dictamen del jurado que calificó los escritos enviados al Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2008 resalta la preocupación de Villegas por depurar al máximo sus poemas.Teresa Dey, una de los integrantes del jurado, destacó precisamente este rasgo de Wildernain: "toma los lugares comunes y los trata de manera poética, novedosa, con imágenes y juegos de palabras retomadas de la tradición maya".

jueves, 27 de noviembre de 2008

La mano detrás del guante (y II)

Por José Fancisco Castillo

—Imagino que en la mente de la figura de boxeador que usted describe pasa la idea de que no sirve de nada estudiar si la vida gira en torno a los puñetazos…

Claro, muchos se meten de boxeadores para solucionar un problema y salir de la pobreza. Cuando yo le preguntaba al “Chololo” Larios “¿Por qué hay día y noche?”, “No lo sé” me contestaba. Un campeón mundial que no sabe por qué hay día y noche, qué tristeza.

—Pero entonces, este interés de usted por hacer leer a sus peleadores ¿era porque buscaba una formación integral en ellos, digámoslo así, por su propio bienestar o todo estaba enfocado al boxeo?

Lo hacía porque pensaba que era mi obligación. Al “Archie” Solís (quien por cierto peleó la semana pasada y lo hizo muy mal) yo le di a leer a Rulfo. A De la Hoya le hablaba de economía política, de Marx…quizá con el tiempo lleguen a decir “este señor tenía razón y yo de pendejo no seguí”. Mi obligación era tratar de despertar una inquietud por la cultura. Yo cumplí: no sólo enseñé box, les inculqué una conciencia; que sepan qué es México, que sepan de las desigualdades y sus causas. Pero no les interesó. —Por lo menos a dos de ellos sí. Me gustaría leerle este par de fragmentos:

“Si algo aprendí de Cholain como deportista fue la estrategia del boxeo y la responsabilidad. Hay muchos managers que se le pasan detrás de sus pupilos para que entrenen, pero él no; si uno de verdad tiene hambre de éxito, como adulto será puntual y constante, no necesita que alguien se lo esté repitiendo a cada momento. Y es que es un tipo muy preparado el Cholain, según recuerdo estudió Filosofía y Letras en la UNAM. De ahí que se volviera un estudioso del boxeo. Me llevaba a su casa a mirar los videos y analizar a los peleadores; es una persona muy metódica, le gusta la estrategia. En su tiempo yo conocí a muchos entrenadores, pero ninguno como Cholain.” Joe Baquedano.

“la intervención de Jesús Rivero en mi carrera ha sido magnífica porque creo que no solo me enseño boxeo, me enseño hacer un poco mas justo y culturizarme; me enseñó cómo hablar ante las cámaras, historia, literatura, me formó como persona y como boxeador” Ulises “Archie” Solís.

Me da mucho gusto, pero fíjate que Baquedano no habla de la cultura, no de mis enseñanzas. Sin embargo ellos se acuerdan, me da mucho gusto porque me quieren.

—Cortázar tiene una frase que dice: “Me interesa el enfrentamiento de dos técnicas, de dos estilos, la habilidad de vencer siendo a veces, más débil” Sí. Él era aficionado al box, al igual que García Márquez, Hemingway, Spota… ¿vence el más débil físicamente o el más débil técnicamente? Normalmente se enfrentan la fuerza contra la habilidad. En el caso de Canto casi todos eran más fuertes que él, pero Canto encarnaba la técnica y la velocidad; es la confrontación de los dos estilos de los cuales habla Cortázar.

—Julio Cortázar es un estupendo escritor que amaba el box, Usted es un estupendo entrenador que ama la literatura…

Hay una simbiosis entre cultura y deporte. Yo di una conferencia en alguna ocasión donde dije “Yo vine a hacer de De la Hoya un humanista”, con respecto a la relación entre deporte y cultura. En esa ocasión un intelectual nicaragüense me preguntó lo mismo que tú me preguntas ahora, y yo le dije “No hay nada raro”. En una sociedad normal, digo, no corrompida, el mundo físico y el intelectual son una misma cosa; los griegos clásicos conjugaban el cuerpo y el espíritu y tanto una cosa como la otra eran igual de importantes. Con la instauración del cristianismo le dan un tajón al ser humano y la figura del ser queda prohibida. Todo lo que pasa ahora es la expresión de un mundo podrido.

Los ojos de don Chucho comienzan a brillar más, pide que le traigan un libro de poesía y ahí, en la terraza comienza a recitar. La voz aguardentosa no rompe la dulzura de las palabras. Se emociona y se levanta de la silla, pide que apaguemos la grabadora por unos minutos…

—Se ha hablado de que De la Hoya era un peleador rústico y hasta atrabancado antes de entrenar con Usted ¿Lo cree así?

Estuvo mucho tiempo en el boxeo amateur y éste es muy rudimentario. Él tenía muchas fijaciones porque el box profesional ha heredado mucho mal del amateur, por eso está en decadencia. Óscar era muy limitado, y hubo que quitarle muchísimos vicios que a él le impedían ser un peleador de primer nivel. Tenía la ventaja de la estatura. Mira, puedes tener las manos abajo y nadie te va a tocar, para eso sirve la técnica y Óscar no sabía aprovechar su estructura física. Yo transformo desventajas en ventajas. Cuando De la Hoya llegó a mí querían que pelee contra Chávez y yo dije que no, que todavía tenía que aprender muchas cosas. Pasó algún tiempo y entonces ¡ahora sí! ¡Que contraten la pelea!. Julio César Chávez es un peleador mediocre y la gente no lo sabe porque la televisión engaña pero, sin duda, él no es el número uno; hay diez peleadores mejores que él. De la Hoya trató a Chávez como un chiquito y lo noqueó. Chávez no le dio un solo golpe porque es un mediocre.

Choláin se levanta y dirige la mirada hacia Alejandro. “Es que tengo que mostrarles para que sepan…” Y entonces comienza a instruirnos. “¡Vamos, si te paras así te voy a botar nomás con la vista, fíjate bien!”…El cuerpo de don Chucho rejuvenece y comienza a moverse con velocidad alrededor de Alejandro. Lo tira al piso de un empujón, lo levanta, vuelve a empujarlo. Alejandro se para mejor. “¿Ya ves? Así no te caes”…

—Y sobre el boxeo en Yucatán ¿augura usted un posible resurgimiento? Podría darse: el auge y la decadencia son procesos cíclicos. Es muy difícil predecir; pueden venir grandes entrenadores y quién sabe…la materia prima siempre existirá. Mucha gente pobre se refugia en el box para salir de su situación. Si surgen personas que enseñen, entonces vendrá el auge. Mira, el box tiene mucho desprestigio, hay mucha mafia y hoy en día la podredumbre está disfrazada; las facultades no llegan porque les cierran el paso. El sol comienza a pegar en la cara don Chucho, se cubre con mano izquierda mientras habla, y la voz apasionante comienza a perder vigor. El manager está cansado y no solamente de la larga charla. — ¿Qué busca Choláin ahora desde el retiro? Ya ni me entreno a mí mismo. Sólo veo, comento y nada más. Me da mucha tristeza. Hace algún tiempo me hablaron para invitarme a colaborar con el boxeo en Yucatán. Di algunas opiniones…Puede hacerse mucho en la capacitación de entrenadores pero uno ha sufrido demasiadas ingratitudes y eso hace que te vuelvas indiferente. Ahora tengo cosas más importantes que hacer y debo hacerlas porque ya voy de retirada. A ver si terminamos algunos escritos…Bueno, ¿ya estuvo? Mmm… ¡liquidados!

Por esto!, martes 25 de noviembre de 2008.



miércoles, 26 de noviembre de 2008

Felicitaciones, Karla Marrufo



La Red Literaria del Sureste felicita a

Karla Marrufo Huchim

por su participación en el
Congreso Literatura Perú 2008 / CONELIT 2008


Oscura lumbre

Por Jorge Cortés Ancona

Muchos recordarán sus clases de Español y Literatura en secundaria y preparatoria, en las que les enseñaban que un soneto consta de dos cuartetos y dos tercetos, y se explicaba su esquema de rima y el tipo de verso predominante que es el endecasílabo.

Difícilmente a alguien se le explicó acerca de la estructura interna de un soneto, de la presentación, en el primer cuarteto; la ampliación o contradicción, en el segundo; de la crisis y la resolución repartidas entre los dos tercetos. Escribir un soneto es, por tanto, una prueba de fuerza, una construcción arquitectónica del poema que da lugar a la capacidad de concentración expresiva y temática, de ceñirse a un molde prefijado en el que la poesía, sin embargo, puede fluir sin cortapisas.

En lengua española, el soneto proviene de los tiempos renacentistas, con Boscán y Garcilaso, aunque hay antecedentes en el Marqués de Santillana. Su introducción a nuestro idioma no fue del todo fácil. Hubo oposiciones por parte de quienes aceptaban los poemas estróficos tradicionales de España. Pero a pesar de ello, el soneto se impuso y se ha mantenido como una opción estrófica a lo largo de los siglos. Los modos de expresión han variado: cambios sintácticos y lexicales, distintos modos de tratar los viejos temas, aparición de nuevos referentes. Pero el soneto sigue vivo.

El poeta Brígido Redondo nos ofrece ahora el libro Oscura lumbre. El soneto erótico en la poesía mexicana, que incluye más de 400 sonetos de más de 300 poetas mexicanos desde los tiempos de la Colonia hasta nuestros días. Los amores y los encuentros sexuales se expresan de distintos modos y el libro permite apreciar el paso de las generaciones en la poesía mexicana en todas las cuales se ha seguido escribiendo sonetos. Desde Gutierre de Cetina y Francisco de Terrazas, ambos del siglo XVI, hasta poetas nacidos en la década de los 50 del siglo XX, que demuestran la persistencia del vigor del soneto.

Toda antología conlleva hallazgos, propuestas y problemas. Un antólogo debe establecer sus criterios para definir quiénes serán incluidos y quiénes no, e igualmente debe especificar el modo de presentación de los poetas o de los poemas. Brígido Redondo decide presentarlos en orden alfabético, dándole así primacía al autor por encima del tema o de la cronología. Este orden permite ver la variedad del tratamiento del erotismo, desde las actitudes y expresiones pudorosas hasta las más explícitas. Incluyendo a poetas que no se tientan en decir lo que tienen que decir, como ocurre en el apasionamiento del acto amoroso, en el cual se rompen los recatos y se le dice a las cosas por su nombre. La poesía erótica heterosexual y varias de tema homosexual. No hay más datos que los años de nacimiento y muerte, en su caso, de cada poeta.
Recorrer estos poemas en el orden que uno desee nos ofrece una lectura placentera. Un modo de acercarse a una visión conjunta de la poesía mexicana a través de un tema definido, quizá el más gustado para los lectores, en buena parte debido a la interminable idealización de la pasión amorosa desde los tiempos medievales.

Aquí podremos ver a poetas canónicos como Octavio Paz y Efraín Huerta, hasta casos especiales como Fernando del Paso, mejor conocido como novelista pero que también es artista plástico y poeta, en especial autor de sonetos. Vemos a tres generaciones emparentadas que son las del modernista Enrique González Martínez, su hijo Enrique González Rojo, perteneciente a la generación de Contemporáneos y el nieto llamado igual que su padre y que es un poeta de tendencia social. O a poetas cuyos libros no siempre son de fácil acceso.

(Una omisión que lamento es la de Carlos Moreno Medina; también, aunque de modo más comprensible, la ausencia de ciertos sonetos de Liborio Crespo y Humberto Esquivel Medina. Un par de correcciones a hacer, por lo pronto, es la de dos nombres. Una, la de Alfonso Gutiérrez Hermosillo, que aparece en el libro como Antonio. Otra, la de la confusión entre Ignacio Rodríguez Galván --poeta romántico fallecido a los 26 años-- e Ignacio Ramírez "El Nigromante" --poeta y político liberal--, que dio como resultado un híbrido Ignacio Ramírez Galván; los dos sonetos que aparecen en el libro son, en realidad, de "El Nigromante").

Este libro fue presentado en la Videosala del Centro Cultural Olimpo el pasado viernes 21 de noviembre. Presentamos Roldán Peniche Barrera y un servidor, con la participación del antólogo y las voces de Lulú Avila Reyes y Jorge Castro Realpozo, quienes ofrecieron un diálogo de creciente intensidad erótica a base de sendas guirnaldas de sonetos incluidos en el libro.
Redondo, Brígido (prólogo y selección): Oscura lumbre. El soneto erótico en la poesía mexicana, Casa Maya de la Poesía, Col. Rosa Náutica No. 66, Campeche, 2008, XVIII + 434 pp.

Por esto!, lunes, 24 de Noviembre de 2008

martes, 25 de noviembre de 2008

La mano detrás del guante (I)

Entrevista con Jesús “Choláin” Rivero


Por José Francisco Castillo



No me di cuenta a qué hora comenzó la entrevista, quizá la razón estribe en que nunca lo fue. Todavía no nos sentábamos Alejandro y yo cuando Jesús “Choláin” Rivero, como en un acto de iluminación (porque hasta el momento no parecía recordar que acordamos la cita por teléfono) comenzó a golpearnos con palabras. Parecía que el botón rojo de la reportera bailoteaba ante las prisas de captar el instante que Choláin había puesto en vigencia y que comenzaba a correr sobre el mismo caballo que sus palabras…Una entrevista ¿no es así?...modelistas…Yo estudié en la Modelo ¡Yo chingaba en la Modelo!. Don Juan Cuevas era mi maestro, cuando yo jugaba fútbol, entre modelistas, yo formaba un equipo que se llamaba El Huracán; fuimos 5 años campeones, siempre ganábamos y don Juan se ponía furioso. Tiempo después, don Juan N. Cuevas me dijo: Choláin, vamos a armar el equipo de natación de la Modelo para la competencia estatal. Don Juan quería imponer un equipo, quería que esté Huerta, el arquitecto Huerta quien en un accidente había perdido una mano y no querían excluirlo: “¡Huerta va!”, yo dije “¡No, no va!”...entonces formamos un equipo al que le pusimos el mismo nombre, Huracán. Don Juan no me quería mucho…con el paso de los años, él se fue a vivir a Telchac y ahí lo veía y ya había pasado mucho tiempo…en fin, pero eso no tiene nada que ver con la entrevista. Después del relámpago anecdótico la reportera se muestra estable.


Jesús “Choláin” Rivero



Miro de reojo la cinta del caset y corre bien. Habíamos sobrevivido a esa primera tormenta gestada en la terraza de don Chucho, quien minutos antes nos había invitado a sentarnos. La camiseta rosa de Choláin se mimetiza con el color de la casa. El cabello gris parece alborotarse más con los golpes producidos por el aporreo de la lengua yucateca. Las pupilas de Choláin están rodeadas por un azul de viejo y la barba huele a cicatriz mal-afeitada.



—Venimos a entrevistarle por su carrera en el box…


¡¿Y por qué no vienen a entrevistarme por mi actividad política e intelectual?! Contesta Jesús Rivero, y no alcanzamos a aprehender la cantidad de ironía que contienen sus palabras.


—Eh, eh…sí, sí también por eso venimos, está incluido en la entrevista…bueno, ¿cómo se inició en el boxeo?


¿Cómo me inicié? Me gustaba el box, en la escuela Modelo, en tercero de secundaria había un muchacho que boxeaba: el “caballito” Ordóñez; nosotros éramos unos chamacos e íbamos a las peleas de Manuel Ordóñez, —buen boxeadorcito— y eso despertó en mí una inquietud. Tiempo después, un grupo de amigos me animó —porque me gustaban los pleitos en la calle— y me dijeron ¿Por qué no boxeas? Y yo dije ¡ta´ bueno! Yo estudiaba en el Colegio Americano cuando se organizó un campeonato estatal de box amateur, intervine y gané. Después le pedí permiso a mi papá para pelear profesionalmente; después de cinco peleas mi papá me dijo “esto ya está…” y me mandó a México, allá también boxeé e hice contacto con peleadores profesionales. Yo estaba interno en la Universidad Militar Latinoamericana. El general Aurelio Calles, quien era mi cuate, me animó a participar en un campeonato amateur del ejército nacional, allá en el Campo Militar Número uno. Me obligaron a pelear…porque yo no quería, ya había peleado profesionalmente. Después me salí de la escuela, allí terminé el primer año de derecho y, como me gustaba el box y leía box y lo estudiaba…empecé a tener contacto con gente como el “cachorro” Herrera, Gabriel Díaz, Julio César Jiménez, después llegó el “ratón” Macías y yo entrenaba con ellos aunque no volví a pelear profesionalmente. Todo el entrenamiento que tuvo Memo Diez antes de pelear con el “pájaro” Moreno lo hizo conmigo. En ese tiempo no sólo me interesaba mi carrera de derecho sino comenzaba a interesarme cuestiones de filosofía, historia y de literatura y todo esto me fue absorbiendo, poco a poco dejé de entrenar.



—Es entonces cuando Usted se convierte en Manager…



Dejé de estudiar derecho y me metí a la Facultad de Filosofía, después de estar cinco años allá regreso a Yucatán luego de doce años, luego me fui seis años a Campeche para regresar acá a poner un negocio de aluminio. El papá de Guty Espadas sabía que yo tenía nociones del boxeo y quiso que yo vaya a observar a su hijo al gimnasio donde entrenaba; en ese gimnasio estaba Canto y él me dijo “yo quiero que Usted me enseñe lo que le enseña a Guty”. Así empecé a entrenar peleadores.



— ¿Cuál cree que fue la fórmula para hacer triunfar a los boxeadores que estuvieron en sus manos?



No todos mis boxeadores han sido ganadores, muchos han fracasado…he tenido suerte; algunos han sido disciplinados y además tuve buenos peleadores, tenía a los mejores: el “zurdo” González, Baquedano, Garma. Y la realidad es que los otros manejadores no enseñan. En el boxeo como en cualquier momento se necesita gente que sepa para poder enseñar y hacer figuras. Puedes ser un peleador muy fuerte, valiente, rápido, pero si no tienes técnica a lo máximo que puedes llegar es a un determinado nivel, después de ese nivel ya no vas a pasar más allá. No se puede enseñar boxeo si no se conoce la historia del box porque en la historia están las técnicas del boxeo. En los años veinte se sale del boxeo rudimentario y aparece el primer boxeador técnico Jim Corbett, el primero que utiliza el yap y el movimiento de piernas…entonces, si conoces la evolución del box, si lo has practicado y si lees puedes enseñar. En cambio si eres un campeón mundial sabrás hacer muchas cosas pero para enseñar no tienes la menor idea. Ellos dicen “haz esto” porque a ellos se los dijeron, pero no enseñan el por qué de las cosas. Esto no pasa solamente en el box, pasa en el fútbol, en todos lados…ahí está el caso de Baby Ruth, un gran pelotero que no pudo enseñar a nadie. Incluso mis boxeadores no han podido hacer boxeadores nuevos. Si un campeón no puede, imagínate ese tipo de manejadores que jamás se han puesto un par de guantes…



—Usted daba a leer literatura a sus pupilos ¿Por qué?



Cuando hablo con mis boxeadores les hablo de todo; de literatura, historia, hago comentarios políticos. Por ejemplo ahorita les estaría hablando de las crisis económicas, de Obama…Yo trataba de despertar en ellos una inquietud para leer. Pero no todos me hacían caso. Cuando peleaba Canto venían periodistas de todo el país; yo le decía a Canto ¡lee! Para que cuando venga ellos los puedas llevar a Chichen Itzá y contarles…pero no les gusta leer. El boxeador, desgraciadamente, pertenece a un grupo de muchachos pobres, rodeados de un medio ambiente raquítico, intelectualmente hablando. Yo a De la Hoya le hablé de mil cosas, le decía “No sirve de nada que yo te explique a Shakespeare, se trata de que tú lo leas”. “A mí me gusta que usted me lo explique” me decía Óscar. ¡Hay modorra en ellos! No es fácil; salen con sus amigos y éstos solamente hablan de novias y pendejadas ¡pero no leen! Y no sólo pasa con los boxeadores ¡pasa hasta con los intelectuales, con los propios maestros! Los maestros estudian para ganarse la vida pero la carrera no termina ahí. Todo mundo conoce, pero nadie se supera. Estamos en un México donde a la gente se le engaña; somos mediocres y eso duele. Y si interviene la religión ¡peor! porque ésta mata todo espíritu científico. Imagina el dominio histórico del cristianismo a partir de que se hace una religión de estado con Constantino, es la negación total. Y nos hemos pasado 1500 años explicándonos todo cómodamente: todo es eterno. Con el desarrollo del capital se rompen estos esquemas y se abren las puertas al desarrollo científico que en un principio se da muy lentamente.


Por esto!, lunes 24 de noviembre de 2008.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Sesión Cátedra Nuestra América




José Martí en Isla Mujeres, 1877



A cargo del Dr. Onésimo Julián Moreiros Seijos




Salón del Consejo Universitario del edificio central de la UADY


Martes 25 de noviembre de 2008


7:00 PM

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Escritos sobre viajes


Por Jorge Cortés Ancona


En la literatura y el periodismo hay temas menospreciados como el relativo a los viajes. La literatura de viajes y el periodismo de viajes no son nada nuevos. El primer subgénero tiene cuando menos unos 2400 años de existir, si lo consideramos a partir de Heródoto y unos siglos más si consideramos sus antecedentes sólo conocidos por el nombre y las citas de los textos perdidos. El periodismo de viajes, a su vez, tiene su tiempo muchísimo más reciente, desde el siglo XIX, pero con una considerable cantidad de publicaciones que lo hacen digno de interés.



La literatura de viajes es algo que hemos visto por encima del hombro en México a pesar de que existen obras específicas y de que se han hecho recopilaciones de textos publicados en diarios y revistas. Gracias a las visitas de los doctores Miguel Nieto y Mariano Belenguer Jané, de la Universidad de Sevilla, en unos cursos de doctorado en la Universidad Modelo y dos conferencias realizadas en el Centro Cultural José Martí, hemos podido tener conciencia cabal de algo a lo que difícilmente le prestábamos atención salvo cuando se trataba de Yucatán, como los textos de Stephens, Charnay, los Le Plongeon, Villoro, textos sueltos de Beauvoir, Martín Luis Guzmán, etc. Cuando mucho lo que algunos yucatecos han escrito respecto a su estancia en el extranjero como el caso de Justo Sierra O’ Reilly en su Diario de viaje a los Estados Unidos.



La memoria se va hacia esos libros que abordan los temas como el de Pasajeros de Indias, de José Luis Martínez y toda la colección de Mirada Viajera, del Conaculta, que incluye los escritos de una gran cantidad de viajeros extranjeros que dejaron sus impresiones sobre México. (Y sabemos que la Dra. Carolina Depetris tiene como tema de estudio precisamente el de los viajeros y es lo que estudia aquí en Yucatán)



En México, también las páginas relativas a viajes se habían incluido en las obras completas de varios autores como Justo Sierra Méndez, Manuel Payno y otros. Pero parecían textos que tenían que estar incluidos necesariamente por tratarse de obras completas. Luego de estas charlas de los dos doctores españoles nuestra percepción ha cambiado y el interés hacia este tema ya es otro.



Hasta hace unos días era difícil pensar que las revistas de viajes pudieran ser un tema de estudio. Por lo general, las adquirimos por alguno de los varios reportajes de cada número, que es el escrito al que vamos directamente en detrimento de los demás. Consideradas como publicaciones utilitarias en lo inmediato y sobre todo apreciables por sus fotografías, ahora se nos presentan con otro valor cultural.



Este tema de estudio es nuevo en el ámbito español a decir del Dr. Belenguer y probablemente lo sea también en el ámbito mexicano. Hay varios aspectos que estudiar como el enfoque, la temática, la morfología, los modos de redacción y varios más. Hay todo un filón literario y periodístico esperando ser mejor conocido y reconocido.




Por esto!, martes 18 de noviembre de 2008.

martes, 18 de noviembre de 2008

Y un mambo a la melancolía


Balada del peatón



Por Manuel Tejada Loría



Pata de perro, suelas gastadas, callos al alba, juanete contra juanete: no soy más que un peatón. No soy más que el paso siguiente, el que luego viene y el que siempre llega sólo después de que una huella cedió al asfalto su memoria, al polvo su testarudez. Voy y vuelvo por todos los caminos, vuelvo y voy por este mi destino sin nombre ni apellido. Mírame aquí, cansado, con las canas del sol sobre los hombros, con el calor reventando en mi frente sus sonidos. Es mi pecado andar, es mi vicio estas sandalias que transitan por la rabia y el miedo atrabancado en las costillas. Mírame aquí, caminante o peregrino, por la vida recorriendo las avenidas del absurdo, el camino blanco, las veredas turbias de esta carretera de los años. Porque mi memoria también transita los callejones del recuerdo, voy con la sonrisa más triste y definitiva que en ningún otro momento. Hace siglos que camino y no puedo llenar las huellas de mi infancia con la intensa libertad de mis pantalones cortos. Hace siglos que mi nombre se repite en la boca del viento, en la áspera mirada de la vejez. Juanete contra juanete no me detendré porque es el movimiento la única causa de esta condena.




Peatón del tiempo y del espacio, peatón de la estulticia y el desprecio, llevo los ojos clavados en las puntas de mis pies, en las gastadas suelas del insomnio. Peatón de la avaricia y el egoísmo, de la violencia y el estrago ¿dónde mis pasos encontrarán el equilibrio?Hay una sombra que camina a mi costado y es noviembre. Es noviembre y mi costado lleva un corazón que estalla en emociones y recuerdos varios. Este es un mambo a la desolación, este es un mambo a la nostalgia siempre venidera.



Si Pérez Prado hiciera sonar de nuevo las trompetas, si Tito Puentes los timbales, se escucharía un largo mambo de recuerdos y yo estaría bailando entre lágrimas ahogado de memoria porque aún no comprendo el peso de esta nueva costumbre que es la ausencia.Pata de perro, suelas gastadas, callos al alba, juanete contra juanete: no soy más que un peatón. Con este caminar que a veces me hace volver a los viejos sitios donde amé la vida yo continúo los senderos que me depara el tiempo, y sobre todo sigo, paso a paso, por este camino de palabras hasta que la muerte vuelva y diga mi nombre.




Casa de Welís. Sucilá, Yucatán.




Por esto!, martes 18 de noviembre de 2008.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Mala leche

Por Manuel J. Tejada Loría



De tantos términos que acuñamos éste, el de “mala leche”, es uno de los más complejos de entender. Sería interesante conocer de dónde proviene, cuál es su referencia conceptual y sobre todo, qué es lo que en el fondo realmente trata de advertir. Es común escucharlo en varias conversaciones; mengano le dice a perengano “qué mala leche eres”, o también “ese comentario me pareció de muy mala leche”.



Una primera interpretación apunta a la leche misma cuya condición natural para su fin alimenticio es que esté fresca, por lo que una leche mala es por ende la descompuesta, la que está cortada, la del sabor agrio. Si de aquí germina el término “mala leche”, un comentario de esta índole es aquel que lleva en sus entrañas el desdén como premisa con la única y firme intención de “agriar” de dejar un “mal sabor de boca”. No obstante, ¿cómo identificar un comentario de éste tipo? ¿cómo saber si un comentario “mala leche” no es producto de nuestra sobreinterpretación?



La dichosa sobreinterpretación que la mayoría de las veces nos lleva hasta lugares tan insospechados como inexistentes. Y sin embargo, en el análisis del discurso, sobreinterpretar lleva un valor agregado hacia la búsqueda de significación. Tiene, entonces, la sobreinterpretación una dicotomía implícita: es un medio que conduce a la creatividad, pero a su vez, cuando ésta es mal dirigida, deriva en el absurdo, la jerigonza, el buscarle cinco pies al gato o lo que vulgarmente llamamos –disculpe la expresión–, “puñeta mental”.



Sí, eso de azuzar el pensamiento para que llegue a conclusiones tan disímiles, tan alejadas de la realidad, es lo que Krishnamurti una y mil veces criticó. Paradójicamente nos ata el pensamiento, los prejuicios que se cultivan a lo largo de nuestro crecimiento intelectual y que prácticamente hacen imposible las sanas relaciones sociales. Existe una programación previa, respuestas automáticas a ciertos hechos, conductas o comentarios. En mucho de los casos, la “mala leche” aflora por defecto o incluso, por instinto.



Es importante no perder de vista que la “mala leche” en dosis controladas puede ser saludable, puesto que cuando es concebida con inteligencia llega a ser una ironía delicada y enriquecedora de humor tan necesario en estos tiempos de violencia. El comentario “mala leche” se reivindica en la medida que su ironía admite una multiplicidad de significados. Por eso hay que saber leer los comentarios de este tipo, saber diferenciar cuáles provienen de la agudeza mental y cuáles de la mezquindad.



Sin duda la destreza de saber codificar la “masa leche” es un ejercicio que nos ayuda a degustar la de por sí cómica testarudez.



Hay quienes hacen de la “mala leche” su oficio, su modo de supervivencia sobre todo.



Por esto!, sábado 15 de noviembre de 2008.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Poesía en voz alta: Pura López Colomé

Pura López Colomé (1952, Ciudad de México), luego de cursar la licenciatura y la maestría en Letras Hispánicas en la UNAM, se destacó como poetisa, crítica literaria y ensayista, además de traducir al español a autores como Samuel Beckett, Bertolt Brecht y Philip Larkin.

En 1992 le otorgaron el “Premio a la Traducción” por su labor en torno a la obra de Seamus Heaney. También ha traducido al español algunas obras de Samuel Beckett, H.D., William Gass, Philip Larkin, Edwin Muir, Frank O’Hara y William Carlos Williams.

López Colomé ha colaborado con publicaciones como “Casa del Tiempo”, “El Nacional”, “Sábado” y “Letras Libres”, entre otras. En 1977 obtuvo el Premio Nacional Alfonso Reyes y, en 1992, el Premio Nacional de Traducción de Poesía (por “Isla de las estaciones”).

En el 2007, junto a la también poeta Elsa Cross, le fue concedido el Premio Xavier Villaurrutia 2007 por su destacada trayectoria.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El acto de la lectura

Escribir profundamente


Por Tomás Ramos Rodríguez


La literatura cumple la finalidad de tocarnos profundamente para transformarnos. El poema que no logra “tocar” nuestro interior no cumple la capacidad de comunicar un mensaje. Es decir, no cumple con la tarea de hacernos evocar una vida que no poseemos -y desde luego añoramos- porque no la hemos poseído. Los delirios y terrores, acosos y persecuciones, se depositan de igual manera en el texto que el autor estéticamente busca plasmar para abrirnos un camino –universo- de posibilidades, sin que éstas tengan que cumplirse, a quien lee, el lector, que es el eterno ser en la perpetua necesidad y búsqueda de sí mismo por medio de la interpretación que ha hecho otra persona de la realidad, el autor, quien es el que configura un mundo de ficción para restituir lo que siente que hace falta –y no existe- en la realidad. La literatura es una excelente arma para abatir la depresión, pues restituye los mundos y necesidades humanas que una persona deprimida dice experimentar.


Leer nos transporta por ejemplo, a un mundo que no conocemos, que no hemos odiado pero que podemos llegar a odiar a través de la construcción de un discurso de verosimilitud por un autor. Leer es ofrecerse libremente a un mar desconocido y salvaje, que conlleva en sí mismo el acto de libertad. El autor promete ser el canoero, el Caronte que nos transporta hacia el Hades, buscando un ritmo y la verosimilitud que desarticule con el lenguaje estético nuestra realidad para entregarnos a una más intensa, -por lo tanto más humana en este mundo mecánico e intrascendente del capitalismo- donde se nos enseña desde la temprana etapa del crecimiento a disimular y controlar “nuestras emociones”-.


Un mundo menos detestable nace, y el lector puede encontrar una tregua a las frustraciones que la vida cotidiana lleva consigo. Entregarnos a la lectura de un buen libro de literatura puede ser el vehículo que nos lleve en un radical acto de libertad para sacudir las estructuras de nuestra mediocridad a las que la sociedad de consumo nos educa desde el momento de crecer.


Poder aislarme de las demás personas, con una buena novela, digamos La insoportable levedad del ser de Milán Kundera, con un café a mi lado, una libreta y bolígrafo para apuntar las partes que más me transformen, es un acto de radical libertad tomando en cuenta el conflicto actual del ser humano entre el tener y el ser, en donde cada minuto de mi día y de mi tiempo debe ser enfocado a la producción y sobreproducción con la cosificación de mi persona, con mi mano de obra y mi trabajo intelectual para acumular la mayor cantidad de dinero y bienes materiales posibles, aunque al final del día termine sintiéndome profundamente vacío y en un estado de total depresión.


Mi acción transformadora inicia desde el momento en que puedo aceptar que no es necesario vivir con la sobreproducción material que consume y destruye nuestra actual sociedad, nuestro Estado, nuestro país, nuestro planeta. Recordemos la enorme polémica actual que existe sobre el petróleo para continuar la explotación de un recurso natural no renovable tan sólo para continuar la supervivencia de un sistema de consumo injusto que no hace más que depredar nuestra naturaleza y por lo tanto acelera la destrucción de la humanidad.

Las múltiples reflexiones sobre mi entorno surgen tan sólo entre el tránsito de una lectura hacia otra; seres que piensan, seres que se transforman, seres que se liberan de las cadenas de la destrucción al liberarse de la mediocridad. La lectura nos lleva a la construcción de una mejor sociedad con una más alta y mejor calidad de vida. Nos lleva a la construcción de una realidad tan fascinante donde la libertad de nuestra imaginación nos arrastra en un andar desbocado, profundamente deslumbrante, donde nuestros sentidos se abren a lo que antes pasaba desapercibido ante nuestros ojos siendo un acto transformador más que un acto de evasión donde el alivio dure, mientras siga el entretenimiento fugaz de la televisión y demás distractores de nuestra conciencia. Quizá sea el estado más cercano a la trascendencia que Nietzsche tanto nos insistió en su construcción de Superhombre.


La realización, el verdadero acto revolucionario de la transformación humana, se encuentra al alcance de nuestra mano en cualquier momento, tiempo o lugar, al alcance de nosotros en cualquier instante siempre y cuando tengamos la pertinencia de poder sentirlo, intuirlo, dejarlo salir, escucharlo.



Por esto!, martes 11 de noviembre de 2008.

Eidos; Laboratorio de Periodismo

Por José Francisco Castillo

Internet es el espacio sin censura. La televisión dicta las normas y los horarios de la cotidianeidad. El I-Pod cierra los ojos ante la realidad para abrir los oídos a la evasión, al desgano. El teléfono celular es un embudo por donde se van al caño las emociones, el lenguaje y el encuentro hipotético con uno mismo. La información no está exenta de estos fenómenos de la postmodernidad; las notas informativas ya no tienen vigencia ni de 24 horas, las ideologías de los diarios se diluyen en la intención del lector quien, vía Internet, toma una nota de aquí, un artículo de allá, una entrevista de un blog: es el periódico individual del cual hablaba Umberto Eco.

Acorde a este panorama, los alumnos del séptimo semestre de las carreras de Comunicación y Letras Hispánicas de la Universidad Modelo han lanzado a la red un laboratorio de periodismo que, en palabras de Luis Castrillón, autor de la Editorial del número cero y coordinador del medio, “Ese es el propósito de este Eidos; de quienes forman este Laboratorio de Periodismo que desde la casa de la Universidad Modelo se atreve salir a las calles en busca de encontrarse con esa realidad, de confrontarla, de tratar de entenderla, de aprehenderla, para poder explicarla y así ser útiles a la sociedad a la que como profesionales deberán su desempeño. No se trata de un intento, sino de un atrevimiento, de aprovechar la temeridad de la juventud, la inquietud y, por qué no, a veces hasta la rebeldía”.

Para Platón el Eidos es el rasgo estable de todo lo que existe, aquello que se encuentra en un determinado objeto y que permite al alma humana obtener conocimiento de las formas puras; es la esencia equiparando el término a una categoría aristotélica. En este sentido, el periodismo se vincula a un ideal sí, pero también al esfuerzo constante de encontrar en la realidad todo aquello que es susceptible de aprehensión. Y es que el nombre supone además la vinculación de un medio informativo con el pensamiento universitario, el cual solamente es sinónimo de crítica; se trata pues de una publicación que no responde a otro interés que el de la propia Universidad.

Eidos fue presentado el lunes 10 de noviembre por Rubén Reyes Ramírez, Director de la Escuela de Humanidades de la Universidad Modelo, por Luis Castrillón y por Jorge Urzáiz, este último coordinador de la carrera de Comunicación.No podemos soslayar el hecho de que el medio se nombre a sí mismo como laboratorio; el término involucra a varios actores como pueden ser la experimentación, la búsqueda pero también la prueba fallida y el error. Sin embargo, poner una revista o periódico en la red no es extrapolar el medio impreso al canal virtual, sino aprovechar las características de esta última (el factor multimedia, por ejemplo) para formar un metamedio; esa es la intención de Eidos que hoy comienza con su número cero, sacrificando la periodicidad (pues es una publicación quincenal) por la profundidad, por un intento de acariciar el topos uranus.

martes, 11 de noviembre de 2008

Previa al Encuentro Nacional de Ensayistas



Por Joaquín Peón Iñiguez


Ayer arrancó el IV Encuentro Nacional de Ensayistas Tierra Adentro. El evento se inauguraró a las siete de la noche, posteriormente el Doctor Mauricio Ortiz dará la conferencia magistral “El tubo del Ensayo”. Hoy se llevarán a cabo las mesas “Globalización y nacionalismo, los parámetros del ensayo histórico”, “El ensayo personal: entre la memoria, la divagación y la vida” y, “La fuente específica: el ensayo literario”.


Las actividades continúan el miércoles con la presentación de último número de Tierra Adentro, así como del libro El espejo de Beatriz, que compila a los ganadores del Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo. Las mesas del día serán “Un espacio para la interdisciplina: ensayo sobre arte y cultura” y “El gran observador: la ciencia, la política y la sociedad en el ensayo”.

La riqueza de las mesas es que serán de debate, nada de mamarrachos leyendo mamotretos. Habrá que mantenerse atentos para ver cómo entiende una nueva generación, menores de treinta y cinco todos, el ensayo y sus posibilidades. Hay muchos temas flotando en el aire, el ensayo académico como evasor del yo; la fragmentación, el hetereonimismo, los demonios de la mente pues; la ciencia conservadora, su dependencia del gobierno y los grupos de poder; los prejuicios cognitivos; la posibilidad de una nueva sensibilidad; el estilo y los riesgos de la elegancia; los sesgos de conocimiento; el ensayo como el gran género Latinoamericano; la riqueza de la multidisciplinariedad, etc, etc, etc.

Esta vez tenemos ventaja de localía. De los veintisiete que estaremos participando en las mesas, diez somos yucatecos, el resto provienen de diversos estados del país. Aunque la intención principal será construir una memoria polifónica de la percepción que tenemos los jóvenes del ensayo, habrá un fantasma entre nosotros. El éxito de la literatura del centro y el norte del país contrasta con la casi nula presencia de escritores del sureste. En estos días comprobaremos si se debe a auténticos criterios de calidad, o a factores geopolíticos, mercadotécnicos. Por mi parte y la de un camarada que también participará, prometo llevar chacos en los bolsillos. Seguramente el mejor encuentro, la divagación y el duelo, serán de madrugada. Mientras tanto, bienvenidos sean todos, ojala que la semana converja los dos rituales de estos encuentros en un solo concepto: la pachamba.


Por esto!, martes 11 de noviembre de 2008.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Precaución:ensayistas trabajando

Por Manuel J. Tejada Loría

Montaigne estaría afilando la pluma como muchos. Es lunes y por la noche comienza el IV Encuentro Nacional de Ensayistas de Tierra Adentro, con la participación de escritores de varios estados del país incluyendo a Yucatán. En cinco mesas de temas distintos, en los próximos días más de 25 jóvenes discutirán en torno al ensayo. En los años anteriores, este encuentro se realizó en Baja California Sur, Michoacán y Guanajuato. En esta ocasión, el Instituto de Cultura de Yucatán ha organizado, en coordinación con Conaculta y el programa cultural Tierra Adentro, este encuentro que trae a destacados ensayistas como Elisa Coronado, Premio Nacional de Ensayo José Vasconcelos 2008.


Este evento se llevará a cabo del 10 al 13 de noviembre, en horarios matutino y vespertino en la Sala de Arte del Teatro Mérida, y tanto escritores, estudiantes como público en general podrán asistir, de manera gratuita, para formar parte de estas discusiones cuyo objetivo es repensar el ensayo desde sus múltiples perspectivas. Pero además, como parte del encuentro, habrá presentaciones editoriales como el caso de la revista “Tierra Adentro”, cuyo número 154 está dedicado a Carlos Fuentes (quien el 11 de noviembre cumple 80 años) y en parte, también, a los 40 años de la matanza de Tlatelolco.

La revista será presentada este miércoles 12, al mediodía, por Julián Etienne, Rosely Quijano y Cristóbal León en la Sala de Arte. Horas después, a las 8 de la noche, se presentará el libro “El espejo de Beatriz”, editado por el Instituto de Cultura de Yucatán, que incluye los primeros lugares del concurso nacional de cuento “Beatriz Espejo” en los últimos años. El libro será presentado por Carlos Martín, Roberto Azcorra, Juan Esteban Chávez y Beatriz Espejo.

Un día antes, el martes a las 8 de la noche, Paola Velazco, Romina España e Ivy May presentarán el libro de Elisa Coronado que lleva por título “Amigo o enemigo: el debate literario en Foe de J. M. Coetzee”.

El evento será inaugurado, hoy a las 7 de la noche, por el director general del Instituto de Cultura de Yucatán, Renán Guillermo González; la directora del programa cultural de Tierra Adentro, Mónica Nepote, y el subdirector general de Literatura y Promoción Editorial Jorge Cortés Ancona. Poco después, el Dr. Mauricio Ortiz ofrecerá una conferencia magistral titulada “El tubo de ensayo”, lo que dará inició al encuentro con rondas de discusión de mañana y tarde.

Las cinco mesas de discusión serán: Globalización y nacionalismo: los parámetros del ensayo histórico (martes /10 horas); El ensayo personal: entre la memoria, la divagación y la vida cotidiana (martes /12 horas); La fuente específica: el ensayo literario (martes /17 horas); Un espacio para la interdisciplina: el ensayo sobre arte y cultura (miércoles /10 horas) y El gran observador: la ciencia, la política y la sociedad en el ensayo (miércoles / 17 horas).
Por esto!, lunes, 10 de noviembre de 2008.

Una novela locochona


Por Jorge Cortés Ancona

La mirada a una ciudad que se exhibe en los pudores y que en su carnosa parte vive llena de sexo, tragos y muchos excitantes. Vida urbana llena de fiesta, de desmadre y de impunidad. En un ambiente que de ningún modo es difícil de reconocer como el de la Mérida de los años 60 y 70, transcurre el mundo desaforado de la novela Cuando sintió mi alma tu desdén, de Fernando Muñoz Castillo.


Narrada en un estilo ágil, conversacional, lleno de chistes, burlas e ironías, con personajes carnavalescos cuyas acciones traspasan tiempos y espacios en una laxitud de escenas que corresponden a la propia vida de dichos seres, la novela muestra una doble faceta ya que dentro de este juego humorístico hay una terrible violencia física y moral que pareciera camuflarse en la necesidad que una sociedad tiene por exponer a gritos su recato y su tranquilidad, deseos artificiales que nunca encubren lo que en realidad se desliza en esos núcleos para nada marginales. El lenguaje es abierto, se exhibe impúdicamente, lleno de procacidades, refiriendo abundantes prácticas sexuales de toda índole y haciendo mofa de los gastados discursos de la Iglesia y de los medios de prensa de la época. Estructurada en capítulos breves, en el texto todos los planos se interpenetran: la realidad se embute de sueños y alucines; a la camuflada desnudez costumbrista se superpone un trasvestismo vital. La música es un detonante y un indicador de estados de ánimo: el lenguaje musical y las canciones con distintos ritmos como los tropicales y los del rock y el bolero enfatizan las acciones y temperamentos en que se mueven los calenturientos personajes.


Hay todo un desfile de figuras emblemáticas de la época, muchas de ellas olvidadas y tipos cotidianos en donde encaja una galería de seres conocidos de la supurante alta sociedad yucateca. La vida que se narra es la que se nos impuso durante décadas en Mérida, aquella en la que transcurre la vida de tantos coterráneos: las imperativas y ridículas páginas de sociales, la ropa cara y a la vez de mal gusto, la vulgaridad que asoma tras la riqueza, los espacios ocultos donde los impulsos naturales afloran para después descargarse sinuosamente en los confesionarios. Aquí no hay paz, sólo pasones. Abundancia de mota, coca, ácidos y discriminaciones.


Esta novela expresa otro ritmo en la novelística de esta región. Rompe con el esquema con que se acostumbra ver eso que llaman “provincia”, haciendo ver sus entrañas descompuestas y su turbulenta vida oculta. Luce otra dinámica narrativa y libera al lenguaje de sus fantasmales oropeles, de esa agobiante tendencia a encubrir los hechos, a desviar la cara y a enrarecer el ambiente en que deben transitar las palabras. Saludo jubilosamente esta novela por su lenguaje en libertad, al decir abiertamente lo que hay que decir. Fuera tabúes, lejos las ataduras y las solemnidades que fatigan el discurso público en que nos desenvolvemos día a día.


La portada del libro, muy llamativa y colorida, presenta un detalle del óleo titulado como el libro de Rimbaud Una temporada en el infierno, de Alberto Muñoz. La novela está fechada en 1978-1983, obtuvo el Premio de Novela “Justo Sierra O’Reilly”, en 1995 y se publicó hasta ahora en 2008. Esto indica un transcurso de 30 años que no ha hecho perder frescura ni vigor al texto.


Este libro es ácido como nuestros chamoyes y nuestros mangos verdes con sal y chile. Con una prosa veloz, que nos arrastra de principio a fin aunque no queramos, como si la lectura fuera la andanza en una autopista de alta velocidad. Si mi primera leída fue un arrancón hasta el final, las relecturas tuvieron que ser a tramos no continuos para detener la atención en sus jocosos y fulgurantes detalles.


Muñoz Castillo, Fernando: Cuando sintió mi alma tu desdén, Instituto de Cultura de Yucatán, Mérida, 2008, 224 pp.



Por esto!, jueves, 6 de noviembre de 2008.

domingo, 9 de noviembre de 2008

IV Encuentro Nacional de Ensayistas de Tierra Adentro

"IV Encuentro Nacional de Ensayistas de Tierra Adentro"

Del lunes 10 al jueves 14 de noviembre

LUNES 10

19:00 horas – Inauguración del IV Encuentro Nacional de Ensayistas de Tierra Adentro.

20:00 horas – Conferencia Magistral "El tubo de ensayo" a cargo del Dr. Mauricio Ortíz


MARTES 11

10:00 horas – Mesa 1. Globalización y nacionalismo: los parámetros del ensayo histórico

Participan: Cristóbal León Campos (Yucatán)
José Mariano Leyva (Morelos)
Julián Etienne (Tamaulipas)
Mario David Mex Albornoz (Yucatán)

12:00 horas – Mesa 2. El ensayo personal: entre la memoria, la divagación y la vidacotidiana

Participan: Enrique Padilla (Puebla)
Paola Velasco (Veracruz)
José Israel Carranza (Guadalajara)
Joaquín Peón Iñiguez (Yucatán)
Ricardo E. Tatto (Yucatán)

17:00 horas – Mesa 3. La fuente específica: el ensayo literario

Participan: Liliana Pedroza (Chihuahua)
Elisa Corona Aguilar (D.F.)
José Francisco Castillo (Yucatán)
Irad Nieto (Sinaloa)
Isaac Ventura Rivero (Yucatán)

20:00 horas – Presentación del libro "Amigo o enemigo: el debate literario en Foe de J.M. Coetzee" de Elisa Corona.

Presentan: Elisa Corona, Paola Velasco, Ivi May y Romina España.

MIERCOLES 12

10:00 horas – Mesa 4. Un espacio para la interdisciplina: ensayo sobre arte y cultura

Participan: Erick Vázquez (Monterrey)
Verónica Gerber (D.F.)
Guillermo Espinosa Estrada (Puebla)
Noé Morales (D.F.)
Christian Núñez (Yucatán)
Omar Góngora (Yucatán)
Patricia Garfias (Yucatán)

12:00 horas – Presentación del número 154 de la revista "Tierra Adentro".

Presentan: Julián Etienne, Rosely Quijano y Cristóbal León.

17:00 horas – Mesa 5. El gran observador: la ciencia, la política y la sociedad en elensayo

Participan: Francisco Roberto Pérez M. (D.F.)
Vicente Alfonso (Coahuila)
Eduardo Huchín Sosa (Campeche)
Tomás Granados (D.F)
Adán Echeverría (Yucatán)
Agustín Abreu (Tabasco)

20:00 horas – Presentación del libro "El espejo de Beatriz"Presentan: Beatriz Espejo, Carlos Martín, Roberto Azcorra y Juan Esteban Chávez.

21:00 horas – Brindis de honor en la Biblioteca "Manuel Cepeda Peraza"

JUEVES 13

10:00 horas – Mesa de conclusiones

12:00 horas – Clausura

14:00 horas – Salida de participantes

viernes, 7 de noviembre de 2008

Los públicos del arte


Por Jorge Cortés Ancona

A veces tendemos a pensar en términos de generalidad. Como si cualquier manifestación tuviera la obligación de dirigirse siempre a una comunidad total, como si no existieran diferencias en las sociedades y en las culturas. Ahora sabemos que existen destinatarios específicos, reales o ideales. Obras que están pensadas para públicos determinados. Pueden ser razones pragmáticas o solamente de índole expresiva las que motiven ese destino comunicativo, pero es evidente que a menudo lo creado busca dirigirse a un público determinado.

No todo tiene que ir para todos. Y lo relativo a esos "grandes valores universales" salta donde menos esperamos encontrarlo, a la vez que se escurre tantas veces donde más se creía viable de encontrarse. Entramos en el reino de las especificidades, las de los grupos de diversas dimensiones que no tienen por qué ser menos que las macro comunidades.





En las artes y en la literatura existen manifestaciones que se dirigen, de modo directo y dominante, a determinados espectadores. Expresiones que sólo son comprendidas y disfrutadas por ciertos pueblos. El teatro Noh dice mucho más a los japoneses que a los occidentales que lo presenciarán por "cultura general" o como una curiosidad nacional (a diferencia del teatro kabuki, más cercano al disfrute occidental, aunque tampoco fácilmente comprensible). En la India, se producen cada año centenares de películas destinadas exclusivamente a su enorme mercado interno. En términos actuales, se puede decir que están concebidos para un consumo local.

Lo mismo se diría de ciertas manifestaciones plásticas, musicales, literarias. Si alguien me preguntara si vale la pena leer las novelas de Josefina Espinosa Riestra, diría que si se trata de un yucateco o de alguien interesado en conocer a los yucatecos, entonces sí. Las novelas de esta autora serán una fuente de interés. En otros casos, dicho interés quedaría reducido a una forma de manifestación regional, a una expresión de género (en ese lado dichas novelas tienen mucho jugo) y tal vez -aunque todo es tan impredecible- escasamente atractivo para quien no es yucateco. Los lectores ideales de Espinosa Riestra son de esta península y ello no le quita méritos a su obra en cuanto a la valoración.

(Si vamos a un ejemplo comercial y netamente pragmático, hasta el poderoso globalizador MacDonald's se adapta a las características de sus distintos consumidores. Hay platillos específicos para el paladar de mexicanos, españoles y uruguayos, de acuerdo con lo que me consta. Me atrevo a sospechar que tal vez lo haya incluso hasta por regiones, pero dado mi nulo gusto por esa comida no he podido constatarlo).

Por tanto, en Yucatán no podemos desvalorizar una obra por el hecho de estar destinada a un público determinado que es el de nuestra península. El teatro regional yucateco -el tradicional, el bien hecho- dice algo a la comunidad yucateca y ello no impide que existan aquí otras manifestaciones teatrales con otros alcances de público. Si se escribe y se actúa para públicos como niños, jóvenes, trabajadores, mujeres, etc., nada impide que también existan criterios locales y regionales.

Por esos esquemas falaces de razonamiento podría pensarse que estamos afirmando que toda obra tiene que estar dirigida a un consumo local, cuando lo que queremos decir es que hay diversos objetivos, diversas tendencias, en la producción y ejecución de obras artísticas y literarias. Aspirar a una recepción internacional o mundial no es nada indebido, como tampoco lo es buscar limitarse a lo doméstico. No podemos descalificar una tendencia por la otra. Lejos de mí esa soberbia de querer que las ideas literarias, artísticas y estéticas propias sean las que todos deban tener.

Siempre he seguido una pauta expresada por Alfonso Reyes, en cuanto a abarcar lo mundial, lo nacional y lo local. En estos tres niveles vivimos. Y lo que exige una determinada sociedad pequeña y local para su propio consumo es tan válido como las ambiciosas y, a menudo, irrealizables pretensiones de crear obras para una totalidad mundial receptiva.


Por esto!, martes 4 de noviembre de 2008.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Advocaciones del quetzal


Por Carlos E. Bojórquez Urzaiz

Alentado por un condiscípulo de secundaria, ingresé a Guatemala sin transitar nunca su geografía, ni pedir permiso para atravesar una frontera que el pensamiento juvenil apenas reconoce. Fue suficiente oír su acento y el uso reiterado del pronombre vos, para advertir que su país debía de ser un lugar inesperado, donde se jugaba bien al fútbol, que no era sino un deporte más o menos ignorado en el medio beisbolero de Yucatán. Un día trajo cinco quetzales a la escuela y, desde entonces, me quedó grabada la efigie de esa hermosísima ave surcando los cielos del billete. Luego me encontré de nuevo con el mismo pájaro, sólo que alojado en el centro de una bandera instalada en el recibidor de su casa en Mérida, la adormilada ciudad mexicana donde sus padres hallaron el hogar regateado por algún régimen opresor de ese lugar al que pude viajar gracias al amigo, que de tanto referirlo en sus conversaciones, resultaba imposible quedarse sin visitarlo, si quiera fuera con la imaginación.


Tuvieron que pasar muchos años antes que comprendiera que la casa de mi condiscípulo, ubicada enfrente del desaparecido bar La Prosperidad, poseía la sugestiva gracia de ser conservadora de las tradiciones culturales que trajeron consigo, y no declinar a la condición revolucionaria que los expulsó de su entorno. Carpentier asevera que los inmigrantes poseen esa doble virtud y consta que esta familia guatemalteca, asentada en Yucatán, se esforzó por desplegar ambos planos de la vida, preservando su habla originaria y tomado parte en actividades afines a sus convicciones políticas en la ciudad de Mérida.


Nunca dejó de sorprenderme, sin embargo, el entusiasmo de este compañero poseedor de habilidades que le permitían enumerar, en orden alfabético y sin titubeos, el nombre de cada uno de los emperadores de la dinastía azteca, ya que su alegría no se ajustaba a las historias de Guatemala que escuchaba de un tío materno que llegaba a visitarnos por las tardes y hablaba con admiración de Jacobo Árbenz, de las hostilidades imperantes en ese país vecino, desde su caída y antes, durante la dictadura de Jorge Ubico. ¿Cómo se podía ser un adolescente brillante en aula y destacar como deportista, si se le negaba el derecho de estar en su patria, y acosaban a sus padres en cualquier parte? El contraste existente entre sus alegrías e ingenio para poner apodos y la angustia asfixiante del exilio fueron vivencias que compartió con los yucatecos de la generación del ácido en Santa Lucía, que teniendo músicos y escritores, careció de poetas salvo el viejo condiscípulo que un día regresó a su queridísima Guatemala para luchar desde el filo de sus versos. Hoy, lo recordamos en la figura del quetzal que una vez nos dejó ver en el salón de clases.





Por esto!, lunes, 03 de noviembre de 2008.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Serrat desde afuera

Por Manuel J. Tejada Loría



Quién es este señor que causa una locura pasajera, que arroba a tanta y diversa gente, que mueve incluso al más letárgico de los individuos y hace cometer el atrevimiento más impensable. El nombre de “Joan Manuel” comenzó a latir en la ciudad apenas su nombre figuró en los carteles del Otoño Cultural, y conforme se iba acercando el día de su presentación, la agitación se dejaba sentir en el ambiente.

Una cosa increíble, extraordinaria: nunca había presenciado tanto furor en la gente por un artista, y no había ningún sitio en Mérida donde no se hablara de Serrat. Fui testigo de personas que se deshicieron de algunas pertenencias para pagar su boleto (hasta el más barato era caro) y de otras más que contrajeron deudas: la prioridad por sobre todas las cosas era estar ahí.Sí, por supuesto, Serrat es un gran poeta, pero también hay que mantener los pies en la tierra cuando hay necesidad de tenerlos. De cualquier forma, no entiendo esto de la “devoción” que existe para con un equipo deportivo, un escritor, un director de cine, un cantante o lo que sea que implique perder la cabeza y erigir tronos.

El día del concierto coincidió con la presentación de la novela “Bogavante” de Adrián Curiel. Ambos eventos se hicieron en el Teatro Mérida: uno en la sala principal y otro, el del novelista, en la Sala de Arte que se encuentra al lado. Fue una buena ocasión para escuchar a los presentadores (la escritora María Elena Llana y el dramaturgo José Ramón Enríquez) y al propio Curiel, quien años atrás fuera mi maestro en la Universidad. Pese al show de Serrat, la Sala de Arte tuvo una considerable entrada.

Recuerdo que cuando terminó la presentación del libro la gente se retiró del lugar. Mientras salíamos, se escuchaban los acordes y la voz de Joan Manuel así como el estruendo de los aplausos. Entonces, de pronto se abrió una puerta lateral y apareció una pareja que salía riéndose del concierto escoltados por un edecán: se habían colado y fueron descubiertos. Lo más divertido fue escucharlos decir que lo intentarían por la otra puerta.

De verdad las personas hicieron lo imposible por escuchar a Serrat. Algunos viajaron a Campeche donde el cantautor español un día antes ofreció un concierto gratuito. Otra persona, a unas horas de que el concierto iniciara en el Teatro Mérida, me llamó desesperada, al borde de la histeria, puesto que después de conseguir el dinero para su entrada, los boletos ya estaban agotados. Horas después lo vi con su guitarra en mano y con una sonrisa de oreja a oreja: tenía el autógrafo de Serrat.


Por esto!, miércoles 31 de octubre de 2008.
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